DICCIONARIO MÉDICO
Virus de Marburg
El virus de Marburg es un filovirus causante de una fiebre hemorrágica viral grave, muy emparentado con el virus del Ébola. Se describió en 1967 y su reservorio natural es un murciélago frugívoro. La letalidad de los brotes ha oscilado aproximadamente entre el 24 % y el 88 %, con una media próxima al 50 %. El virus de Marburg es un virus de ARN de cadena negativa de la familia Filoviridae. Produce la enfermedad por el virus de Marburg, antes denominada fiebre hemorrágica de Marburgo, un cuadro clínicamente casi idéntico al del ébola. Fue el primer filovirus conocido: precedió en casi una década a la descripción del ébola. El nombre es geográfico, derivado de la ciudad alemana de Marburgo, donde se aisló por primera vez; no tiene raíz griega ni latina, igual que ocurre con el propio ébola, que toma el nombre de un río. En la nomenclatura taxonómica actual, el virus de Marburg y el virus de Ravn forman la especie Orthomarburgvirus marburgense. Ambos producen la misma enfermedad y son los únicos miembros del género; el de Marburg es, con diferencia, el responsable de la mayoría de los brotes documentados. El origen del nombre está en un episodio bien documentado. En 1967 se produjeron brotes simultáneos de una fiebre hemorrágica desconocida en las ciudades alemanas de Marburgo y Fráncfort y en Belgrado, entonces capital de Yugoslavia. Los afectados eran trabajadores de laboratorio que habían manipulado tejidos y cultivos celulares de monos verdes africanos (Cercopithecus aethiops) importados de Uganda, sin equipo de protección adecuado. Las cifras que circulan en las fuentes divulgativas varían, así que conviene precisarlas: enfermaron 31 personas y fallecieron 7. De esos 31 casos, 25 fueron infecciones primarias —por contacto directo con los tejidos de los monos— y 6 fueron secundarias, en personas que habían atendido a los enfermos, entre ellas dos médicos que se pincharon al extraer sangre. Aquel fue el único brote de Marburg atribuido al contacto con primates; en los episodios posteriores el origen se rastreó hasta los murciélagos. Los grandes brotes africanos llegaron después: la República Democrática del Congo entre 1998 y 2000 y Angola en 2004-2005, este último el más mortal, con letalidades muy superiores a la del episodio europeo inicial. El cuadro comienza de forma brusca, tras un período de incubación de 2 a 21 días, con fiebre alta, cefalea intensa y dolores musculares. En pocos días se añaden molestias gastrointestinales —náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal— y, en alrededor de la mitad de los pacientes, manifestaciones hemorrágicas en mucosas y puntos de punción, junto con afectación hepática. Las infecciones adquiridas por vía percutánea —un pinchazo, por ejemplo— tienden a tener una incubación más corta y una mortalidad más alta. Los casos graves evolucionan a fallo multiorgánico y shock; quienes sobreviven pueden arrastrar secuelas durante una convalecencia prolongada. El reservorio natural está bien establecido: el murciélago frugívoro Rousettus aegyptiacus, que no enferma y habita cuevas y minas. El virus se aisló de estos murciélagos en 2009, lo que confirmó la sospecha. La infección humana inicial suele asociarse a la exposición prolongada a esos entornos —se han documentado casos en visitantes de cuevas habitadas por colonias de murciélagos y en mineros—. Ya en la población humana, la transmisión es de persona a persona por contagio directo con sangre y fluidos corporales de personas enfermas o fallecidas, con riesgo notable en el medio sanitario y en las prácticas funerarias. Es una zoonosis sin vector artrópodo, lo que la separa de fiebres hemorrágicas como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Marburg y ébola son los dos filovirus patógenos humanos y producen cuadros prácticamente indistinguibles en la cabecera del paciente: misma vía de transmisión, mismo tipo de evolución, letalidad comparable. La diferencia es taxonómica: pertenecen a géneros distintos dentro de Filoviridae, y el de Marburg tiene una sola especie frente a los seis virus del grupo del ébola. En la práctica clínica la distinción solo se establece por laboratorio, y las vacunas y terapias no son intercambiables entre ambos. Frente a la fiebre de Lassa, transmitida por roedores y de curso mayoritariamente leve, Marburg es mucho más grave y no tiene reservorio en roedores sino en murciélagos. Por la ciudad alemana de Marburgo, donde el virus se aisló por primera vez en 1967 a raíz de un brote entre trabajadores de laboratorio. Es un nombre geográfico, sin etimología griega ni latina, paralelo al del ébola, que también toma el nombre de un lugar. No, aunque son parientes muy próximos. Los dos son filovirus y causan fiebres hemorrágicas casi idénticas, pero pertenecen a géneros distintos. Marburg se describió antes, en 1967, y forma con el virus de Ravn una única especie. La distinción entre ambos solo se hace por pruebas de laboratorio. La infección inicial suele venir del contacto prolongado con cuevas o minas habitadas por murciélagos frugívoros, su reservorio natural. Entre personas, se transmite por contacto directo con sangre o fluidos corporales de un enfermo, con riesgo especial para el personal sanitario y en los ritos funerarios. No se propaga por el aire. No hay, por el momento, vacuna ni antiviral aprobados frente al virus de Marburg. Existen candidatos en investigación, algunos usados por primera vez durante el brote de Ruanda de 2024. El abordaje es de soporte: la rehidratación y el tratamiento temprano de los síntomas mejoran la supervivencia. Estos aspectos se mencionan a título conceptual; los protocolos corresponden a guías clínicas. Sí, de forma esporádica y casi siempre en África subsahariana. Tras los grandes brotes de la República Democrática del Congo (1998-2000) y Angola (2004-2005), ha habido episodios en Guinea Ecuatorial y Tanzania en 2023, el primer brote de Ruanda en 2024 y otro en Tanzania en 2025. Suelen contenerse con aislamiento de casos, rastreo de contactos y medidas de protección. Si desea profundizar en conceptos asociados al virus de Marburg, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el virus de Marburg
Historia y descubrimiento en 1967
Curso clínico
Reservorio y transmisión
Diferenciación con el ébola
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "de Marburg"?
¿Es lo mismo el virus de Marburg que el ébola?
¿Cómo se contagia el virus de Marburg?
¿Existe vacuna o tratamiento?
¿Sigue habiendo brotes?
Referencias
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