DICCIONARIO MÉDICO

Meconio

El meconio es la primera deposición del recién nacido: una sustancia espesa, pegajosa y de color verde oscuro o negro que se acumula en el intestino del feto durante la gestación. Su expulsión en las primeras 24-48 horas de vida es un indicador de la funcionalidad intestinal del neonato; su emisión prematura en el líquido amniótico, antes del parto, puede asociarse a sufrimiento fetal.

Qué es el meconio

El meconio no son propiamente heces en el sentido habitual, porque el feto no digiere alimentos. Es, más bien, el residuo de todo lo que el tubo digestivo fetal procesa durante los meses de gestación: células del epitelio intestinal que se descaman continuamente, bilis secretada por el hígado fetal, moco de las glándulas intestinales, lanugo (el vello fino que cubre la piel del feto y que este traga con el líquido amniótico que deglute) y el propio líquido amniótico una vez absorbida su fracción acuosa. La bilis es la responsable del color verde oscuro o negro tan característico; la consistencia alquitranada se debe a la concentración de mucoproteínas y a la ausencia de flora bacteriana, porque el meconio es estéril.

La palabra procede del griego μηκώνιον (mēkṓnion), diminutivo de μήκων (mḗkōn), "adormidera". Aristóteles la empleaba ya en su Historia animalium para referirse a las primeras deposiciones del recién nacido, probablemente por la similitud de aspecto con el jugo oscuro y viscoso de la adormidera (papaver). La forma latina meconium pasó directamente al castellano y la RAE la recoge con una definición breve: "primera deposición del recién nacido".

Formación durante la gestación

El meconio empieza a acumularse en el intestino fetal a partir de la semana 12-13 de gestación, cuando el feto comienza a deglutir líquido amniótico. A lo largo de los meses siguientes, el volumen crece a medida que se incorporan más células descamadas, más bilis y más lanugo. Hacia el final del embarazo, el intestino del feto a término puede contener entre 60 y 200 gramos de meconio.

En condiciones normales, el meconio permanece en el intestino hasta después del nacimiento. El esfínter anal fetal se mantiene tónicamente contraído, y la motilidad intestinal es baja. Solo tras el parto, con el inicio de la alimentación y la estimulación del reflejo gastrocólico, se produce la expulsión. La primera deposición meconial suele aparecer en las primeras 24 horas de vida, y la transición a heces de leche (amarillentas y blandas) se completa habitualmente entre el tercer y el quinto día.

Significado clínico de la expulsión

El momento en que el recién nacido expulsa el meconio tiene valor diagnóstico. Si la primera deposición se retrasa más allá de las 48 horas, el pediatra sospecha una obstrucción intestinal. Las dos causas más frecuentes son el íleo meconial —una impactación del meconio anormalmente espeso en el íleon distal, asociada en la mayoría de los casos a fibrosis quística— y la enfermedad de Hirschsprung, en la que la ausencia congénita de células ganglionares en un segmento del colon impide la progresión del contenido intestinal.

Una complicación más rara es la peritonitis meconial, que se produce cuando una perforación intestinal intrauterina permite que el meconio estéril se vierta en la cavidad peritoneal, provocando una reacción inflamatoria intensa. Suele detectarse mediante ecografía prenatal por la presencia de calcificaciones abdominales.

Emisión de meconio en el líquido amniótico

En determinadas circunstancias de estrés intrauterino —hipoxia, compresión del cordón umbilical, insuficiencia placentaria—, el feto relaja el esfínter anal y libera meconio en el líquido amniótico, que adquiere un aspecto verdoso o parduzco. Esto ocurre en un 10-16 % de los partos a término, con frecuencia creciente a medida que avanza la edad gestacional; antes de la semana 34, la emisión de meconio es excepcional porque la motilidad intestinal del prematuro es aún inmadura.

Que el líquido amniótico esté teñido de meconio no implica necesariamente una complicación grave. En la mayoría de los casos el neonato nace vigoroso y no aspira el líquido. Sin embargo, si el recién nacido realiza movimientos respiratorios con meconio presente en la vía aérea, puede producirse la aspiración de meconio, un cuadro que combina obstrucción bronquial mecánica, neumonitis química por los ácidos biliares del meconio e inactivación del surfactante alveolar.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra meconio?

Del griego μηκώνιον (mēkṓnion), diminutivo de μήκων (mḗkōn), "adormidera". Aristóteles la utilizaba para las primeras deposiciones del recién nacido, posiblemente por la similitud del aspecto oscuro y viscoso con el jugo de la planta del opio. La forma latina meconium se incorporó al castellano sin cambios relevantes.

¿El meconio tiene olor?

No, o apenas perceptible. A diferencia de las heces producidas tras el inicio de la alimentación, el meconio es prácticamente inodoro porque es estéril: no contiene la flora bacteriana intestinal que genera los compuestos volátiles responsables del olor fecal. Las bacterias empiezan a colonizar el intestino del neonato en las primeras horas de vida.

¿Es preocupante que el líquido amniótico esté teñido de meconio?

No siempre. El líquido amniótico meconial es relativamente frecuente en los partos a término (uno de cada diez) y en la mayoría de los casos no causa problemas. Lo que requiere vigilancia activa es la posibilidad de que el neonato aspire ese líquido, pero el síndrome de aspiración meconial solo se desarrolla en un pequeño porcentaje de los nacidos con líquido teñido.

¿Qué relación tiene el meconio con la fibrosis quística?

El íleo meconial es la forma de presentación neonatal más característica de la fibrosis quística. En estos pacientes, las secreciones intestinales son anormalmente viscosas, lo que hace que el meconio se compacte e impacte en el íleon distal, causando una obstrucción. Alrededor del 15-20 % de los recién nacidos con fibrosis quística debutan con un íleo meconial.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Cambios en el recién nacido al momento de nacer. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Síndrome de aspiración de meconio. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Pekarsky AR. Síndrome de aspiración de meconio. Manual MSD, versión para profesionales.
  4. Real Academia Española. Meconio. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al meconio, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Aspiración de meconio: cuadro neonatal por inhalación de líquido amniótico teñido con meconio durante el parto.
  • Íleo meconial: obstrucción intestinal neonatal por impactación de meconio anormalmente espeso, asociada a fibrosis quística.
  • Fibrosis quística: enfermedad genética cuya forma de presentación neonatal más frecuente es el íleo meconial.
  • Enfermedad de Hirschsprung: causa congénita de retraso en la expulsión del meconio por ausencia de células ganglionares intestinales.
  • Líquido amniótico: el medio en el que flota el feto y que el meconio puede teñir en caso de estrés intrauterino.
  • Sufrimiento fetal: situación de compromiso que favorece la emisión prematura de meconio.
  • Lanugo: vello fino fetal que forma parte de la composición del meconio.
  • Vernix caseosa: capa protectora de la piel fetal que, junto con el lanugo, se deglute con el líquido amniótico.
  • Neonato: denominación del recién nacido durante sus primeros 28 días de vida.
  • Broncoaspiración: concepto general del paso de material a la vía aérea inferior.

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