DICCIONARIO MÉDICO
Vellosidad corial
La vellosidad corial es la prolongación que nace de la lámina coriónica y constituye la superficie de intercambio entre la sangre materna y la fetal en la placenta. Recibe también el nombre de vellosidad coriónica, y ambas formas conviven en la literatura médica sin distinción de significado. Corial y coriónico son dos adjetivos construidos sobre la misma raíz griega, chórion, la membrana que envolvía al feto. «Coriónico» sigue el patrón habitual de la terminología médica moderna; «corial» se forma de manera más directa, con el sufijo -al. Ninguno desplaza al otro: la propia bibliografía obstétrica y este diccionario emplean uno u otro según el término compuesto, «lámina coriónica» junto a «vellosidad corial», por ejemplo, sin que eso implique matiz alguno. Cada vellosidad corial es, según la definición de MedlinePlus, una pequeña saliente en forma de dedo que emerge del corion. Millones de ellas, ramificándose una y otra vez, multiplican hasta límites extraordinarios la superficie de contacto entre los dos organismos. Por fuera, un epitelio de dos capas recubre cada vellosidad: el citotrofoblasto, capa interna de células individualizadas, y el sincitiotrofoblasto, la capa externa, un tejido multinucleado sin límites celulares definidos. El proceso por el que ambas capas dan origen a las vellosidades primarias, secundarias y terciarias se trata con más detalle en la entrada dedicada al citotrofoblasto. Por dentro, un eje de tejido conectivo fetal aloja los capilares que llevan la sangre del feto. Esa sangre llega por ramas de las arterias umbilicales, circula por la red capilar de la vellosidad y regresa al feto por la vena umbilical. No todas cumplen el mismo papel. Las vellosidades flotantes cuelgan libres en el espacio intervelloso, bañadas directamente por la sangre materna, y son las que sostienen el grueso del intercambio. Las vellosidades de anclaje, o troncales, alcanzan la decidua basal y se fijan a ella: su función es más mecánica que metabólica, mantener unida la placenta al útero. La proporción entre unas y otras no es fija. Según avanza el embarazo, las vellosidades flotantes se hacen relativamente más numerosas que las de anclaje, en línea con el aumento progresivo de la superficie de intercambio que exige un feto cada vez mayor. La placenta humana es de tipo hemocorial: a partir de las primeras semanas, ya no queda tejido materno interpuesto entre la sangre de la madre y el trofoblasto que recubre la vellosidad. La sangre materna llena el espacio intervelloso y baña directamente la superficie de las vellosidades, sin mezclarse en ningún momento con la sangre fetal que circula por dentro. Oxígeno, nutrientes, anticuerpos, productos de desecho y buena parte de los fármacos cruzan esa doble barrera celular; los glóbulos rojos, no. Conviene no confundir la vellosidad con la estructura de la que nace. La lámina coriónica es la placa, la cara fetal de la placenta; la vellosidad es lo que cuelga de ella. Y solo una parte del corion conserva vellosidades hasta el final del embarazo: la porción enfrentada a la decidua basal, donde se forma la placenta definitiva. El resto las pierde de forma progresiva a medida que avanza la gestación. Sí. Son dos adjetivos distintos formados sobre la misma raíz griega, chórion, y se usan de manera intercambiable en la práctica clínica y en la literatura científica. No, en condiciones normales. Quedan separadas por el epitelio de la vellosidad y el endotelio de sus capilares, una barrera que deja pasar gases, nutrientes y otras moléculas pequeñas, pero no las células sanguíneas. Las flotantes están libres en el espacio intervelloso y concentran el intercambio de sustancias. Las de anclaje llegan hasta la decidua basal y fijan mecánicamente la placenta al útero. Porque su origen es fetal, y su material genético coincide con el del feto. La técnica que las obtiene con fines diagnósticos, la biopsia de vellosidades coriónicas, tiene entrada propia en este diccionario.Qué es la vellosidad corial
Estructura
Clasificación según su función
El intercambio materno-fetal
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo vellosidad corial que vellosidad coriónica?
¿Se mezclan la sangre materna y la fetal en la placenta?
¿Qué diferencia hay entre las vellosidades flotantes y las de anclaje?
¿Para qué se toman muestras de estas vellosidades?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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