DICCIONARIO MÉDICO

Miringoplastia

La miringoplastia es la reconstrucción quirúrgica aislada de la membrana del tímpano mediante la aplicación de un injerto, sin abordaje del oído medio ni manipulación de la cadena osicular. Equivale a la timpanoplastia tipo I de la clasificación de Wullstein. Su indicación principal es el cierre de las perforaciones timpánicas crónicas; también se emplea para reforzar membranas timpánicas atróficas con riesgo de retracción.

Qué es la miringoplastia

La miringoplastia es la modalidad más sencilla de cirugía reconstructiva del tímpano. Se realiza cuando la lesión está limitada a la membrana —una perforación que no ha cicatrizado espontáneamente, o una zona atrófica con riesgo de retracción o de nueva perforación— y la cadena osicular está íntegra y móvil. La intervención consiste en colocar un injerto sobre los bordes de la perforación o sobre la zona adelgazada, de modo que el tejido injertado se incorpore al remanente timpánico y restaure la integridad anatómica y la función vibrátil de la membrana.

A diferencia de la timpanoplastia en sentido amplio —que aborda el oído medio y, según el caso, reconstruye la cadena osicular—, la miringoplastia no abre la caja timpánica. Esa es su definición operativa y la razón por la que recibe nombre propio en el lenguaje clínico cotidiano, pese a equivaler conceptualmente al tipo I de Wullstein. La distinción entre miringoplastia y timpanoplastia, fijada por la American Academy of Otolaryngology en 1960, sigue rigiendo el uso clínico actual.

Etimología

"Miringoplastia" combina dos elementos. El primero, myringa, es una palabra del latín tardío anatómico que designaba la membrana del tímpano, derivada de la raíz griega μῆνιγξ (mêninx, "membrana"). Es la misma raíz que aparece en miringotomía ("incisión del tímpano") y en miringitis ("inflamación del tímpano"). El segundo elemento, -plastia, procede del griego πλάσσειν (plassein, "modelar", "dar forma"), de donde deriva πλαστική (plastikḗ, "remodelación quirúrgica").

El sentido literal es "reconstrucción de la membrana timpánica". El sufijo -plastia aparece en una familia léxica muy amplia de procedimientos reconstructivos —rinoplastia, mamoplastia, otoplastia, timpanoplastia, osiculoplastia— y describe un gesto quirúrgico distinto al que indica el sufijo -tomía ("incisión", "corte"). La miringoplastia reconstruye; la miringotomía incide. Las dos pertenecen a la cirugía del tímpano, pero representan categorías quirúrgicas opuestas.

Indicaciones

La indicación principal de la miringoplastia es el cierre de perforaciones timpánicas crónicas: aquellas que persisten más allá de seis a ocho semanas y que ya no muestran tendencia al cierre espontáneo. Las causas pueden ser muy variadas —secuela de otitis media crónica, traumatismo directo, barotrauma, cirugía previa con tubos de ventilación que han caído sin cicatrización completa— pero el escenario es siempre el mismo: una perforación seca, sin infección activa, con cadena osicular conservada y oído medio sin enfermedad significativa.

La indicación secundaria, menos conocida pero clínicamente relevante, es el refuerzo de zonas timpánicas atróficas: áreas adelgazadas en las que la membrana ha cicatrizado tras una perforación previa con regeneración incompleta de las tres capas histológicas, dejando una zona transparente y fina, sin la capa fibrosa intermedia. Esas zonas atróficas tienen tendencia a la retracción por la presión negativa del oído medio y un riesgo elevado de nueva perforación; el refuerzo con un injerto añade el espesor que la cicatrización espontánea no llegó a aportar.

El objetivo doble de la cirugía es anatómico —restaurar la continuidad de la membrana— y funcional —recuperar la audición conductiva perdida y restablecer la función protectora del tímpano frente al paso de agua y microorganismos hacia el oído medio—. Las series publicadas por servicios españoles de otorrinolaringología recogen tasas de cierre anatómico entre el 70 % y el 95 % a los seis o doce meses, con variación por edad del paciente, tamaño y localización de la perforación, técnica empleada y estado del oído contralateral.

Técnicas: underlay, overlay e inlay

Las miringoplastias se clasifican según la posición que ocupa el injerto respecto al remanente timpánico. La terminología es de uso internacional y se conserva en inglés en la mayoría de los textos en castellano.

La técnica underlay —también llamada medial— coloca el injerto por debajo del remanente del tímpano, en contacto con la cara interna de la membrana. Es la técnica más utilizada en la práctica española actual: las series del Hospital Universitario Dr. Peset (Valencia) recogen su uso en el 97,6 % de las miringoplastias revisadas. Se asocia a tasas de éxito altas, especialmente para perforaciones centrales pequeñas y medianas, y a un riesgo bajo de complicaciones específicas como la lateralización del injerto o la formación de perlas epidérmicas.

La técnica overlay —o lateral— coloca el injerto por encima del remanente timpánico, sobre la cara externa de la membrana. Tiene su lugar en perforaciones amplias subtotales o anteriores, donde la técnica medial puede resultar insuficiente, pero exige un manejo más cuidadoso del colgajo timpanomeatal y se asocia a mayor riesgo de complicaciones específicas: engrosamiento del neotímpano, lateralización del injerto y formación de perlas epidérmicas.

La técnica inlay coloca el injerto dentro del propio defecto, encajado en los bordes de la perforación. Es la opción mínimamente invasiva más reciente y se aplica especialmente con cartílago en variantes como el llamado "cartílago en mariposa" o butterfly, técnica originalmente descrita por Eavey. Se reserva para perforaciones secas, no activas, de tamaño pequeño o mediano, y permite abordajes endomeatales puros sin incisión cutánea externa.

Algunos autores combinan las dos primeras —técnica combinada o interlay— con doble injerto medial y lateral, descrita en la literatura española con tasas de cierre del 95 % en perforaciones complejas.

Materiales del injerto

Los injertos canónicos son autólogos, tomados del propio paciente para evitar rechazo y simplificar la logística. Los tres materiales más usados son la fascia del músculo temporal (extraída a través de una incisión retroauricular o endoaural; ha sido históricamente la opción de referencia y sigue muy extendida), el cartílago del trago (junto con el pericondrio que lo recubre; ofrece mayor rigidez y resistencia, especialmente útil en perforaciones de alto riesgo o reperforaciones) y el pericondrio aislado (preserva flexibilidad similar a la fascia con la disponibilidad anatómica del cartílago auricular).

En perforaciones consideradas de "alto riesgo" —grandes, anteriores, peritubáricas, reperforaciones, o con disfunción tubárica de base— la literatura española documenta mejores resultados con cartílago que con fascia o pericondrio aislados, lo que ha desplazado progresivamente la balanza hacia el cartílago como material preferente en muchos servicios. Otros materiales —vena, pericondrio de cymba o crura del hélix, piel libre (técnica histórica de House, 1953)— han caído en desuso o tienen indicaciones muy específicas.

Vías de abordaje

El injerto puede colocarse por tres vías. La vía postauricular o retroauricular utiliza una incisión cutánea por detrás del pabellón y permite un campo amplio; es la opción tradicional para perforaciones grandes y reintervenciones. La vía endaural usa una incisión en el cartílago del trago o en el conducto auditivo externo, con campo intermedio. La vía endomeatal o transcanal opera enteramente a través del conducto auditivo externo, sin incisión cutánea visible: se realiza con microscopio quirúrgico o, cada vez con más frecuencia, con endoscopio (cirugía endoscópica transcanal del oído, TEES). La elección de la vía depende del tamaño y la localización de la perforación, del material del injerto y de la experiencia del cirujano.

Diferenciación con timpanoplastia, miringotomía y osiculoplastia

Miringoplastia frente a timpanoplastia. La relación es de inclusión: la miringoplastia equivale a la timpanoplastia tipo I, es decir, el caso particular en el que el defecto se limita a la membrana y la cadena osicular está intacta. La timpanoplastia, en sentido amplio, engloba la miringoplastia y los tipos II a V, todos los cuales sí abordan el oído medio. La distinción operativa fundamental es que la miringoplastia no abre la caja timpánica.

Miringoplastia frente a miringotomía. Son procedimientos opuestos pese a la semejanza léxica. La miringotomía incide el tímpano de forma deliberada para drenar líquido y, en su caso, alojar un tubo de ventilación. La miringoplastia reconstruye el tímpano cerrando una perforación preexistente. Una termina justo donde la otra empieza. La diferencia léxica entre -tomía ("corte") y -plastia ("reconstrucción") refleja exactamente la oposición técnica.

Miringoplastia frente a osiculoplastia. La miringoplastia repara solo la membrana; la osiculoplastia reconstruye específicamente la cadena osicular cuando hay erosión o ausencia de huesecillos. Las dos pueden formar parte de una timpanoplastia más compleja, pero designan gestos quirúrgicos distintos sobre estructuras distintas. Una timpanoplastia tipo III, IV o avanzada incluye habitualmente una osiculoplastia; una miringoplastia simple, no.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "miringoplastia"?

Combina myringa —palabra del latín tardío anatómico que designaba la membrana del tímpano, derivada del griego μῆνιγξ (mêninx, "membrana")— con el griego πλαστική (plastikḗ, "remodelación quirúrgica"), del verbo πλάσσειν ("modelar"). El sentido literal es "reconstrucción de la membrana timpánica". El sufijo -plastia aparece en muchos otros procedimientos reconstructivos: rinoplastia, mamoplastia, otoplastia, timpanoplastia. El contraste con el sufijo -tomía ("corte") refleja la oposición técnica entre miringoplastia (reconstruir) y miringotomía (incidir).

¿Es lo mismo "miringoplastia" que "timpanoplastia"?

No son sinónimos, sino términos en relación de jerarquía. La miringoplastia es la modalidad más sencilla de timpanoplastia: reconstrucción aislada del tímpano sin abordaje del oído medio ni manipulación de la cadena osicular. Equivale a la timpanoplastia tipo I de la clasificación de Wullstein. La timpanoplastia, en sentido amplio, engloba esa modalidad mínima y los tipos II a V, todos los cuales sí abordan el oído medio. La diferenciación canónica entre los dos términos la fijó la American Academy of Otolaryngology en 1960.

¿Qué diferencia underlay, overlay e inlay?

La posición del injerto respecto al remanente timpánico. Underlay (o medial): por debajo del remanente, en contacto con la cara interna del tímpano. Es la técnica más empleada actualmente en la práctica española. Overlay (o lateral): por encima del remanente, sobre la cara externa; útil en perforaciones grandes o anteriores, con mayor riesgo de complicaciones específicas. Inlay: encajado dentro del propio defecto, característico de las técnicas mínimamente invasivas con cartílago en mariposa o butterfly. Algunos autores combinan medial y lateral en una técnica doble (interlay) para perforaciones complejas.

¿Qué materiales se usan como injerto?

Los injertos autólogos son la opción de referencia. Los tres más usados son la fascia del músculo temporal (durante décadas la opción tradicional, sigue muy extendida), el cartílago del trago acompañado de su pericondrio (que ofrece mayor rigidez y mejor pronóstico en perforaciones de alto riesgo) y el pericondrio aislado. La elección concreta depende del tamaño y la localización de la perforación, del estado del oído medio y de la experiencia del cirujano. Las series publicadas en España documentan un desplazamiento progresivo hacia el cartílago como material preferente en perforaciones complejas.

¿Cuándo se indica la miringoplastia?

Cuando hay una perforación timpánica crónica que no muestra tendencia al cierre espontáneo, en un oído seco y sin enfermedad significativa del oído medio, y con cadena osicular íntegra. Esas tres condiciones —perforación crónica, oído seco, cadena íntegra— definen el escenario clásico de la miringoplastia y la distinguen de la timpanoplastia más compleja, que se reserva para los casos en los que hay enfermedad activa del oído medio o erosión de la cadena osicular. La indicación secundaria es el refuerzo de zonas timpánicas atróficas con riesgo de retracción.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Reparación del tímpano. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Membrana timpánica. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Manual MSD versión para profesionales. Otitis media supurada crónica.
  4. Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Miringoplastias. Un análisis retrospectivo de nuestros resultados. Acta Otorrinolaringológica Española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la miringoplastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Timpanoplastia: cirugía reconstructiva amplia del tímpano y la cadena osicular; la miringoplastia equivale a su tipo I.
  • Miringotomía: incisión deliberada del tímpano, procedimiento de propósito opuesto al de la miringoplastia.
  • Tímpano: la membrana cuya integridad restablece la cirugía.
  • Perforación timpánica: indicación principal de la miringoplastia.
  • Oído medio: la cavidad cuya pared lateral repara el injerto.
  • Cadena osicular: estructura cuya integridad es condición necesaria para indicar la miringoplastia simple.
  • Huesecillos del oído: martillo, yunque y estribo, no manipulados en la miringoplastia.
  • Otitis media crónica: causa frecuente de las perforaciones timpánicas que motivan la cirugía.
  • Trompa de Eustaquio: estructura cuya función debe estar preservada para garantizar el éxito de la cirugía.
  • Trago: estructura del pabellón auricular de la que se obtiene cartílago para los injertos.
  • Microcirugía: técnica con microscopio quirúrgico utilizada habitualmente en la intervención.
  • Hipoacusia: pérdida auditiva conductiva cuya recuperación es objetivo funcional de la cirugía.
  • Timpanocentesis: punción aspirativa diagnóstica del tímpano.
  • Paracentesis del tímpano: denominación clásica castellana de la miringotomía.
  • Timpanosclerosis: secuela cicatricial del tímpano que puede coexistir con perforaciones tributarias de miringoplastia.

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