DICCIONARIO MÉDICO
Gastrectomía Billroth II
La gastrectomía Billroth II es una técnica de reconstrucción del tubo digestivo que se realiza tras la extirpación parcial del estómago: el remanente gástrico se conecta directamente con el yeyuno mediante una gastroyeyunostomía, dejando el duodeno excluido del tránsito alimentario. Descrita por el cirujano vienés Theodor Billroth en 1885, fue durante décadas la reconstrucción estándar tras la cirugía gástrica por úlcera complicada o cáncer. La gastrectomía Billroth II designa, en sentido estricto, un montaje reconstructivo: tras resecar la porción distal del estómago (antro y parte del cuerpo gástrico), el muñón duodenal se cierra y el muñón gástrico remanente se anastomosa con un asa de yeyuno. Los alimentos pasan así del estómago directamente al yeyuno, sin recorrer el duodeno. Las secreciones biliar y pancreática, que siguen llegando al duodeno a través de la ampolla de Vater, se incorporan al tránsito por el asa aferente y se mezclan con el bolo alimenticio en el punto de la anastomosis. El nombre combina dos raíces griegas: γαστήρ (gastḗr), "estómago", y ἐκτομή (ektomḗ), "escisión" o "extirpación". La numeración "II" distingue esta reconstrucción de la Billroth I, en la que el remanente gástrico se une al duodeno (gastroduodenostomía) en lugar de al yeyuno. Ambas técnicas llevan el nombre de Christian Albert Theodor Billroth (1829-1894), catedrático de cirugía en Viena, que realizó la primera resección gástrica exitosa por cáncer pilórico el 29 de enero de 1881 —con reconstrucción tipo I— y que cuatro años después, en 1885, validó la variante gastroyeyunal que hoy lleva el número II. Para entender por qué la Billroth II tuvo tanto éxito durante más de un siglo, conviene recordar qué estructuras se pierden al resecar el antro gástrico. El antro contiene las células G, productoras de gastrina, la hormona que estimula la secreción ácida. Al eliminar el antro, la producción de ácido clorhídrico cae drásticamente, lo cual era exactamente el objetivo terapéutico en la era prequirúrgica de la úlcera péptica, antes de la erradicación de Helicobacter pylori. Y al conectar el estómago con el yeyuno se crea una nueva vía de vaciamiento que sortea el píloro —ya resecado— y el bulbo duodenal, que solía ser el asiento de la úlcera. El precio de esa exclusión duodenal es que la bilis y el jugo pancreático no se mezclan con el alimento hasta el propio punto de la anastomosis, y pueden refluir hacia el muñón gástrico. Ese reflujo biliar alcalino es el responsable de varias de las complicaciones clásicas del montaje: la gastritis del muñón, el síndrome de dumping y, a largo plazo, un discreto incremento del riesgo de carcinoma sobre el remanente. Fue precisamente para evitar ese reflujo por lo que la reconstrucción en Y de Roux acabó sustituyendo a la Billroth II como montaje preferido en muchas indicaciones. Billroth no fue el primer cirujano en intentar una resección gástrica, pero sí el primero en conseguir que el paciente sobreviviera. El 29 de enero de 1881, en el Allgemeines Krankenhaus de Viena, resecó un carcinoma pilórico en una mujer de 43 años, Therese Heller, y reconectó el estómago al duodeno (Billroth I). La paciente sobrevivió y el caso se publicó ese mismo año en la Wiener Medizinische Wochenschrift. No todas las gastrectomías que siguieron fueron viables con ese montaje: cuando el duodeno estaba demasiado inflamado, fibrótico o corto, la anastomosis gastroduodenal resultaba técnicamente imposible o se dehiscía con frecuencia. La variante gastroyeyunal, que hoy conocemos como Billroth II, la propuso y ejecutó su equipo en Viena hacia 1885. Al conectar el estómago directamente con el yeyuno, se evitaba la dependencia de un muñón duodenal en malas condiciones. La técnica encontró pronto modificaciones —la de Hofmeister, que cerraba parcialmente la boca gástrica antes de anastomosarla, y la de Polya, que la anastomosaba en toda su anchura—, pero el epónimo "Billroth II" se consolidó como denominación genérica del principio reconstructivo: gastroyeyunostomía con exclusión duodenal. La gastrectomía Billroth I reconecta el estómago directamente al duodeno, respetando así la vía fisiológica del tránsito. Eso la hace más "anatómica", pero solo es posible cuando el muñón duodenal está sano y tiene longitud suficiente para una anastomosis segura. Produce menos reflujo biliar que la Billroth II y, en general, menos complicaciones metabólicas a largo plazo. La reconstrucción en Y de Roux, descrita por el cirujano suizo César Roux en 1893, va un paso más allá que la Billroth II: no solo excluye el duodeno, sino que además separa físicamente el asa que transporta la bilis y el jugo pancreático (asa biliopancreática) del asa que recibe el alimento (asa alimentaria). Ambas se reúnen en una yeyunoyeyunostomía a cierta distancia de la anastomosis gástrica, con lo que el reflujo biliar hacia el muñón gástrico se reduce de forma notable. Por esa razón, la Y de Roux ha ido desplazando a la Billroth II como montaje preferido en la cirugía oncológica gástrica y en las indicaciones donde el reflujo biliar supone un riesgo relevante. La contrapartida es que el montaje en Y de Roux es técnicamente más complejo y puede favorecer el síndrome de estasis del asa en Y si la motilidad del asa alimentaria es insuficiente. De Theodor Billroth (1829-1894), catedrático de cirugía en Viena. En 1881 realizó la primera resección gástrica exitosa (Billroth I, gastroduodenostomía) y en 1885 su equipo validó la variante gastroyeyunal que recibió el número II. El propio término "gastrectomía" combina el griego γαστήρ (gastḗr), "estómago", con ἐκτομή (ektomḗ), "escisión". No exactamente. La gastroyeyunostomía es la anastomosis entre estómago y yeyuno, y puede hacerse en contextos muy diferentes (como técnica paliativa, sin resecar estómago). La Billroth II implica siempre una gastrectomía parcial previa, seguida de gastroyeyunostomía con cierre del muñón duodenal. Es decir, toda Billroth II incluye una gastroyeyunostomía, pero no toda gastroyeyunostomía es una Billroth II. Sí, aunque con menos frecuencia que décadas atrás. La reconstrucción en Y de Roux la ha sustituido en buena parte de la cirugía oncológica gástrica, porque reduce el reflujo biliar y sus complicaciones a largo plazo. La Billroth II conserva su papel en situaciones concretas —sobre todo en cirugía de urgencia por úlcera complicada— donde un montaje rápido y técnicamente sencillo es prioritario. Al eliminar el píloro y anastomosar el estómago directamente al yeyuno, el contenido gástrico pasa al intestino delgado sin la regulación del vaciamiento pilórico. Ese vaciamiento rápido es el mecanismo central del síndrome de dumping, que puede aparecer tras cualquier gastrectomía con montaje Billroth II —y, con menor frecuencia, también tras la Billroth I o la Y de Roux—. Si desea profundizar en conceptos asociados a la gastrectomía Billroth II, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la gastrectomía Billroth II
Lógica fisiológica del montaje
Theodor Billroth y la primera gastrectomía exitosa
Diferenciación con la Billroth I y con la Y de Roux
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "Billroth II"?
¿Es lo mismo una Billroth II que una gastroyeyunostomía?
¿Se sigue haciendo la Billroth II hoy en día?
¿Qué relación tiene con el síndrome de dumping?
Referencias
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