DICCIONARIO MÉDICO
Leucocituria
La leucocituria es la presencia de leucocitos en la orina en cantidad superior a la considerada normal. En la práctica clínica se establece el umbral en 5 leucocitos por campo de alto aumento (×400) en el sedimento centrifugado, o más de 10 leucocitos por microlitro en orina sin centrifugar. Constituye un hallazgo de laboratorio —no una enfermedad en sí misma— que señala la existencia de una respuesta inflamatoria en algún punto del tracto urinario o del parénquima renal. La leucocituria designa, en sentido estricto, la aparición de glóbulos blancos en la orina por encima del rango fisiológico. Conviene saber que una cantidad pequeña de leucocitos en la orina es enteramente normal: el epitelio del tracto urinario mantiene una vigilancia inmunológica basal, y algunos leucocitos migran a la luz del sistema excretor sin que eso implique patología. El problema aparece cuando ese recuento se eleva, porque entonces refleja una respuesta activa del sistema inmunitario frente a alguna agresión —infecciosa, inflamatoria, mecánica— en el riñón, los uréteres, la vejiga o la uretra. El término se construye a partir de tres raíces griegas: λευκός (leukós), "blanco"; κύτος (kýtos), "célula" en la terminología científica moderna; y -ουρία (-ouría), derivada de οὖρον (oûron), "orina". Literalmente: "células blancas en la orina". La voz leukocyturia aparece documentada por primera vez en la literatura médica en inglés en 1899, según los registros de Dicciomed, y se incorporó al vocabulario clínico en español durante las primeras décadas del siglo XX. La RAE la recoge actualmente con la definición escueta de "presencia de leucocitos en la orina". En condiciones normales, la barrera glomerular impide el paso de células sanguíneas al filtrado. Los leucocitos que aparecen en la orina no proceden, por lo general, de la filtración glomerular, sino de la migración activa (diapédesis) desde los capilares peritubulares o desde los vasos de la mucosa vesical y ureteral hacia la luz del tracto urinario. Cuando existe una infección urinaria, las bacterias adheridas al urotelio desencadenan la liberación de quimiocinas que atraen neutrófilos al foco. Esos neutrófilos atraviesan el epitelio, se vierten en la orina y se convierten en los leucocitos que el laboratorio cuantifica en el sedimento urinario. Ahora bien, no toda leucocituria implica infección. Cuando el intersticio renal se inflama por fármacos, por una reacción autoinmune o por depósito de cristales, los leucocitos migran hacia los túbulos y acaban en la orina sin que haya bacterias de por medio. Ese escenario —leucocituria sin bacteriuria positiva en el urocultivo— recibe el nombre de leucocituria estéril y obliga a buscar otras causas más allá de la infección. Leucocituria con urocultivo positivo. Es el escenario más frecuente. La presencia de bacterias en el cultivo confirma que la respuesta inflamatoria es de origen infeccioso. Las entidades habituales incluyen la cistitis aguda, la pielonefritis y la uretritis bacteriana, entre otras. Leucocituria estéril (urocultivo negativo). El hallazgo de leucocitos elevados con cultivo bacteriano convencional negativo plantea un abanico más amplio de posibilidades. Una causa clásica es la tuberculosis renal, porque Mycobacterium tuberculosis no crece en los medios de cultivo estándar y exige técnicas especiales. La nefritis intersticial inducida por fármacos es otra causa reconocida; en ese caso, la presencia de eosinófilos entre los leucocitos urinarios puede orientar hacia ella. La litiasis urinaria produce inflamación local sin infección obligada. Y procesos autoinmunes como la nefritis lúpica pueden cursar con leucocituria estéril acompañada de proteinuria y hematuria. Existe también una leucocituria espuria, fruto de la contaminación de la muestra con secreciones vaginales o prepuciales. Antes de asumir que el hallazgo es patológico, conviene asegurarse de que la recogida se realizó mediante una técnica de chorro medio limpio. Leucocituria y piuria. Algunos textos usan ambos términos como sinónimos, pero la tendencia en la literatura actual los distingue por grado. Leucocituria es el hallazgo cuantitativo de leucocitos por encima del umbral en el sedimento. Piuria, del griego πύον (pýon), "pus", implica un componente purulento visible o muy elevado: orina turbia, blanquecina, con abundantes leucocitos degenerados. Todo cuadro de piuria conlleva leucocituria, pero no toda leucocituria alcanza el grado de piuria. En la práctica, muchos laboratorios no trazan una frontera numérica rígida entre ambas y la distinción depende también del aspecto macroscópico de la muestra. Leucocituria y bacteriuria. La bacteriuria indica presencia de bacterias en la orina, que puede ser asintomática y sin leucocituria (la llamada bacteriuria significativa asintomática). Leucocituria sin bacteriuria es la leucocituria estéril ya descrita. Cuando coinciden ambas, la combinación refuerza la sospecha de infección activa. Del griego λευκός (leukós), "blanco", κύτος (kýtos), "célula", y -ουρία (-ouría), "orina". Literalmente significa "células blancas en la orina". El término leukocyturia se documenta en la literatura médica inglesa desde 1899 y entró en el uso clínico en español durante el primer tercio del siglo XX. No exactamente, aunque en la práctica se confundan con frecuencia. Leucocituria es el hallazgo de laboratorio de leucocitos elevados en el sedimento. Piuria alude a una cantidad tal de leucocitos degradados que la orina adquiere aspecto purulento. Toda piuria es leucocituria, pero una leucocituria leve no tiene por qué implicar piuria. No. La causa más habitual es la infección urinaria bacteriana, sí, pero la leucocituria estéril —con urocultivo negativo— puede deberse a tuberculosis renal, nefritis intersticial por fármacos, procesos autoinmunes, litiasis urinaria o incluso a la contaminación de la muestra durante la recogida. Cuando los eosinófilos representan más de un 5 % de los leucocitos urinarios, orientan hacia una nefritis intersticial de mecanismo alérgico o por hipersensibilidad a fármacos. No es un hallazgo frecuente, pero tiene valor como pista para guiar la investigación. En el sedimento centrifugado se acepta como normal hasta 5 leucocitos por campo de alto aumento (×400). Expresado de otra forma, hasta 10 leucocitos por microlitro en orina no centrifugada. Por encima de esas cifras se habla de leucocituria, aunque un ligero exceso aislado no siempre indica enfermedad y conviene valorarlo en contexto. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leucocituria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leucocituria
Cómo llegan los leucocitos a la orina
Clasificación del hallazgo según el urocultivo
Diferenciación entre leucocituria, piuria y bacteriuria
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra leucocituria?
¿Es lo mismo leucocituria que piuria?
¿La leucocituria significa siempre que hay infección de orina?
¿Qué significa encontrar eosinófilos entre los leucocitos de la orina?
¿Cuántos leucocitos en la orina se consideran normales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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