DICCIONARIO MÉDICO

Virus

Un virus es un agente infeccioso acelular, formado por material genético envuelto en una cubierta de proteínas, incapaz de reproducirse por sí mismo. Necesita entrar en una célula viva y utilizar su maquinaria para fabricar copias de sí mismo, lo que lo convierte en un parásito intracelular obligado. Existen virus para prácticamente cualquier forma de vida celular: infectan a personas, animales, plantas, hongos y también bacterias. Su tamaño, muy inferior al de una bacteria, obliga a recurrir al microscopio electrónico para poder verlos.

Qué es un virus

La palabra procede del latín virus, que en la Roma clásica no tenía sentido médico específico: designaba un jugo o líquido viscoso y, por extensión, un veneno o ponzoña. El médico romano Celso, en el siglo I, ya usó ese término para referirse al veneno que transmite un perro rabioso, sin sospechar que diecinueve siglos más tarde se demostraría que la rabia está causada, en efecto, por un virus en el sentido actual de la palabra. Con ese significado moderno, agente infeccioso submicroscópico, el término tardó en asentarse: la Real Academia Española lo recoge desde 1803, primero como sinónimo de secreción infecciosa y solo a partir de 1899 con la acepción de germen causante de enfermedad.

Demostrar que existían agentes de ese tipo costó dos pasos, separados por seis años. En 1892, el botánico ruso Dmitri Ivanovski trabajaba con la enfermedad del mosaico del tabaco y comprobó que el extracto de una hoja enferma seguía siendo infeccioso después de pasar por un filtro de porcelana capaz de retener cualquier bacteria conocida. Ivanovski atribuyó el hallazgo a una posible toxina bacteriana y no llegó a extraer la conclusión correcta. Fue el microbiólogo neerlandés Martinus Beijerinck quien, en 1898, repitió el experimento, entendió que se trataba de un agente nuevo capaz de multiplicarse solo dentro de células vivas y lo bautizó como contagium vivum fluidum, adoptando poco después la palabra virus para nombrarlo. Nacía así la virología como disciplina.

Estructura

Todo virus comparte un esquema mínimo: un ácido nucleico, ADN o ARN, nunca los dos a la vez, rodeado por una cubierta proteica llamada cápside. Al conjunto de cápside y genoma se lo denomina nucleocápside, concepto que se desarrolla con más detalle en la entrada dedicada a la cápside. Un buen número de virus añade, además, una envoltura lipídica tomada de la célula que los produjo, salpicada de proteínas propias que sirven para reconocer a la siguiente célula que van a infectar. Los que carecen de ella se llaman desnudos. La partícula vírica completa, capaz de infectar, recibe el nombre de virión.

Las dimensiones son extremas incluso para la escala microscópica. Los más pequeños, como los parvovirus, apenas superan los 20 nanómetros; los más grandes, como los poxvirus, rondan los 450. Ninguno de los dos extremos es visible con un microscopio óptico convencional, que trabaja con luz visible y tiene un límite físico de resolución cercano a los 200 nanómetros. Por eso la primera visualización directa de un virus, la del virus del mosaico del tabaco, tuvo que esperar a la invención del microscopio electrónico en la década de 1930.

Cómo se clasifica

La clasificación oficial corre a cargo del Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV), que organiza a los virus en una jerarquía de rangos equivalente, aunque no idéntica, a la que se usa para el resto de los seres vivos: reino, filo, clase, orden, familia, género y especie. Un mismo virus puede así nombrarse de forma completa citando toda esa cadena, aunque en la práctica clínica y divulgativa se recurre casi siempre solo a la familia y al género. El material genético es el primer criterio de división: existen virus ADN y virus ARN, cada uno con dinámicas de mutación y de clasificación propias que se desarrollan en sus entradas correspondientes, virus ADN y virus ARN.

Existe además una segunda clasificación, más funcional que taxonómica, propuesta en 1971 por el biólogo estadounidense David Baltimore. Agrupa a los virus según el camino bioquímico que siguen para producir el ARN mensajero a partir del cual la célula fabrica sus proteínas, con independencia de su parentesco evolutivo real. Las dos clasificaciones conviven sin contradecirse: la del ICTV refleja el árbol genealógico de los virus, la de Baltimore, su estrategia de trabajo dentro de la célula.

Cómo infecta y se reproduce

Un virión aislado no hace nada. Carece de ribosomas, de fuente propia de energía y de la enzimas necesarias para fabricar proteínas, así que su ciclo solo arranca cuando una de sus proteínas de superficie encaja con un receptor concreto de la membrana de una célula huésped. Esa especificidad explica por qué un virus determinado solo infecta ciertos tejidos, ciertas especies o, en ocasiones, una única especie. Tras la unión, el virus introduce su material genético en el interior celular, ya sea inyectándolo, fusionando su envoltura con la membrana o siendo englobado por la propia célula.

Una vez dentro, secuestra la maquinaria celular. La célula, sin saberlo, empieza a copiar el genoma vírico y a traducir sus proteínas como si fueran propias. Las piezas nuevas se ensamblan en viriones completos que, finalmente, abandonan la célula por gemación, atravesando la membrana y llevándose consigo un fragmento de ella, o por lisis, que revienta la célula y la destruye en el proceso. Algunos virus, en cambio, pueden quedarse en un estado de latencia dentro del genoma o del citoplasma celular durante años antes de reactivarse.

Qué organismos infectan

Se han descrito virus para todos los grandes grupos de seres vivos celulares: vertebrados e invertebrados, plantas, hongos, protozoos y bacterias. Los que infectan bacterias reciben un nombre propio, bacteriófagos, y fueron precisamente ellos los que permitieron entender en detalle la biología molecular del ciclo vírico durante buena parte del siglo XX, por resultar mucho más fáciles de cultivar en el laboratorio que los virus humanos. No todo virus que convive con un organismo le causa daño: existen virus satélite que dependen de otro virus auxiliar para completar su ciclo, tratados en su propia entrada, y virus presentes de forma habitual en el cuerpo humano sin producir enfermedad detectable.

Preguntas frecuentes

¿Están vivos los virus?

Depende de qué definición de vida se aplique. Fuera de una célula, un virión es una partícula inerte, sin metabolismo propio ni capacidad de generar energía. Dentro de una célula infectada, sin embargo, se comporta como una entidad biológica activa que dirige su propia reproducción. La mayoría de los virólogos prefiere describirlos como agentes que ocupan la frontera entre lo vivo y lo inerte, más que encajarlos en una u otra categoría.

¿En qué se diferencia un virus de una bacteria?

En casi todo. Una bacteria es una célula completa, con su propio metabolismo, capaz de reproducirse de forma independiente. Un virus no tiene metabolismo ni estructura celular y solo se multiplica secuestrando la de otro organismo. De esa diferencia se deriva una consecuencia práctica importante: los antibióticos, diseñados para interferir con la maquinaria bacteriana, no tienen ningún efecto sobre los virus.

¿Cuál fue el primer virus identificado?

El virus del mosaico del tabaco, en la última década del siglo XIX. El primer virus humano en describirse fue el de la fiebre amarilla, en 1901, obra del comandante médico estadounidense Walter Reed y su equipo en Cuba.

¿Todos los virus provocan enfermedad?

No. Muchos virus infectan bacterias, plantas o animales sin relación alguna con la patología humana, y una parte de los que sí conviven con el ser humano lo hacen sin causar síntomas apreciables. El término técnico para ese conjunto de virus que habita de forma habitual en el organismo, análogo a la microbiota bacteriana, es viroma.

Referencias

  1. International Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV). Virus Taxonomy.
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Infecciones virales.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre los virus.
  4. Real Academia Española. Virus. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.

Entradas relacionadas

Para profundizar en la biología de los virus, puede consultar:

  • Virión. Partícula vírica completa e infecciosa, fuera de la célula huésped.
  • Cápside. Cubierta proteica que protege el material genético del virus.
  • Virus ADN. Virus cuyo material genético es ácido desoxirribonucleico.
  • Virus ARN. Virus cuyo material genético es ácido ribonucleico.
  • Bacteriófago. Virus especializado en infectar bacterias.
  • Virología. Disciplina científica dedicada al estudio de los virus.

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