DICCIONARIO MÉDICO

Presión capilar

La presión capilar es la presión que ejerce la sangre dentro de los capilares, los vasos más finos del organismo. Su valor es intermedio entre el de las arterias y el de las venas, y disminuye a lo largo del propio capilar. Esta presión, enfrentada a la que ejercen las proteínas del plasma, decide cuánto líquido sale de la sangre hacia los tejidos y cuánto vuelve a entrar: el conjunto se conoce como fuerzas de Starling.

Qué es la presión capilar

La presión capilar es, en sentido estricto, la presión hidrostática de la sangre en el interior de los capilares: la fuerza que el líquido ejerce hacia fuera, contra la finísima pared del vaso. El adjetivo «capilar» procede del latín capillaris, derivado de capillus, «cabello». La imagen es exacta: son vasos tan delgados como un pelo, y de hecho el anatomista italiano Marcello Malpighi pudo verlos por primera vez con el microscopio en 1661, cerrando el circuito que Harvey había deducido sin llegar a observarlo.

No es un valor único. La presión cae a lo largo del recorrido: en el extremo que viene de la arteriola ronda los 35 mmHg, y en el extremo que desemboca en la vénula ha bajado hasta unos 15. Esa diferencia, que parece un detalle, es la que explica el comportamiento del líquido en uno y otro tramo del capilar.

Las fuerzas de Starling

A través de la pared capilar se libra un tira y afloja permanente entre cuatro presiones. Dos empujan líquido hacia fuera del vaso: la presión hidrostática de la sangre dentro del capilar y la presión de las proteínas que hay en el intersticio. Otras dos lo retienen o lo reabsorben: la presión oncótica del plasma —la que generan las proteínas de la sangre, sobre todo la albúmina, en torno a 25 mmHg— y la presión del líquido ya acumulado en el tejido. El balance entre ellas determina el sentido del flujo. El fisiólogo británico Ernest Starling describió este equilibrio en 1896, y de ahí el nombre con que hoy se conoce.

El resultado cambia según el tramo. En el extremo arteriolar, donde la presión hidrostática es alta, predomina la salida de líquido hacia el intersticio: es la filtración. En el extremo venular, ya con la presión hidrostática baja, gana la presión oncótica del plasma y buena parte de ese líquido vuelve a entrar: es la reabsorción. Lo que no regresa por el capilar lo recoge el sistema linfático. En condiciones normales las cuentas cuadran, y los tejidos no se encharcan.

Cuando el equilibrio se rompe

Si la presión hidrostática capilar sube de forma sostenida, o si caen las proteínas del plasma que retienen el líquido, la filtración supera a la reabsorción y el líquido intersticial se acumula. Ese desbordamiento es la base del edema. La presión capilar es, por tanto, mucho más que un dato de fisiología: es el punto donde se decide si la sangre y los tejidos intercambian agua de forma ordenada o si esa agua se queda atrapada fuera de los vasos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llaman «capilares» estos vasos?

Por su finura. «Capilar» viene del latín capillus, «cabello»: son conductos tan estrechos como un pelo, por los que los glóbulos rojos circulan casi en fila india. El nombre fija la idea de su pequeño calibre, que es justo lo que permite el intercambio de sustancias con los tejidos.

¿Qué son exactamente las fuerzas de Starling?

Son el conjunto de presiones que, a ambos lados de la pared capilar, determinan si el líquido sale de la sangre o vuelve a ella. Dos favorecen la salida y dos la entrada. Su suma algebraica decide, en cada punto del capilar, el sentido neto del movimiento de agua. El concepto lo formuló Ernest Starling en 1896.

¿Es lo mismo la presión capilar que la presión arterial?

No. La presión arterial es la de las arterias, alta y pulsátil. La presión capilar es bastante menor y va cayendo a lo largo del capilar, desde unos 35 mmHg hasta unos 15. El capilar es el tramo donde la presión se amortigua antes de pasar a las venas.

¿La presión capilar tiene que ver con la hinchazón de los tobillos?

Sí, de forma directa. Cuando la presión capilar en las piernas aumenta —por estar mucho tiempo de pie, por problemas de retorno venoso o por retención de líquidos—, sale más agua hacia los tejidos de la que se reabsorbe, y aparece la hinchazón. Es la traducción visible de un desequilibrio en las fuerzas de Starling.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Edema. Síntomas de las enfermedades cardiovasculares.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Edema. MedlinePlus en español.
  3. Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias. Movimiento transpulmonar de fluidos: mecanismos de filtración y reabsorción. Medicina Intensiva.
  4. Real Academia Española. Capilar. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la presión capilar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Capilar: el vaso más fino del organismo, donde se produce el intercambio con los tejidos.
  • Presión oncótica: la presión de las proteínas del plasma, que se opone a la salida de líquido.
  • Presión coloidosmótica: otra denominación de la presión generada por las proteínas plasmáticas.
  • Intersticio: el espacio entre las células hacia el que se filtra el líquido.
  • Líquido intersticial: el líquido que ocupa ese espacio y cuyo exceso produce edema.
  • Arteriola: el vaso del que parte el capilar, en su extremo de mayor presión.
  • Vénula: el vaso al que desemboca el capilar, en su extremo de menor presión.
  • Presión venosa: la presión del tramo siguiente del circuito, hacia el que se dirige la sangre.

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