DICCIONARIO MÉDICO

Presión coloidosmótica

La presión coloidosmótica es la presión osmótica que generan las proteínas del plasma sanguíneo, principalmente la albúmina, en virtud de su tamaño molecular. Es sinónimo de presión oncótica, y su valor normal en el plasma humano se sitúa en torno a 25-30 mmHg.

Qué es la presión coloidosmótica

Las proteínas plasmáticas apenas atraviesan la pared del capilar sanguíneo. Esa retención selectiva crea, a ambos lados de la pared, una diferencia de concentración proteica que arrastra agua hacia el compartimento con más proteínas: el plasma. La fuerza resultante es la presión coloidosmótica, aunque en la práctica clínica y en la bibliografía en español se la nombra casi siempre presión oncótica.

El nombre compuesto describe el mismo fenómeno de dos maneras distintas. Coloidosmótica combina coloide (del griego κόλλα, kólla, «cola» o «pegamento», más el sufijo -oide) y osmótica (del griego ὠσμός, ōsmós, «impulso», «acción de empujar»): nombra el mecanismo, una presión osmótica producida por sustancias de comportamiento coloidal. Oncótica recurre a una sola raíz, ὄγκος (ónkos, «masa» o «volumen»), y apunta directamente a la causa: el tamaño de las moléculas implicadas.

Hay una curiosidad en esa doble genealogía. El químico escocés Thomas Graham acuñó, por separado, las dos mitades del término más largo: ósmosis en 1854 y coloide en 1861, sin sospechar que acabarían fundidas en un solo adjetivo de la fisiología capilar. Ninguno de los dos nombres desplazó del todo al otro.

Su papel en el intercambio de líquido en los capilares

Dentro del capilar, la presión coloidosmótica del plasma actúa en sentido contrario a la presión hidrostática de la sangre: esta última empuja agua hacia el intersticio, mientras que aquella la retiene o la recupera. Ese equilibrio, descrito por Ernest Starling en 1896, es el que regula cuánto líquido sale de la sangre y cuánto vuelve a ella a lo largo del trayecto capilar, tal y como recoge la ley de Starling.

Los valores de referencia habituales sitúan la presión coloidosmótica del plasma humano entre 25 y 30 mmHg, frente a apenas 1-2 mmHg en el líquido intersticial: una diferencia que basta para mover litros de agua al día entre ambos compartimentos. Cuando la concentración de proteínas plasmáticas cae de forma notable, esa presión desciende y el reparto de líquido se inclina hacia la salida de agua a los tejidos.

Diferenciación con la presión osmótica total

No debe confundirse con la presión osmótica del plasma en su conjunto, un valor mucho mayor. La osmolalidad plasmática normal, dominada por electrolitos como el sodio, se mueve entre 275 y 295 mOsm/kg, muy por encima de lo que aportan las proteínas. Estas, sin embargo, son casi las únicas moléculas que no cruzan con libertad la pared capilar, de modo que su contribución, mínima en términos de concentración total, es la que decide el reparto de agua entre la sangre y el espacio intersticial.

Preguntas frecuentes

¿Presión coloidosmótica y presión oncótica son la misma cosa?

Sí, son sinónimos exactos. Presión oncótica es, con diferencia, el término más usado en la práctica clínica; coloidosmótica aparece sobre todo en textos de fisiología que prefieren nombrar el mecanismo antes que la causa.

¿Por qué la generan las proteínas y no otras sustancias del plasma?

Porque son las moléculas de mayor tamaño disueltas en el plasma y las únicas que la pared capilar retiene de forma eficaz. Los electrolitos y la glucosa, mucho más pequeños, la atraviesan sin dificultad y no generan un gradiente sostenido entre la sangre y el intersticio.

¿Quién describió por primera vez este equilibrio de presiones?

El fisiólogo británico Ernest Starling, en 1896, al observar que la sangre que salía de una extremidad perfundida se diluía. De ahí dedujo que debía existir un mecanismo capaz de hacer entrar líquido en los vasos: ese mecanismo era, precisamente, la presión coloidosmótica de las proteínas plasmáticas.

Referencias

  1. Real Academia Española. Onco-. Diccionario de la lengua española.
  2. Real Academia Española. Ósmosis. Diccionario de la lengua española.
  3. Sociedad Española de Nefrología. Nefrología al día: introducción a las técnicas de depuración extrarrenal. Revista Nefrología.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Examen de osmolalidad de la sangre. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Presión oncótica: el nombre más frecuente del mismo fenómeno.
  • Presión osmótica: el concepto más amplio del que esta presión es una fracción mínima.
  • Presión capilar: la presión hidrostática con la que compite en el intercambio de líquido.
  • Coloide: la categoría fisicoquímica que da nombre a la primera mitad del término.
  • Ley de Starling: el marco que describe el equilibrio entre esta presión y la hidrostática capilar.
  • Albúmina: la proteína plasmática que más contribuye a esta presión.
  • Onco-: el elemento compositivo que da nombre al sinónimo «oncótica».

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