DICCIONARIO MÉDICO
Lóbulo
El lóbulo es cada una de las porciones redondeadas en que se divide un órgano, delimitada por cisuras, surcos o tabiques de tejido conjuntivo. El término se aplica a estructuras tan distintas como los lóbulos del cerebro, del hígado, del pulmón o de la oreja, y conviene no confundirlo con el lobulillo, su versión de menor tamaño. En anatomía, un lóbulo es una porción de un órgano que aparece separada de las demás por hendiduras visibles o por tabiques de tejido conjuntivo. Esa delimitación permite reconocerlo como una subunidad con límites propios, aunque siga formando parte del órgano completo. Los lóbulos del pulmón (tres en el derecho, dos en el izquierdo), los del cerebro o los del hígado responden a esta descripción. El término procede del latín científico lobus, tomado a su vez del griego λοβός (lobós), que designaba una estructura redondeada y saliente de un órgano. Los anatomistas del Renacimiento latinizaron la palabra para incorporarla al lenguaje médico. De la misma raíz deriva el diminutivo lobulus, origen de lobulillo, que nombra las subdivisiones menores dentro de un lóbulo. La palabra tiene además un segundo uso. Designa también una porción redondeada, cilíndrica o cónica que sobresale de un órgano, como ocurre con el lóbulo de la oreja. En este caso no hay cisuras que lo separen de nada: la forma prominente basta para justificar el nombre. Lóbulo y lobulillo no son sinónimos. El lobulillo es una unidad de menor tamaño, con frecuencia la unidad estructural o funcional del parénquima de un órgano, delimitada de forma completa o parcial por tabiques de tejido conjuntivo. Varios lobulillos componen un lóbulo. La confusión es habitual, en parte por influencia del inglés, donde lobule corresponde a lobulillo y lobe a lóbulo. Puede consultar el matiz completo en la entrada dedicada al lobulillo. La distribución de los lóbulos abarca muchos sistemas. En el encéfalo, cada hemisferio cerebral se divide en lóbulo frontal, parietal, temporal y occipital; dentro del occipital se describe el lóbulo cuneiforme o cúneo. El cerebelo posee sus propios lóbulos, entre ellos el lóbulo digástrico. La hipófisis se organiza en dos lóbulos de origen embriológico distinto, uno de ellos el lóbulo posterior de la hipófisis. Fuera del sistema nervioso, el hígado se reparte clásicamente en lóbulo derecho e izquierdo, con los accesorios caudado y cuadrado. El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo dos. La glándula tiroidea presenta dos lóbulos laterales unidos por un istmo, y la glándula mamaria se organiza en lóbulos que agrupan el tejido secretor. La oreja aporta el ejemplo más visible del segundo sentido del término. Del latín científico lobus, y este del griego λοβός (lobós), que aludía a una estructura redondeada y saliente. Los anatomistas renacentistas la incorporaron al vocabulario médico para nombrar las divisiones de los órganos. No. El lobulillo es más pequeño y suele constituir la unidad estructural del parénquima de un órgano. Varios lobulillos forman un lóbulo. Emplear uno por otro es un error frecuente, favorecido por la traducción del inglés. No siempre. En órganos como el pulmón o el cerebro los separan cisuras profundas, pero en otros casos, como el lóbulo de la oreja, el nombre responde simplemente a una porción prominente y redondeada, sin hendidura que la aísle. Entradas relacionadasQué es un lóbulo
Lóbulo y lobulillo: una distinción que conviene precisar
Dónde encontramos lóbulos en el cuerpo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra lóbulo?
¿Es lo mismo un lóbulo que un lobulillo?
¿Todos los lóbulos están separados por cisuras?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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