DICCIONARIO MÉDICO

Lámina cribosa

La lámina cribosa es una placa perforada por numerosos orificios, de ahí su aspecto de criba. El término nombra dos estructuras distintas del cuerpo: la lámina cribosa del hueso etmoides, en la base del cráneo, por la que pasan las fibras del olfato; y la lámina cribosa de la esclerótica, en la parte posterior del ojo, por la que sale el nervio óptico.

Qué es la lámina cribosa

La palabra viene del latín cribrum, la criba o tamiz con el que se separaba el grano de la paja. El adjetivo cribosa (o cribiforme) se aplica en anatomía a cualquier lámina atravesada por muchos agujeros pequeños. Dos estructuras del organismo llevan ese nombre por el mismo motivo, aunque estén en lugares alejados y cumplan cometidos que nada tienen que ver. Conviene distinguirlas desde el principio, porque el mismo término remite a un hueso del cráneo y a una malla del ojo.

La lámina cribosa del etmoides

Es la más citada en los textos de anatomía general. El etmoides es un hueso pequeño e irregular situado entre las dos órbitas, en la parte central de la base del cráneo. Su lámina cribosa es una placa horizontal que forma a la vez el techo de las fosas nasales y el suelo de la fosa craneal anterior, de modo que hace de tabique entre la nariz y el cerebro.

Por sus orificios ascienden los filetes del nervio olfatorio (el primer par craneal), que suben desde la mucosa de la nariz hasta el bulbo olfatorio, alojado justo encima. En la línea media de la lámina se levanta una pequeña cresta vertical, la crista galli, donde se ancla la hoz del cerebro, el repliegue de duramadre que separa los dos hemisferios. La lámina cribosa del etmoides es delgada y quebradiza. Un traumatismo craneal puede fracturarla y abrir una comunicación entre la nariz y el interior del cráneo, con salida de líquido cefalorraquídeo o paso de infecciones. Su fragilidad la convierte en un punto delicado de la base del cráneo.

La lámina cribosa de la esclerótica

La segunda lleva el nombre latino de lamina cribrosa sclerae. En el polo posterior del ojo, donde el nervio óptico atraviesa la pared del globo, la esclerótica (la capa blanca y resistente del ojo) se adelgaza y se transforma en una fina malla de tejido conjuntivo perforada por multitud de orificios. Por cada uno de ellos pasa un haz de axones procedentes de la retina. Un orificio central, mayor que los demás, da paso a la arteria y la vena centrales de la retina.

Su interés es sobre todo oftalmológico. Esta malla es el punto más débil de la pared posterior del ojo, y por eso cede cuando la presión dentro del globo se mantiene alta durante mucho tiempo. Su deformación se relaciona con la excavación de la papila del nervio óptico que se observa en el glaucoma. Que su grosor sea inferior a un milímetro, y que además esté agujereada, explica en parte por qué resiste peor que el resto de la esclerótica.

Dos estructuras con un mismo nombre

No hay parentesco entre una y otra más allá del apodo. La del etmoides es una placa de hueso del cráneo que deja pasar los nervios del olfato e interesa a la otorrinolaringología y a la neurocirugía. La de la esclerótica es una malla de tejido conjuntivo en el fondo del ojo por la que sale el nervio óptico, y su terreno es la oftalmología, en especial el estudio del glaucoma. Comparten la etimología, la del tamiz, y el hecho de estar perforadas. Nada más las une.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama cribosa?

Por su aspecto de criba. El latín cribrum designaba el tamiz agrícola, y de él salió el adjetivo cribiforme, con forma de criba. Ambas láminas reciben el nombre porque están perforadas por decenas de orificios que las hacen parecer un colador.

¿Son la misma estructura la del etmoides y la del ojo?

No. Son dos estructuras por completo diferentes que coinciden en el nombre. La del etmoides es ósea y pertenece al cráneo; deja pasar el nervio del olfato. La de la esclerótica es de tejido conjuntivo y está en el ojo; deja salir el nervio óptico.

¿Cuál se cita más en anatomía?

La del etmoides es la que aparece por defecto en los manuales de anatomía general, ligada al olfato y a la base del cráneo. La escleral suele reservarse a los textos de oftalmología. Cuando alguien dice "lámina cribosa" sin más contexto, casi siempre se refiere a la del etmoides.

¿Qué relación tiene con el olfato?

Mucha. La lámina cribosa del etmoides es la vía por la que las neuronas olfatorias de la nariz alcanzan el bulbo olfatorio dentro del cráneo. Si esta lámina se lesiona en un traumatismo, puede perderse el olfato porque se seccionan esos delicados filetes nerviosos.

Referencias

  1. Anatomy, Head and Neck, Ethmoid Bone. StatPearls. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NCBI Bookshelf). Disponible en: ncbi.nlm.nih.gov
  2. Anatomy, Head and Neck, Skull. StatPearls. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NCBI Bookshelf). Disponible en: ncbi.nlm.nih.gov
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. El ojo. MedlinePlus, enciclopedia médica en español. Disponible en: medlineplus.gov
  4. Real Academia Española. Criba. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición. Disponible en: dle.rae.es

Entradas relacionadas

  • Etmoides. Hueso de la base del cráneo al que pertenece la lámina cribosa perforada para el olfato.
  • Nervio olfatorio. Primer par craneal, cuyas fibras atraviesan la lámina cribosa del etmoides.
  • Olfato. Sentido que depende de las fibras que cruzan la lámina cribosa hacia el bulbo olfatorio.
  • Esclerótica. Capa externa del ojo que forma la lámina cribosa por donde sale el nervio óptico.
  • Nervio óptico. Nervio cuyos axones atraviesan la lámina cribosa de la esclerótica.
  • Lámina coroidocapilar. Red capilar de la coroides, en esa misma región posterior del ojo.
  • Lámina. Voz anatómica aplicada a las estructuras planas y delgadas del cuerpo.

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