DICCIONARIO MÉDICO
Presión sanguínea
La presión sanguínea es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes de los vasos sanguíneos —arterias, venas y capilares— mientras circula por el organismo. Cuando se mide específicamente en las arterias, recibe el nombre de presión arterial. "Presión sanguínea" es el término genérico que engloba la presión existente en cualquier segmento del sistema circulatorio. En la práctica clínica, sin embargo, cuando se habla de "tomar la presión" o de "cifras de presión" se alude casi siempre a la presión arterial, la que se mide con un tensiómetro en la arteria braquial y se expresa en milímetros de mercurio (mmHg). Es la forma de presión sanguínea con mayor relevancia diagnóstica para la población general, porque sus alteraciones —hipertensión o hipotensión— tienen consecuencias directas sobre el riesgo cardiovascular. La presión sanguínea no es uniforme en todo el circuito. Es máxima en la aorta, durante la sístole ventricular, y va descendiendo a medida que la sangre atraviesa arterias de menor calibre, arteriolas y capilares, hasta alcanzar valores muy bajos en el territorio venoso. Ese gradiente de presión decreciente es, precisamente, lo que impulsa la circulación: la sangre fluye desde donde la presión es mayor hacia donde es menor. La presión arterial es la más conocida y la que se mide de forma rutinaria. Un valor normal en adultos se sitúa por debajo de 120/80 mmHg. Para valores de referencia, clasificación y componentes (sistólica, diastólica, presión de pulso), consulte la entrada dedicada. La presión venosa es mucho más baja —habitualmente entre 5 y 15 mmHg en las grandes venas— y su variante clínica más utilizada es la presión venosa central (PVC), que se mide en la vena cava superior o la aurícula derecha y orienta sobre la volemia y la función del corazón derecho. La presión capilar se sitúa en un rango intermedio. Es la que regula el intercambio de líquidos entre la sangre y los tejidos a través de la pared del capilar, según el equilibrio descrito por la ley de Starling. No exactamente. "Presión sanguínea" es el concepto amplio: la presión en cualquier vaso del sistema circulatorio. "Presión arterial" es un subconjunto: solo la que existe en las arterias. En el lenguaje cotidiano, sin embargo, ambas expresiones se usan con frecuencia como sinónimos porque la medición que se realiza habitualmente es la arterial. Porque la medición arterial es la más accesible (basta un manguito en el brazo) y la que más información aporta sobre el riesgo cardiovascular de la población general. La presión venosa central se mide con catéteres y se reserva para pacientes en unidades de cuidados intensivos; la capilar se estima de forma indirecta y tiene un uso más restringido. Si desea profundizar en conceptos asociados a la presión sanguínea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la presión sanguínea
Presión sanguínea en los distintos territorios vasculares
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo presión sanguínea que presión arterial?
¿Por qué solo se mide la presión arterial y no la venosa o la capilar?
Referencias
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