DICCIONARIO MÉDICO
Líquido intersticial
El líquido intersticial es el agua con sus solutos que ocupa los espacios entre las células, fuera de los vasos sanguíneos. Constituye la mayor parte del líquido situado fuera de las células y forma el microambiente que baña directamente cada célula del organismo, a través del cual llegan los nutrientes y salen los productos de desecho. El agua del cuerpo se reparte entre dos grandes territorios: el que está dentro de las células y el que está fuera. El líquido intersticial pertenece al segundo, el compartimento extracelular, y es su fracción más voluminosa. Ocupa aproximadamente tres cuartas partes del líquido extracelular; el cuarto restante circula dentro de los vasos como parte del plasma. En un adulto de unos 70 kilogramos representa alrededor de 10 a 11 litros. Su nombre procede del latín interstitium, "espacio entre dos cosas", de inter ("entre") y sistere ("estar colocado"), y describe con precisión su ubicación: el hueco que queda entre unas células y otras. También se le llama líquido tisular, porque llena los tejidos. Este líquido no es agua estancada. Se renueva de forma continua a partir de la sangre que atraviesa los capilares, y esa renovación permanente es la que mantiene a cada célula en contacto con un medio de composición estable. La composición del líquido intersticial se parece mucho a la del plasma, con una diferencia que lo define: contiene muy pocas proteínas. Los capilares dejan pasar libremente el agua y los iones pequeños, pero retienen las proteínas grandes, como la albúmina, que se quedan dentro del vaso. Por eso el intersticio es, en la práctica, un filtrado del plasma casi sin proteínas. Entre los iones, el catión dominante es el sodio y los aniones principales son el cloruro y el bicarbonato, igual que en el plasma. Esa semejanza iónica no es casual: agua e iones cruzan la pared capilar en ambos sentidos con enorme facilidad, de modo que ambos líquidos tienden a igualar sus concentraciones. La escasez de proteínas es lo único que verdaderamente los separa. El movimiento de líquido entre la sangre y el intersticio se rige por un equilibrio de fuerzas que el fisiólogo Ernest Starling describió a finales del siglo XIX. Dos presiones empujan en sentidos opuestos. La presión hidrostática de la sangre tiende a expulsar líquido fuera del capilar, hacia el intersticio. La presión oncótica, generada por las proteínas que permanecen dentro del vaso, tira del agua en sentido contrario y la mantiene dentro. En el extremo del capilar más cercano a la arteria predomina la salida de líquido; en el extremo venoso, la reabsorción. El balance no es perfecto: siempre queda un pequeño excedente de líquido en el intersticio. Ese sobrante no se acumula porque un tercer actor lo retira. Ese tercer actor es el sistema linfático. Los capilares linfáticos recogen el líquido intersticial sobrante junto con las escasas proteínas que se han escapado del plasma, y lo devuelven a la circulación sanguínea. Una vez dentro de los vasos linfáticos, ese mismo líquido pasa a llamarse linfa. Este drenaje es lo que impide que el intersticio se encharque. Si entra más líquido en el intersticio del que el sistema linfático puede retirar, el agua se acumula y el tejido se hincha. Esa acumulación se denomina edema. Puede deberse a un aumento de la presión dentro de los capilares, a un descenso de las proteínas del plasma que reducen la presión oncótica, a un aumento de la permeabilidad de la pared capilar o a un fallo del drenaje linfático. El edema no es una enfermedad en sí mismo, sino un signo que acompaña a situaciones muy diversas. Viene del latín interstitium, "espacio intermedio", formado por inter ("entre") y sistere ("colocarse"). En medicina, "intersticial" designa lo que está situado en los espacios que quedan entre las células o entre las estructuras de un tejido. No. Los dos forman parte del líquido extracelular y tienen una composición iónica casi idéntica, pero el plasma circula dentro de los vasos y contiene proteínas en cantidad apreciable, mientras que el líquido intersticial ocupa los espacios entre las células y apenas tiene proteínas. En un adulto de unos 70 kilogramos ronda los 10 a 11 litros, lo que equivale aproximadamente al 15 % del peso corporal. Es, con diferencia, la fracción más abundante del líquido situado fuera de las células. La linfa procede del líquido intersticial. Cuando este es recogido por los capilares linfáticos para devolverlo a la sangre, cambia de nombre y pasa a llamarse linfa. Son, en esencia, el mismo líquido en dos ubicaciones distintas. Entradas relacionadasQué es el líquido intersticial
Composición y relación con el plasma
El intercambio a través de los capilares
Cuando el equilibrio se rompe: el edema
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra intersticial?
¿Es lo mismo el líquido intersticial que el plasma?
¿Qué cantidad de líquido intersticial hay en el cuerpo?
¿Qué relación tiene con la linfa?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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