DICCIONARIO MÉDICO
Ocena
La ocena, también escrita ozena, es el término médico tradicional que designa la fetidez patológica de la mucosa nasal característica de la rinitis atrófica crónica. El nombre procede del griego antiguo y ha permanecido en el vocabulario otorrinolaringológico desde la Antigüedad clásica hasta la actualidad. Ocena es una voz femenina (se dice «la ocena», nunca «el ocena») procedente del latín ozaena, y este a su vez del griego ózaina (ὄζαινα), derivado de la raíz oz- ('oler'). El médico y botánico griego Dioscórides ya empleó el término en el siglo I d. C.; de ahí pasó al latín médico, y posteriormente al francés y al castellano medieval, sin apenas variar de forma ni de sentido durante dos milenios. En la práctica clínica actual, el término se usa con dos alcances distintos. En sentido estricto designa el hedor nasal en sí, uno de los signos que puede acompañar a determinadas rinopatías. Por extensión, se emplea también como sinónimo de la propia enfermedad de la que ese olor es la manifestación más reconocible: la rinitis atrófica, un trastorno crónico de la mucosa y el esqueleto óseo nasal que se desarrolla con independencia de que el paciente llegue a presentar o no fetidez perceptible. Según su origen, se distinguen dos formas. La ocena primaria carece de causa desencadenante identificable y suele asociarse a una predisposición hereditaria. La secundaria, en cambio, aparece como consecuencia de otro proceso: entre sus variantes se describe la llamada ocena quirúrgica, una lesión atrófica de la mucosa nasal que puede surgir tras intervenciones que alteran de forma notable la arquitectura de las fosas, como la resección submucosa del tabique o la turbinectomía extensa. El hedor nasal no es exclusivo de la ocena. Conviene distinguirla de la sífilis nasal en sus formas ulceradas, donde la fetidez se acompaña de granulaciones y secuestros óseos identificables al tacto, y de la supuración propia de una sinusitis, más diluida y sin la formación de costras secas que sí caracteriza a la mucosa atrófica. Ninguna de estas tres entidades comparte el mismo sustrato anatómico. Del griego ózaina, relacionado con el verbo ozein ('oler'). Pasó al latín como ozaena ya en el siglo I d. C. y de ahí, prácticamente sin cambios, al castellano. No exactamente. La rinitis atrófica es la entidad clínica; la ocena, en su acepción original, es el olor fétido que la acompaña. El uso común ha terminado por emplear ambos términos de forma intercambiable, aunque el diccionario distingue el matiz. Es la forma secundaria que se produce tras una cirugía nasal que reduce en exceso el volumen de los cornetes, dejando una cavidad demasiado amplia y una mucosa incapaz de cumplir su función humidificadora habitual. Porque es un sustantivo femenino, como cena, docena o gangrena. El error de género es frecuente en el habla coloquial, pero no está reconocido por la norma.Qué es la ocena
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra ocena?
¿Es lo mismo ocena que rinitis atrófica?
¿Qué es la ocena quirúrgica?
¿Por qué se dice «la ocena» y no «el ocena»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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