DICCIONARIO MÉDICO
Omento
El omento es un pliegue del peritoneo derivado del mesogastrio embrionario que conecta el estómago con las vísceras vecinas. La voz, de origen latino, es la forma preferente en la Terminologia Anatomica internacional moderna y equivale exactamente a la castellana epiplón, todavía vigente en la práctica clínica española. Existen dos divisiones: el omento mayor (omentum majus), que cuelga de la curvatura mayor gástrica, y el omento menor (omentum minus), entre la curvatura menor y el hígado. Más allá de su función estructural, el omento mayor desempeña un papel inmunológico bien documentado y es un lugar frecuente de implantación en la diseminación intraperitoneal de varios cánceres. El omento es una formación peritoneal propia del piso supramesocólico del abdomen: dos hojas serosas adosadas que, al plegarse y rellenarse de tejido conjuntivo y adiposo, dan lugar a láminas móviles y muy vascularizadas que conectan el estómago con vísceras y paredes vecinas. Su función primaria es de sostén y compartimentación, como la de cualquier repliegue peritoneal. El omento mayor, sin embargo, ha desarrollado funciones propias que lo distinguen del resto del peritoneo: sirve de almacén de grasa visceral y de reserva de tejido linfoide, y actúa como un sellador biológico natural cuando aparecen procesos inflamatorios o perforaciones. Esa misma capacidad de adherirse a tejidos dañados tiene una cara menos favorable: convierte al omento en el lugar donde con más frecuencia se implantan las células tumorales que circulan libres por la cavidad peritoneal. La voz omento procede del latín omentum, con el sentido de membrana grasa o telilla peritoneal: así la emplea ya Celso en su tratado De Medicina, del siglo I. Convive desde la Antigüedad con el helenismo equivalente epiplón, de raíz igualmente clásica; su desarrollo etimológico completo se recoge en la entrada epiplón. En el español médico de los siglos XIX y XX predominó la forma griega. El ascenso del latinismo "omento" en la literatura reciente responde a la consolidación de la Terminologia Anatomica, la nomenclatura oficial internacional publicada en 1998 por el comité que hoy conocemos como FIPAT (Federative International Programme for Anatomical Terminology) y revisada en ediciones posteriores. Las dos voces son hoy intercambiables: "omento" domina en las publicaciones académicas modernas, "epiplón" sigue vivo en la práctica hospitalaria española. El significado no cambia de una a otra. La nomenclatura internacional reconoce dos formaciones omentales, cada una con denominación formal en latín. El omento mayor (omentum majus) deriva del mesogastrio dorsal y es la formación más voluminosa. Se inserta a lo largo de toda la curvatura mayor del estómago y, descendiendo libremente por delante del intestino delgado, se refleja sobre sí mismo hasta insertarse en el colon transverso. La nomenclatura moderna reconoce dentro de él tres regiones con denominación propia (el ligamento gastrocólico, el gastroesplénico y el gastrofrénico), que algunos textos clásicos consideraban formaciones independientes; su desarrollo detallado corresponde a la entrada del omento mayor. El omento menor (omentum minus) deriva del mesogastrio ventral y es bastante más restringido. Une la curvatura menor del estómago con la cara visceral del hígado, y se subdivide en el ligamento hepatogástrico (la porción media, entre estómago e hígado) y el ligamento hepatoduodenal (la porción derecha, más densa). Por el borde libre de este último discurre el pedículo hepático: la vena porta por detrás, la arteria hepática propia y el conducto colédoco por delante. Ese borde delimita el foramen omental, conocido también como hiato de Winslow, que es la única comunicación natural entre la cavidad peritoneal mayor y la bolsa omental. La bolsa omental (bursa omentalis, también llamada saco menor o transcavidad de los epiplones) es la consecuencia anatómica de la rotación gástrica embrionaria: un compartimento peritoneal cerrado, situado por detrás del estómago y del omento menor, que se comunica con la cavidad peritoneal general solo a través del foramen omental. Esa separación tiene una consecuencia práctica conocida en imagen abdominal: las colecciones líquidas confinadas a la bolsa omental, como los abscesos posgástricos o los pseudoquistes pancreáticos, quedan comparativamente aisladas del resto de la cavidad. El omento mayor cumple, además de su papel estructural, una función inmunológica bien establecida. La estructura responsable son los milky spots ("manchas lácteas", aunque el anglicismo predomina en la literatura), agregados linfoides difusos observados por primera vez por Friedrich von Recklinghausen en 1863 y descritos con más detalle por Louis-Antoine Ranvier en 1874. Son focos blanquecinos intercalados en la grasa omental, formados por macrófagos, linfocitos B y T y células dendríticas, rodeados de una red capilar fenestrada que permite el intercambio rápido entre el peritoneo y el sistema linfático. Su función es doble. Por un lado, actúan como puerta de entrada al peritoneo: absorben bacterias y partículas del líquido peritoneal a través de fenestraciones en la membrana basal omental y las retienen para que las procesen las células inmunes residentes. Por otro, inician la respuesta inmune: ante una contaminación, reclutan con rapidez neutrófilos y monocitos hacia la cavidad. El resultado funciona como un órgano linfoide secundario propio del peritoneo. Es también, por desgracia, la razón por la que las mismas fenestraciones que detienen bacterias detienen células tumorales. El omento es el lugar más frecuente de implantación metastásica intraperitoneal en varios cánceres, en particular el de ovario y el gástrico, donde la afectación omental es un hallazgo habitual en enfermedad avanzada. La consecuencia quirúrgica es la omentectomía, la extirpación total o parcial del omento mayor, que se integra como un paso más dentro de la cirugía oncológica de estos tumores. El alcance de la resección (total o limitada a la porción distal a la arcada gastroepiploica) y su papel exacto en cada tipo de cáncer son cuestiones que se deciden caso por caso en el propio acto quirúrgico y que se desarrollan en la entrada de la omentectomía. Hay también patología propia del omento, ajena a la oncología. El infarto omental es la necrosis isquémica, idiopática o postraumática, de un segmento del omento mayor, casi siempre en el cuadrante inferior derecho, que se presenta como abdomen agudo y plantea diagnóstico diferencial con la apendicitis. La torsión omental es la rotación de un segmento sobre su pedículo vascular: primaria en personas con omentos voluminosos, secundaria cuando se asocia a hernias o adherencias. Ambas entidades se diferencian de cuadros más graves gracias a la tomografía computarizada. Dentro de la familia de pliegues peritoneales, el omento ocupa una posición particular. Los mesos suspenden vísceras móviles a la pared abdominal posterior y conducen sus pedículos vasculares: el mesenterio propiamente dicho, del intestino delgado; el mesocolon, del colon; el mesoapéndice. Los ligamentos peritoneales conectan dos vísceras entre sí, o una víscera con la pared, sin función suspensoria: el ligamento falciforme, el coronario, los triangulares del hígado. Los omentos, por su parte, son pliegues derivados específicamente del mesogastrio embrionario que han desarrollado contenido adiposo y linfoide propio. La frontera entre categorías no siempre es nítida: el ligamento gastroesplénico, por ejemplo, se considera oficialmente parte del omento mayor por su origen embrionario, aunque su función conectiva le valga también el nombre de ligamento. La equivalencia entre omento y epiplón, como ya se ha dicho, es total. Quien busque la etimología griega, la cronología histórica del estudio del omento o el porqué del apodo clínico "policía del abdomen" encontrará ese desarrollo en la entrada epiplón. Del latín omentum, con el sentido original de membrana grasa o telilla peritoneal. Es voz clásica, documentada en Celso, y convive en la literatura médica con el helenismo equivalente epiplón. La Terminologia Anatomica internacional, publicada en 1998, estableció omentum como término preferente, y desde entonces predomina en la literatura académica moderna y en traducciones del inglés. Sí. Designan exactamente la misma estructura anatómica y son intercambiables. La diferencia es solo de origen léxico (omento es latina, epiplón es griega) y de preferencia de uso: la nomenclatura internacional moderna prefiere "omento"; el uso clínico tradicional español sigue siendo, en gran medida, "epiplón". Su origen embriológico, su tamaño y sus inserciones. El omento mayor deriva del mesogastrio dorsal, es voluminoso y cuelga como un delantal de la curvatura mayor del estómago. El omento menor deriva del mesogastrio ventral, es más pequeño y une la curvatura menor del estómago con el hígado, con el pedículo hepático en su borde libre. Agregados linfoides difusos en el tejido adiposo del omento mayor, observados por Recklinghausen en 1863 y descritos por Ranvier en 1874. Están formados por macrófagos, linfocitos B y T y células dendríticas. Funcionan como puerta de entrada al peritoneo y como foco de inicio de la respuesta inmune peritoneal. Porque es el lugar más frecuente de implantación metastásica intraperitoneal en varios cánceres, sobre todo el de ovario y el gástrico. La misma capacidad de los milky spots para captar partículas extrañas capta también células tumorales libres en el líquido peritoneal, lo que convierte al omento en diana quirúrgica habitual.Qué es el omento
Omento mayor y omento menor: anatomía sistemática
El omento como órgano linfoide: los milky spots
El omento en la cirugía oncológica
Diferenciación con otros pliegues peritoneales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra omento?
¿Es lo mismo el omento que el epiplón?
¿Cuál es la diferencia entre omento mayor y omento menor?
¿Qué son los milky spots del omento?
¿Por qué se extirpa el omento en cirugía oncológica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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