DICCIONARIO MÉDICO
Neumonia por Klebsiella
La neumonía por Klebsiella es la infección del pulmón causada por la bacteria Klebsiella pneumoniae, una neumonía bacteriana con tendencia a destruir el tejido pulmonar y a formar abscesos. Se conoce también como neumonía de Friedländer, por el patólogo alemán que describió el microorganismo en 1882. Fuera del hospital es poco frecuente y afecta sobre todo a personas con las defensas mermadas, como las que tienen diabetes o un consumo excesivo de alcohol. Es una forma de neumonía bacteriana, clasificada con el código J15.0 en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), cuyo agente es Klebsiella pneumoniae, un bacilo gramnegativo de la familia de las enterobacterias. La palabra neumonía procede del griego πνευμονία (pneumonía), enfermedad de los pulmones, y la bacteria toma de ella su propio apellido: pneumoniae, «de la neumonía». El Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina recoge «neumonía por Klebsiella» como forma preferente y admite como sinónimos neumonía de Friedländer y neumonía por Klebsiella pneumoniae; da como desusada la expresión «neumonía pesada» y señala que también puede encontrarse escrita «neumonía por klebsiela». En la bibliografía internacional el epónimo suele reservarse a la forma adquirida en la comunidad, la que conocieron los médicos antes de los antibióticos. Carl Friedländer (1847-1887) trabajaba como patólogo en Berlín cuando, en 1882, publicó la presencia de microorganismos encapsulados en los pulmones de pacientes fallecidos por neumonía y los propuso como su causa. En noviembre de 1883 añadió más de cincuenta casos. Albert Fraenkel, su joven rival, defendía que el verdadero culpable era otro microbio, el que hoy se llama Streptococcus pneumoniae, y la polémica se libró en las revistas médicas durante tres años. Entre octubre de 1883 y marzo de 1884 trabajó en el laboratorio de Friedländer un joven médico danés, Christian Gram, que buscaba una forma de ver mejor las bacterias en los cortes de pulmón. Con el método que acabó llevando su nombre, los cocos conservaban el colorante violeta y los bacilos lo perdían; y en las preparaciones aparecían los dos. Gram publicó la técnica en 1884 advirtiendo que la consideraba todavía muy defectuosa e imperfecta. Aquello demostraba que la neumonía podía tener más de una causa y sugería que parte de lo que Friedländer había atribuido a su bacilo eran, en realidad, neumococos. En 1886 el propio Friedländer dio por cerrada la discusión aceptando esa pluralidad de causas, el mismo año en que Weichselbaum mostró que el neumococo era el agente más frecuente. La clave está en la cápsula bacteriana. Esa envoltura de polisacáridos protege a la bacteria de la fagocitosis y le permite multiplicarse en los alvéolos hasta ocupar una parte extensa de un lóbulo. La inflamación que provoca tiende a producir necrosis del tejido: el pulmón no solo se consolida, se destruye, y de ahí la facilidad con que aparecen un absceso pulmonar, cavidades o, si la infección alcanza la pleura, un derrame pleural o un empiema. Ya las series clínicas clásicas describían una preferencia por los lóbulos superiores, y en especial por el derecho. Se distinguen dos escenarios. La forma adquirida en la comunidad, la neumonía de Friedländer clásica, es rara y aparece sobre todo en personas con alcoholismo, diabetes mellitus o enfermedades pulmonares crónicas; en la era previa a los antibióticos su mortalidad rondaba el 80 %. La forma hospitalaria es hoy la dominante en los países occidentales, donde la mayoría de las infecciones por Klebsiella pneumoniae se contraen en hospitales y centros de larga estancia, y forma parte del problema de la infección nosocomial por bacterias resistentes a los antibióticos. Un tercer actor ha cambiado el mapa en las últimas décadas: las cepas hipervirulentas, capaces de enfermar a personas sin enfermedades previas, endémicas en Taiwán y otros países de Asia oriental y cada vez más citadas fuera de ellos. En 2022, por ejemplo, un equipo de Groninga (Países Bajos) publicó un caso de neumonía de Friedländer comunitaria con focos metastásicos en el pulmón causado por una de estas cepas. La confusión con la neumonía neumocócica viene de lejos. En el siglo XIX ambas bacterias se disputaron la autoría de la neumonía crupal, la que hoy se llama neumonía lobar, y uno de los nombres antiguos del bacilo de Friedländer fue precisamente Bacterium pneumoniae crouposae. El neumococo resultó ser la causa mucho más frecuente. Tampoco debe confundirse con las otras dos enfermedades que causa la misma especie, ambas de la nariz y no del pulmón: la ocena y el rinoscleroma, debidas a dos subespecies de Klebsiella pneumoniae. Por Carl Friedländer, el patólogo que en 1882, desde Berlín, relacionó por primera vez un bacilo encapsulado con la neumonía. Durante décadas la bacteria se llamó bacilo de Friedländer, y el nombre pasó a la enfermedad. El género, en cambio, recuerda a otro investigador, Edwin Klebs. J15.0, según recoge el diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina. No. La neumocócica la causa Streptococcus pneumoniae, un coco grampositivo; la de Klebsiella, un bacilo gramnegativo rodeado de una cápsula gruesa. Hasta que Gram publicó su tinción, en 1884, era difícil distinguirlos en los cortes de pulmón. Sí, aunque en Europa es rara. Las cepas hipervirulentas, más frecuentes en Asia oriental, la han vuelto a poner de actualidad. Consulte también la información clínica completa sobre la neumonía Si busca información sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de la neumonía, puede consultar la página de neumonía elaborada por el departamento de Neumología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la neumonía por Klebsiella
Friedländer, Fraenkel y la tinción de Gram
Por qué destruye el pulmón
Formas y epidemiología
Diferenciación con otras neumonías
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama neumonía de Friedländer?
¿Qué código tiene en la CIE-10?
¿Es lo mismo que la neumonía neumocócica?
¿Sigue existiendo la forma adquirida en la comunidad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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