DICCIONARIO MÉDICO
Sedimento urinario
El sedimento urinario es la fracción sólida que se obtiene al centrifugar una muestra de orina, formada por células, cristales, cilindros y, en ocasiones, microorganismos, cuyo examen al microscopio forma parte habitual del análisis de orina. Es la aplicación más conocida del sedimento en general, hasta el punto de que en el habla corriente muchas personas dicen simplemente sedimento cuando se refieren a este análisis en concreto. El adjetivo urinario no aporta aquí ningún matiz distinto del que tiene en cualquier otro contexto clínico: señala, sin más, que el sedimento procede de la orina y no de otro líquido corporal. El análisis de orina combina tres tipos de examen: el físico, que valora color y aspecto; el químico, que se realiza con una tira reactiva; y el microscópico, que es precisamente el estudio del sedimento. Se obtiene centrifugando la muestra unos minutos, descartando la parte líquida y resuspendiendo el depósito para observarlo bajo el microscopio óptico. Conviene examinarlo pronto. Los elementos celulares empiezan a degradarse poco después de la micción, sobre todo si la muestra queda a temperatura ambiente, así que suele recomendarse trabajar con la primera orina de la mañana y llevarla al laboratorio dentro de la hora siguiente a su recogida. Entre los elementos celulares figuran los eritrocitos, cuya presencia se conoce como hematuria; los leucocitos, cuyo exceso recibe el nombre de leucocituria; y las células del epitelio que reviste las vías urinarias, que se desprenden de forma continua como parte del recambio normal de ese tejido. Los cilindros son estructuras cilíndricas, moldeadas dentro de los túbulos renales, cuya presencia se denomina cilindruria; el tipo más frecuente es el cilindro hialino, que puede aparecer en pequeño número incluso en personas sanas. Existen otras variedades según lo que quede atrapado en su matriz, y cada una se desarrolla en su propia entrada dentro de este diccionario. Los cristales se forman según el pH de la orina y la concentración de determinadas sales; en cantidades reducidas carecen de significado y aparecen incluso tras una comida copiosa o una noche de sueño prolongada, que concentran la orina de forma pasajera. Bacterias, levaduras, moco y, más raramente, espermatozoides completan el repertorio de lo que puede encontrarse al examinar el depósito, agrupado a veces bajo el término genérico de detrito. Frente al sedimento considerado en general, que se aplica a cualquier líquido centrifugado, el sedimento urinario es solo su capítulo más desarrollado y el que con mayor frecuencia se pide en la práctica clínica diaria. Con el examen químico de la orina, realizado con tira reactiva, la relación es de complemento, no de sustitución: la tira detecta sustancias disueltas como glucosa o proteínas mediante un cambio de color, mientras que el sedimento muestra partículas sólidas que solo un microscopio puede identificar y contar. Ninguno de los dos sustituye al otro; ambos forman parte del mismo análisis de orina. Tampoco equivale a un urocultivo. El sedimento puede sugerir la presencia de bacterias por su forma y su cantidad, pero identificar de qué microorganismo se trata, y frente a qué antimicrobianos responde, exige sembrar la muestra en un medio de cultivo, algo que el examen microscópico por sí solo no puede ofrecer. No. El sedimento es un examen microscópico que puede sugerir una infección; el urocultivo es la prueba que identifica el microorganismo concreto mediante su cultivo en el laboratorio. Porque los elementos celulares se degradan con el paso del tiempo, sobre todo si la muestra permanece a temperatura ambiente. Un retraso de varias horas puede hacer desaparecer células que sí estaban presentes en el momento de la micción, o favorecer la proliferación de bacterias que contaminan el resultado. Es el nombre que recibe la presencia de cilindros en el sedimento urinario. No es una enfermedad en sí misma, sino un hallazgo de laboratorio cuyo significado depende del tipo de cilindro, de su número y del contexto clínico del paciente. Células, principalmente eritrocitos, leucocitos y células epiteliales; cilindros, formados en los túbulos renales; cristales, cuya composición varía con el pH de la orina; y, en ocasiones, microorganismos como bacterias u hongos levaduriformes. También pueden verse moco y, de forma ocasional, espermatozoides tras una relación sexual reciente. La combinación concreta de estos elementos, más que la presencia aislada de uno de ellos, es lo que orienta la interpretación del resultado. El examen químico detecta sustancias disueltas con una tira reactiva; el sedimento identifica partículas sólidas con un microscopio. Son dos técnicas distintas dentro del mismo análisis de orina.Qué es el sedimento urinario
Elementos del sedimento urinario
Diferenciación con conceptos afines
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el sedimento urinario que un urocultivo?
¿Por qué conviene analizar la orina poco después de recogerla?
¿Qué es la cilindruria?
¿Qué elementos puede contener el sedimento urinario?
¿En qué se diferencia del examen químico de la orina?
Referencias
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