DICCIONARIO MÉDICO

Hipotensión

La hipotensión, o presión arterial baja, es el descenso de la presión de la sangre en las arterias por debajo de los valores considerados normales. No es una enfermedad en sí misma, sino un hallazgo hemodinámico que puede ser habitual e inofensivo o la señal de un trastorno que subyace.

Suele hablarse de hipotensión cuando las cifras se sitúan por debajo de 90/60 mmHg, si bien el umbral es orientativo: lo que en una persona pasa inadvertido, en otra basta para provocar un mareo.

Qué es la hipotensión

El término reúne el prefijo griego hipo (ὑπό, «por debajo de») y el latín tensio, «acción de tender o estirar», derivado del verbo tendere. Trasladado a la circulación, nombra una tensión arterial menor de la esperable, es decir, una fuerza de la sangre contra la pared de las arterias insuficiente para mantener el rango habitual de cada persona.

Ninguna cifra sirve como frontera universal. La presión varía a lo largo del día, con la edad y con la constitución de cada individuo, de modo que una lectura baja se interpreta siempre en relación con lo que resulta normal para quien la presenta. Un descenso brusco de apenas 20 mmHg frente a la cifra propia puede bastar para dar molestias en alguien acostumbrado a valores más altos, mientras que otras personas conviven toda su vida con presiones bajas sin repercusión alguna.

Cómo se mantiene la presión arterial

La presión arterial resulta del producto de dos magnitudes: el volumen de sangre que el corazón expulsa en cada minuto y la resistencia que oponen los vasos a su paso. Si el corazón bombea menos, si el árbol vascular se dilata o si la sangre en circulación disminuye, la presión cae. Sobre esos determinantes influyen a su vez la volemia, la fuerza de contracción del miocardio y el tono de las arteriolas.

Vigilando ese equilibrio actúan los barorreceptores, sensores situados en las paredes de la aorta y de las carótidas que informan al sistema nervioso de cualquier variación de presión. Cuando detectan una caída, ordenan acelerar el corazón y estrechar los vasos para restaurar el nivel previo. El ajuste dura segundos. La hipotensión aparece justamente cuando alguno de estos mecanismos falla o se ve desbordado por una pérdida rápida de sangre o de líquidos.

Tipos de hipotensión

No todas las presiones bajas responden al mismo origen ni tienen el mismo alcance. La distinción más básica separa las formas agudas, en las que la presión se desploma en cuestión de minutos, de las formas mantenidas, en que las cifras bajas son la situación de base. Entre las primeras figuran las asociadas a hemorragia, a deshidratación grave o a una infección extendida; su expresión más extrema es el shock, donde el riego de los órganos queda comprometido.

Frente a ellas, la llamada hipotensión constitucional describe a personas, con frecuencia jóvenes, delgadas y de buena forma física, cuyas cifras habituales rondan lo que en otros sería preocupante, sin que ello traduzca enfermedad alguna. Otras variantes se definen por su desencadenante. La hipotensión ortostática se produce al incorporarse desde la posición tumbada o sentada; la posprandial, tras las comidas, sobre todo en personas mayores; la mediada neuralmente, cuando la bipedestación se prolonga en exceso.

El embarazo ofrece un ejemplo fisiológico de descenso transitorio: durante el primer y el segundo trimestre, los cambios en el tono vascular y en el volumen sanguíneo tienden a rebajar las cifras de presión, que suelen recuperarse en el tercero.

Distinción con otros conceptos

Conviene no confundir la hipotensión con su opuesto, la hipertensión, en la que la presión se mantiene por encima de lo saludable. Ambas son las dos caras de un mismo parámetro, aunque la atención médica y social que reciben es dispar: la presión alta, por su papel en el riesgo cardiovascular, ha concentrado mucho más estudio que la baja.

Otra fuente de equívoco es lingüística. La hipotensión intracraneal comparte prefijo y raíz, pero no se refiere a la sangre de las arterias, sino a la presión del líquido que rodea el cerebro dentro del cráneo. Son entidades distintas que solo coinciden en el nombre.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra hipotensión?

De la suma del prefijo griego hipo, «por debajo», y el latín tensio, «tensión» o «acción de tender». La voz se acuñó por analogía con hipertensión y se generalizó en el vocabulario médico a medida que la medición de la presión arterial se incorporó a la práctica clínica cotidiana.

¿Tener la presión baja es siempre un problema?

No. Muchas personas sanas presentan cifras por debajo de la media sin molestia alguna, y en ellas la presión baja carece de significado patológico. La distinción entre una hipotensión inofensiva y otra que requiere atención depende de si aparecen o no manifestaciones, un matiz que se aborda en la entrada sobre la hipotensión sintomática.

¿Es lo mismo hipotensión que shock?

Son situaciones emparentadas, pero no idénticas. El shock es una situación en la que la presión cae hasta un punto en que los tejidos dejan de recibir oxígeno suficiente. Toda hipotensión grave puede desembocar en shock, pero la mayoría de las presiones bajas no llegan a ese extremo ni ponen en peligro la vida.

¿Por qué la hipotensión se estudia menos que la hipertensión?

Porque su repercusión sobre el pronóstico es, en general, menor. La presión elevada mantenida daña con los años el corazón, el riñón y el cerebro, lo que ha orientado hacia ella buena parte de la investigación. La presión baja, salvo en sus formas agudas, rara vez deja secuelas, de ahí que haya recibido históricamente menos atención.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Presión arterial baja. MedlinePlus en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Hipotensión. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Manual MSD, versión para el público general. Hipotensión arterial.
  4. Manuale Merck, versión para el público. Datos clave: hipotensión arterial.

Consulte también la información clínica sobre la hipotensión arterial

Si busca información sobre las causas, la valoración y el manejo de la presión arterial baja, puede consultar la ficha de la hipotensión arterial elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.

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