DICCIONARIO MÉDICO

Olfato

El olfato es el sentido corporal que permite detectar y distinguir los olores. Del latín olfactus, es uno de los cinco sentidos clásicos y el único cuya información llega a la corteza cerebral sin pasar antes por el tálamo, lo que explica su fuerte vínculo con la memoria y las emociones.

Qué es el olfato

Olfato procede del latín olfactus, participio del verbo olfacere, formado sobre olere (oler) y facere (hacer). La Real Academia Española lo define como el sentido corporal con el que se perciben aromas y sustancias dispersas en el aire, como el humo. El filólogo Joan Corominas sitúa su primera documentación en castellano en 1616, en una obra del médico y escritor Vicente Espinel.

Junto con la vista, el oído, el gusto y el equilibrio, el olfato pertenece al grupo de las sensaciones especiales: percepciones con receptores concentrados en órganos concretos de la cabeza, frente a sensaciones generales como el tacto o el dolor, repartidas por todo el cuerpo. La propia Real Academia Española recoge además una segunda acepción, ajena a la fisiología: la sagacidad para descubrir algo disimulado, el "buen olfato" de quien intuye lo que otros no ven.

Anatomía y vía nerviosa

El proceso arranca en el epitelio olfativo, una membrana de apenas unos centímetros cuadrados situada en el techo de las fosas nasales. Allí, las neuronas receptoras olfativas proyectan cilios hacia la mucosa nasal, donde captan las moléculas odoríferas disueltas en el aire inhalado.

Sus axones atraviesan la lámina cribosa del hueso etmoides y alcanzan el bulbo olfativo, la primera estación de procesamiento cerebral. Desde ahí, el tracto olfativo conduce la señal hacia la corteza olfativa primaria. El conjunto de esta vía constituye el I par craneal, el nervio olfatorio.

A diferencia del resto de los sentidos, la información olfativa no hace escala en el tálamo antes de llegar a la corteza: viaja de forma casi directa hacia la amígdala y el hipocampo, estructuras del sistema límbico implicadas en la emoción y la memoria. Esa conexión explica por qué un olor concreto puede evocar un recuerdo con una intensidad que rara vez alcanzan las imágenes o los sonidos.

Diferencia entre olfato y olfacción

Olfato y olfacción comparten origen latino, y el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina los trata como sinónimos: ambos remiten al sentido a través del cual se perciben e identifican los olores. El uso general, sin embargo, tiende a separarlos. La distinción es sutil, pero útil.

Como facultad, olfato designa la capacidad, el sentido en sí, del mismo modo que "vista" u "oído" nombran las facultades sensoriales correspondientes. Olfacción, en cambio, se reserva con más frecuencia para el proceso de percibir un olor concreto, el acto de oler. La propia Real Academia Española define olfacción simplemente como acción de oler, frente a la definición de olfato como sentido corporal. Esa diferencia entre la facultad y el acto es la que sigue este diccionario a la hora de tratar ambos términos por separado.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "olfato"?

Del latín olfactus, participio del verbo olfacere, compuesto por olere (oler) y facere (hacer). El filólogo Joan Corominas sitúa su primera documentación en español en 1616, en una obra del médico y escritor Vicente Espinel.

¿El olfato pasa por el tálamo antes de llegar al cerebro?

No. Es el único de los sentidos clásicos cuya señal llega de forma casi directa a la amígdala y al hipocampo, sin el relevo talámico que sí reciben la vista, el oído o el tacto.

¿Cuántos tipos de células hay en el epitelio olfativo?

Tres: las neuronas receptoras, encargadas de detectar los odorantes; las células de sostén, que las rodean y protegen; y las células basales, que actúan como reserva madre y permiten renovar el epitelio a lo largo de la vida.

¿Es lo mismo el olfato que el gusto?

No, aunque están muy relacionados. El gusto depende de las papilas de la lengua y detecta cinco cualidades básicas (dulce, salado, ácido, amargo y umami); buena parte de lo que se percibe como sabor de un alimento procede en realidad del olfato.

¿Qué significa "tener buen olfato" fuera del ámbito médico?

La Real Academia Española recoge una segunda acepción de la palabra, ajena a la fisiología: la sagacidad para descubrir o entender lo que está disimulado o encubierto. Es el sentido que aparece en expresiones como "tener olfato para los negocios" o "olfato periodístico". El uso no es reciente. Ya en 1737, el Diccionario de Autoridades definía olfato como el sentido del oler, sin registrar todavía el matiz figurado, señal de que ese segundo significado se consolidó más tarde en la lengua. Hoy conviven ambos sentidos sin conflicto, el corporal y el figurado, unidos por la misma idea de detectar algo que no está a la vista.

Referencias

  1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española: olfato
  2. Real Academia Española. Diccionario de Autoridades (1737): olfato
  3. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos: olfato
  4. Corominas, J. Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico: oler
  5. Kenhub. Nervio olfatorio (I par craneal): anatomía y funciones
  6. Kenhub. Núcleos del tálamo: conexiones, funciones y anatomía

Entradas relacionadas

  • Olfacción. Proceso de percibir un olor concreto, distinto del olfato como facultad sensorial.
  • Nervio olfatorio. Primer par craneal, encargado de conducir la señal olfativa desde la nariz hasta el bulbo olfativo.
  • Vía olfatoria. Conjunto de estructuras que transportan y procesan la información del olfato hasta la corteza cerebral.
  • Anosmia. Pérdida total del sentido del olfato.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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