DICCIONARIO MÉDICO
Muñón gástrico
El muñón gástrico es la porción de estómago que permanece tras una gastrectomía parcial. A diferencia del muñón duodenal, no queda cerrado ni inactivo: se conecta al duodeno o a un asa de yeyuno y sigue participando en la digestión, aunque con una capacidad reducida. Se forma siempre que una gastrectomía reseca la porción distal del estómago, el antro y parte del cuerpo, sin extirparlo por completo. Lo que sobrevive a la resección es el muñón: la porción proximal del estómago, que conserva parte de su capacidad de reservorio y de secreción ácida. Su destino depende del tipo de reconstrucción. En la gastrectomía Billroth I se une directamente al duodeno mediante una gastroduodenostomía. En la gastrectomía Billroth II y en la reconstrucción en Y de Roux se conecta en cambio a un asa de yeyuno, mientras el duodeno queda excluido y cerrado como muñón aparte. La mucosa del muñón gástrico no está preparada para recibir bilis ni jugo pancreático de forma continua, algo que sí ocurre en mayor o menor medida según la reconstrucción elegida. En la Billroth II, las secreciones biliopancreáticas llegan al yeyuno por el asa aferente y pueden refluir hacia el estómago remanente; en la Y de Roux, el asa alimentaria interpuesta reduce ese contacto. Esta exposición prolongada, mantenida durante décadas, es la base biológica del riesgo que se describe a continuación. Entre los factores de riesgo reconocidos de cáncer gástrico figura la cirugía gástrica previa. Según la Sociedad Española de Oncología Médica, deben transcurrir años para que aparezca un tumor sobre el estómago residual, en general más de diez o quince. La literatura internacional sitúa el umbral diagnóstico habitual en un mínimo de cinco años tras la primera cirugía, aunque las series con seguimiento más largo describen intervalos medios muy superiores: un estudio español registró una media de 30,6 años entre la gastrectomía inicial y el diagnóstico del tumor. Distinta del cáncer gástrico primario en varios aspectos, esta entidad recibe el nombre de cáncer de muñón gástrico o cáncer del remanente gástrico. Aparece en pacientes ya intervenidos, con frecuencia se detecta en una fase más avanzada porque los síntomas iniciales se atribuyen a secuelas de la cirugía previa, y su pronóstico suele ser peor. Se ha descrito tanto tras gastrectomías por enfermedad benigna, como una úlcera, como tras cirugía oncológica. Ambos nacen de la misma operación pero cumplen papeles opuestos. El muñón duodenal queda cerrado y sin función; el muñón gástrico, en cambio, sigue en uso: recibe alimento, lo mezcla con jugo gástrico residual y lo transfiere al intestino. Uno es un cabo ciego; el otro, un órgano que sigue trabajando con capacidad reducida. Sí, de forma general: cuanto menor es el remanente, menor es también su capacidad de reservorio, lo que puede condicionar el volumen de las comidas. Los detalles clínicos de cada caso corresponden al equipo que realiza el seguimiento. En efecto, ambos términos se usan indistintamente en la literatura quirúrgica y oncológica para nombrar la misma estructura. No. Se ha descrito también en pacientes operados por enfermedad benigna, como la úlcera péptica, una indicación que fue muy frecuente hasta que los antagonistas H2 y los inhibidores de la bomba de protones redujeron drásticamente el número de gastrectomías por esta causa.Qué es el muñón gástrico
Un remanente expuesto al reflujo
Cáncer de muñón gástrico
Diferenciación con el muñón duodenal
Preguntas frecuentes
¿El tamaño del muñón gástrico influye en los síntomas digestivos?
¿Es lo mismo muñón gástrico que remanente gástrico?
¿Aparece el riesgo de cáncer de muñón solo tras cirugía oncológica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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