DICCIONARIO MÉDICO
Piuria
La piuria es la presencia de leucocitos en cantidad suficiente para dar a la orina un aspecto turbio o francamente purulento. Es un hallazgo, no una enfermedad, y su interpretación depende de si aparece acompañada o no de bacterias en el cultivo. El término procede del griego pýon, pus, y del sufijo -uria, ya presente en el latín tardío con el sentido de "relativo a la orina". La Real Academia Española recoge esta misma filiación en su diccionario, junto a otras voces urológicas construidas sobre el mismo sufijo, como disuria o hematuria. Su categoría es la de signo clínico y hallazgo de laboratorio, no la de una entidad nosológica independiente. La orina normal contiene, como mucho, un puñado de leucocitos por campo de gran aumento; superado ese umbral, se habla de piuria. El umbral exacto varía algo según el criterio empleado: algunas guías fijan el corte en más de cinco leucocitos por campo en sedimento centrifugado, otras en ocho o más por microlitro en orina sin centrifugar. En la práctica clínica ambos criterios se emplean como aproximaciones equivalentes. Los leucocitos llegan a la orina desde el propio epitelio urinario. Cuando una bacteria, un virus o cualquier agente irritante activa la respuesta inflamatoria local, los neutrófilos atraviesan la pared del uréter, la vejiga o la uretra y se incorporan a la orina en tránsito. Cuanto mayor es la agresión, mayor es el número de células que atraviesan esa barrera, y de ahí la utilidad de contar leucocitos como indicador indirecto de actividad inflamatoria. La sensibilidad de este signo para detectar una infección urinaria es alta (en torno al 90-96 % según las series consultadas), aunque su especificidad es menor: puede haber piuria sin infección bacteriana demostrable, y también, más raramente, infecciones sin apenas elevación de leucocitos. Según su origen, se distingue la piuria infecciosa, la más frecuente, ligada a una infección bacteriana del tracto urinario, de la piuria estéril, en la que el recuento de leucocitos está elevado pero el urocultivo convencional resulta negativo. Entre las causas de esta segunda forma figuran la tuberculosis genitourinaria, ciertas infecciones de transmisión sexual, la nefritis tubulointersticial por fármacos y algunas enfermedades sistémicas que cursan con inflamación vascular. La magnitud del hallazgo permite otra distinción. La piuria microscópica, forma habitual, solo se descubre al examinar el sedimento urinario. La macroscópica, mucho menos frecuente, se reconoce a simple vista por una orina turbia, lechosa o con grumos, y suele acompañar a procesos ya avanzados. Piuria y leucocituria se usan a menudo como sinónimos, y en la práctica diaria lo son casi siempre. Cuando se distinguen, la leucocituria designa cualquier presencia de leucocitos en el sedimento, con independencia de su cuantía, mientras que la piuria reserva el nombre para las cifras que ya se consideran clínicamente significativas, o para el aspecto purulento franco de la muestra. Dicho de otro modo: hay piurias que apenas se ven al trasluz. Tampoco debe confundirse con la bacteriuria, que informa sobre la presencia de bacterias y no de leucocitos, aunque ambos hallazgos suelen coexistir en la infección urinaria activa. Y frente a la hematuria, que refleja la salida de hematíes, la piuria refleja la salida de células de defensa. Los tres pueden solaparse en una misma muestra sin que uno explique a los otros. Del griego pýon, pus, combinado con el sufijo de origen latino -uria. La Real Academia Española documenta esta etimología en su diccionario de la lengua. No necesariamente. La piuria es uno de los datos que apoyan ese diagnóstico, pero no basta por sí sola: puede existir piuria sin infección demostrada, y viceversa. Es la presencia de leucocitos elevados en la orina cuando el urocultivo convencional no muestra crecimiento bacteriano. Entre sus causas clásicas figuran la tuberculosis renal, algunas infecciones de transmisión sexual y ciertas reacciones a medicamentos. Solo en los casos más marcados, cuando la orina adquiere un aspecto turbio, lechoso o con grumos visibles. La forma habitual, la microscópica, solo se descubre al examinar el sedimento con el microscopio.Qué es la piuria
Por qué aparece: el mecanismo
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra piuria?
¿Es lo mismo piuria que tener una infección de orina?
¿Qué es la piuria estéril?
¿Puede verse la piuria a simple vista?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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