DICCIONARIO MÉDICO
Osiculoplastia
La osiculoplastia es la cirugía reconstructiva de la cadena osicular del oído medio cuando uno o varios huesecillos están erosionados, ausentes o han perdido su movilidad. Es el componente característico de las timpanoplastias tipos II a IV de la clasificación de Wullstein. La reconstrucción se realiza con prótesis aloplásticas —de titanio o hidroxiapatita— o con injertos osiculares autólogos, según el patrón de afectación. La osiculoplastia —también llamada reconstrucción de la cadena osicular o, en literatura internacional, ossicular chain reconstruction (OCR)— es el grupo de técnicas microquirúrgicas dirigidas a restablecer la continuidad mecánica de la cadena de huesecillos cuando esta se ha visto comprometida por enfermedad, traumatismo o cirugías previas. Su objetivo es exclusivamente funcional: recuperar la transmisión del sonido entre el tímpano y la ventana oval y, con ella, la audición conductiva perdida. La osiculoplastia rara vez es un procedimiento aislado. Casi siempre se realiza en el marco de una timpanoplastia más amplia, donde se aborda la enfermedad subyacente del oído medio —típicamente otitis media crónica con o sin colesteatoma— y, en el mismo acto o en un segundo tiempo, se reconstruye el aparato conductor. Por eso el nombre concreto de la técnica de reconstrucción osicular se emplea con frecuencia para identificar el componente funcional dentro de una intervención de mayor alcance. El sustrato anatómico que la osiculoplastia repara es la cadena de tres eslabones óseos —martillo, yunque y estribo— que articulan el tímpano con la ventana oval. Cuando uno o varios de esos eslabones falla, la cadena pierde continuidad y la energía mecánica del sonido no llega a los líquidos del oído interno. La cirugía consiste en sustituir los huesecillos ausentes o erosionados, o en reposicionar los desplazados, restableciendo la cinemática del sistema. "Osiculoplastia" combina "osicul-", del latín ossiculum, diminutivo de os, ossis ("hueso"), que significa literalmente "huesecillo", con el sufijo griego -plastia, de πλάσσειν (plassein, "modelar"), del que deriva πλαστική (plastikḗ, "remodelación quirúrgica"). El sentido literal es "remodelación de los huesecillos". Pertenece a la misma familia léxica que timpanoplastia (reconstrucción del tímpano), miringoplastia (reconstrucción aislada de la membrana timpánica) y otros procedimientos reconstructivos del oído medio. La distinción etimológica entre las tres es informativa: la miringoplastia repara la membrana, la osiculoplastia repara los huesecillos, y la timpanoplastia engloba a ambas en el contexto de una intervención más amplia. La osiculoplastia tiene tres escenarios clínicos canónicos. El primero, y con diferencia el más frecuente, es la erosión osicular por inflamación crónica: la otitis media crónica, especialmente cuando se asocia a colesteatoma, erosiona progresivamente el hueso. La región más vulnerable es el proceso largo del yunque, escasamente vascularizado, que pierde su contacto con el estribo y deja la cadena interrumpida. La supraestructura del estribo —cabeza, cuello y crura— puede también desaparecer, dejando solo la platina como remanente útil. El segundo es la disrupción osicular postraumática: tras una fractura del peñasco con afectación del oído medio, o tras un barotrauma severo, la articulación incudoestapedial se luxa o el yunque se desplaza, interrumpiendo la cadena sin que necesariamente exista perforación timpánica. El cuadro clínico es una hipoacusia conductiva con tímpano íntegro, hallazgo característico que orienta el diagnóstico. El tercero es la cirugía de revisión: reconstrucciones previas que han fracasado por extrusión de la prótesis, desplazamiento, persistencia de enfermedad subyacente o resorción del injerto autólogo. Las series publicadas documentan resultados auditivos algo más modestos en las reintervenciones que en las primarias, factor que es necesario tener en cuenta en la planificación quirúrgica. La nomenclatura internacional de la osiculoplastia distingue dos tipos de prótesis de reemplazo según el remanente osicular conservado. La PORP (Partial Ossicular Replacement Prosthesis, prótesis de reconstrucción osicular parcial) se utiliza cuando la supraestructura del estribo está conservada: la prótesis se interpone entre el tímpano (o el remanente del martillo) y la cabeza del estribo, sustituyendo la columna anatómica del yunque ausente o erosionado. Es la situación más frecuente en la otitis media crónica con erosión limitada al proceso largo del yunque. La TORP (Total Ossicular Replacement Prosthesis, prótesis de reconstrucción osicular total) se utiliza cuando también ha desaparecido la supraestructura del estribo y solo queda la platina, móvil sobre la ventana oval. La prótesis es algo más larga y se apoya directamente sobre la platina, sustituyendo a un tiempo el yunque y la supraestructura del estribo. Las TORP tienden a presentar resultados auditivos algo más modestos que las PORP y mayor riesgo de extrusión a largo plazo, según los meta-análisis disponibles. La elección entre PORP y TORP no se decide preoperatoriamente con certeza absoluta. La exploración intraoperatoria —tras eliminar la enfermedad y exponer el oído medio— es la que confirma qué remanentes osiculares pueden conservarse y cuál es el escenario reconstructivo aplicable. Los materiales empleados en osiculoplastia se dividen en dos grandes grupos: aloplásticos (sintéticos) y autólogos (del propio paciente). Entre los aloplásticos, el titanio es la opción más extendida en la práctica actual. Las prótesis de titanio del sistema Kurz —referencia en la literatura otológica— ofrecen biocompatibilidad excelente, peso muy bajo y posibilidad de personalización de longitud durante la cirugía. La hidroxiapatita es otro material muy utilizado, sólo o combinado con polietileno; su perfil de biocompatibilidad es bueno, con osteointegración parcial en el largo plazo. Otros materiales aloplásticos disponibles incluyen el plasti-pore, el polietileno poroso de alta densidad y la cerámica. Entre los autólogos, el yunque remodelado del propio paciente —refashioned incus, en la literatura inglesa— es la opción clásica cuando el yunque está disponible para extracción y modelado intraoperatorio. Tiene ventajas teóricas de biocompatibilidad y ausencia de coste, pero requiere tiempo quirúrgico añadido y resultados acústicos variables. Otros materiales autólogos —cabeza del martillo, cortical mastoidea— se usan en escenarios concretos. La elección del material depende del escenario reconstructivo, de la disponibilidad institucional y de la preferencia del cirujano. La literatura no ha demostrado superioridad clara y consistente de un material sobre los otros en términos de resultados auditivos a largo plazo, aunque las prótesis de titanio dominan la práctica actual por su versatilidad técnica. La osiculoplastia no es una de las cinco categorías de la clasificación de Wullstein, sino el componente reconstructivo que aparece en los tipos II, III y IV de esa clasificación. En la timpanoplastia tipo II se mantiene una cadena osicular casi íntegra, con erosión limitada al martillo: la osiculoplastia, en este caso, consiste en colocar el injerto del tímpano sobre el yunque o sobre el remanente del martillo, restaurando la transmisión sin necesidad de prótesis sustitutiva. En la timpanoplastia tipo III faltan martillo y yunque, pero el estribo está conservado y móvil: la osiculoplastia se realiza con una PORP que conecta el tímpano con la cabeza del estribo, principio conocido como columelización por analogía con la columela única del oído de las aves. En la timpanoplastia tipo IV ha desaparecido también la supraestructura del estribo y solo queda la platina, móvil sobre la ventana oval: la osiculoplastia se realiza con una TORP que apoya directamente sobre la platina. El tipo I de Wullstein —miringoplastia— no incluye osiculoplastia (la cadena está íntegra). El tipo V —fenestración del canal semicircular lateral— tampoco la incluye y se considera, por otro lado, procedimiento histórico ya en desuso, sustituido por la estapedotomía moderna. Osiculoplastia frente a miringoplastia. La miringoplastia repara solo la membrana timpánica con un injerto, sin abordar la cadena osicular ni el oído medio. La osiculoplastia, en cambio, repara los huesecillos del oído medio. Las dos pueden formar parte de una misma intervención —en una timpanoplastia tipo III, por ejemplo, se hace lo equivalente a una miringoplastia y a una osiculoplastia simultáneas— pero designan gestos distintos sobre estructuras distintas. Osiculoplastia frente a timpanoplastia. La timpanoplastia es la cirugía reconstructiva amplia del oído medio, que engloba la reparación del tímpano y, según el caso, de la cadena osicular. La osiculoplastia es el componente reconstructivo específico que afecta a la cadena. La relación es de inclusión: una timpanoplastia tipo III incluye una osiculoplastia, pero no toda osiculoplastia se realiza en el contexto de una timpanoplastia (puede practicarse de forma aislada cuando el tímpano está íntegro, como en una disrupción osicular postraumática pura). Osiculoplastia frente a estapedotomía. La estapedotomía es una técnica específica para la otosclerosis: abre un orificio calibrado en la platina del estribo fijado y coloca a través de él una prótesis fina anclada al yunque, sustituyendo el último eslabón funcional de la cadena. No reconstruye un yunque o una supraestructura del estribo erosionados, sino que sortea la fijación de un estribo morfológicamente íntegro pero inmóvil. La osiculoplastia clásica, en cambio, opera sobre cadenas con huesecillos ausentes o erosionados, no fijados. Combina dos elementos. "Osicul-" procede del latín ossiculum, diminutivo de os, ossis ("hueso"), que significa literalmente "huesecillo". El sufijo "-plastia" procede del griego plassein ("modelar"), del que deriva plastikḗ ("remodelación quirúrgica"). El sentido literal es "remodelación de los huesecillos". Pertenece a la misma familia léxica que timpanoplastia, miringoplastia, rinoplastia y otras técnicas reconstructivas; el contraste etimológico con sufijos opuestos como -tomía ("incidir") sigue rigiendo la clasificación de las cirugías del oído medio. Reside en el remanente osicular conservado. La PORP (prótesis parcial) se utiliza cuando la supraestructura del estribo —cabeza, cuello y crura— está intacta y solo falta el yunque o el martillo: la prótesis se interpone entre el tímpano y la cabeza del estribo. La TORP (prótesis total) se utiliza cuando también ha desaparecido la supraestructura del estribo y solo queda la platina, móvil sobre la ventana oval: la prótesis sustituye a un tiempo el yunque y la supraestructura del estribo, apoyándose directamente sobre la platina. Las TORP tienden a presentar resultados auditivos algo más modestos y mayor riesgo de extrusión a largo plazo, según los meta-análisis disponibles. Porque la causa más frecuente de erosión osicular es la otitis media crónica, con o sin colesteatoma, que requiere abordaje del oído medio para eliminar la enfermedad subyacente. Cuando se accede al oído medio para realizar ese gesto erradicador, la reconstrucción de la cadena osicular se aprovecha del mismo abordaje y forma parte natural del tiempo reconstructivo. La osiculoplastia aislada —sin timpanoplastia— se reserva fundamentalmente para escenarios concretos como la disrupción osicular postraumática con tímpano íntegro, donde no hay que tratar enfermedad activa del oído medio sino solo restablecer la cadena. Hay dos grandes grupos. Los aloplásticos o sintéticos: titanio (la opción más extendida hoy, con prótesis del sistema Kurz como referencia), hidroxiapatita, plasti-pore, polietileno poroso de alta densidad, cerámica. Y los autólogos o del propio paciente: yunque remodelado intraoperatoriamente, cabeza del martillo, cortical mastoidea. La elección depende del escenario reconstructivo, de la disponibilidad institucional y de la preferencia del cirujano. La literatura no ha demostrado superioridad clara y consistente de un material sobre los otros, aunque las prótesis de titanio dominan la práctica actual por su versatilidad técnica. No. La cirugía de la otosclerosis —estapedotomía moderna o estapedectomía clásica— soluciona un problema distinto: la fijación de la platina del estribo a la ventana oval por la enfermedad otosclerótica. Sortea esa fijación abriendo un orificio calibrado en la platina y colocando una prótesis fina anclada al yunque. La osiculoplastia, en cambio, opera sobre cadenas con huesecillos ausentes o erosionados, no fijados. Las dos cirugías comparten el objetivo funcional de restablecer la transmisión del sonido, pero su escenario, su técnica y su instrumental son distintos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la osiculoplastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la osiculoplastia
Etimología
Indicaciones
PORP y TORP: dos categorías según el estribo
Materiales: titanio, hidroxiapatita, autólogos
Lugar dentro de la clasificación de Wullstein
Diferenciación con técnicas próximas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "osiculoplastia"?
¿Cuál es la diferencia entre PORP y TORP?
¿Por qué se hace casi siempre dentro de una timpanoplastia?
¿Qué materiales se utilizan?
¿Es lo mismo la osiculoplastia que la cirugía de la otosclerosis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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