DICCIONARIO MÉDICO
Fibra de Purkinje
Las fibras de Purkinje son las células de conducción rápida que forman la red terminal del sistema de conducción del corazón. Se ramifican por debajo del endocardio de ambos ventrículos y son las responsables de que toda la masa ventricular se despolarice en apenas una décima de segundo, lo que permite una contracción coordinada y eficiente. Son el último eslabón de la cadena eléctrica del corazón. Reciben el impulso que llega por las ramas derecha e izquierda del haz de His y lo distribuyen directamente a los cardiomiocitos del ventrículo izquierdo y del ventrículo derecho. Desde un punto de vista histológico, las fibras de Purkinje son cardiomiocitos modificados, como el resto de las células del sistema de conducción, pero con rasgos propios bastante llamativos: son más grandes que las fibras musculares corrientes, contienen muy pocas miofibrillas contráctiles, acumulan glucógeno en cantidad notable y poseen un número de uniones comunicantes (gap junctions) mucho mayor que el miocardio de trabajo. Esa abundancia de uniones es lo que explica su velocidad. Y la velocidad es, probablemente, lo más relevante de estas fibras. Conducen el potencial de acción a 2-4 metros por segundo —unas seis veces más rápido que el miocardio ventricular ordinario y hasta 150 veces más rápido que el nodo auriculoventricular—. Gracias a eso, el impulso recorre toda la red subendocárdica en unos 80 milisegundos. La contracción resultante avanza desde el ápex del corazón hacia la base, que es justo la dirección que necesita la sangre para salir expulsada hacia las grandes arterias. El epónimo remite al anatomista y fisiólogo checo Jan Evangelista Purkyně (1787-1869), una de las figuras más prolíficas de la histología del siglo XIX. Purkyně describió estas fibras cardíacas en 1839, varios años antes de que se entendiera su función eléctrica. Pero el mismo investigador había descrito ya en 1837 las grandes neuronas de la corteza cerebelosa, que también llevan su nombre: las células de Purkinje del cerebelo. Son estructuras completamente distintas —unas son cardiomiocitos de conducción, las otras son neuronas implicadas en la coordinación del movimiento—, y la coincidencia del epónimo genera confusiones con cierta frecuencia en los textos divulgativos. La grafía del apellido varía según la tradición: Purkyně en checo, Purkinje en la forma germanizada que se extendió por la literatura médica internacional. Ambas se consideran correctas. No. Comparten epónimo porque fueron descritas por el mismo anatomista, pero son células completamente diferentes. Las fibras de Purkinje cardíacas son cardiomiocitos modificados que conducen impulsos eléctricos en el corazón; las células de Purkinje cerebelosas son neuronas grandes de la corteza del cerebelo, implicadas en el control motor. Entre 2 y 4 metros por segundo. Es la velocidad de conducción más alta de todo el corazón. Para hacerse una idea: el nodo auriculoventricular conduce a unos 0,02-0,05 m/s (su función es precisamente frenar el impulso), mientras que el miocardio ventricular ordinario lo hace a unos 0,3-0,5 m/s. Si la conducción a través de las fibras de Purkinje se altera, la despolarización ventricular se vuelve más lenta y desincronizada. Eso se traduce en un ensanchamiento del complejo QRS en el electrocardiograma y, según el grado de afectación, en una contracción ventricular menos eficiente. En algunos casos, las propias fibras pueden actuar como foco de arritmias ventriculares. Si desea profundizar en conceptos asociados a las fibras de Purkinje, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son las fibras de Purkinje
Jan Evangelista Purkyně y la doble herencia del nombre
Preguntas frecuentes
¿Son lo mismo las fibras de Purkinje del corazón y las células de Purkinje del cerebelo?
¿A qué velocidad conducen el impulso?
¿Qué ocurre si las fibras de Purkinje fallan?
Referencias
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