DICCIONARIO MÉDICO
Escala de Hunt y Hess
La escala de Hunt y Hess es un sistema de clasificación de la gravedad clínica de la hemorragia subaracnoidea (HSA) no traumática. Propuesta en 1968 por los neurocirujanos William E. Hunt y Robert M. Hess, asigna al paciente un grado del I al V en función de su estado neurológico en el momento de la valoración. El grado se correlaciona con el riesgo quirúrgico y con la mortalidad esperable. Cuando un aneurisma cerebral se rompe, la sangre se vierte al espacio subaracnoideo, que es el compartimento donde normalmente circula el líquido cefalorraquídeo. La gravedad del cuadro varía enormemente: algunos pacientes llegan a urgencias con poco más que una cefalea intensa, mientras que otros se presentan ya en coma. Hunt y Hess publicaron su clasificación en el Journal of Neurosurgery con el objetivo concreto de relacionar el estado clínico al ingreso con el resultado de la cirugía aneurismática, y demostraron que el riesgo operatorio crecía de forma escalonada con cada grado. William Edward Hunt (1921-1999) ejerció la neurocirugía en la Ohio State University, donde fue catedrático y jefe de servicio. Robert M. Hess trabajó con él como residente. El artículo de 1968 ("Surgical risk as related to time of intervention in the repair of intracranial aneurysms") se convirtió en una de las publicaciones más citadas en neurocirugía vascular, y la escala sigue apareciendo en las guías de práctica clínica de la Sociedad Española de Neurología y de la American Heart Association. Grado I. Paciente asintomático o con cefalea leve y rigidez de nuca discreta. El nivel de consciencia está preservado. Es el escenario más favorable: la mortalidad asociada es baja y la indicación quirúrgica suele ser clara. Grado II. Cefalea moderada a intensa, rigidez de nuca manifiesta y posible paresia de algún par craneal (típicamente el III o el VI). No hay déficit motor de extremidades ni alteración significativa del nivel de consciencia. Grado III. Obnubilación o confusión, con déficit neurológico focal leve (por ejemplo, una paresia discreta de un hemicuerpo). El paciente está somnoliento pero responde a estímulos verbales. Grado IV. Estupor, hemiparesia moderada a grave, posibilidad de rigidez de descerebración incipiente. El paciente solo reacciona a estímulos dolorosos. Grado V. Coma profundo, postura de descerebración establecida, alteración grave de las funciones vitales. La mortalidad en este grupo es muy elevada y la indicación quirúrgica se individualiza. Los autores añadieron una regla adicional: si el paciente presenta una enfermedad sistémica grave (hipertensión arterial mal controlada, diabetes descompensada, enfermedad pulmonar crónica avanzada, ateroesclerosis severa) o un vasoespasmo angiográfico severo, se le asciende un grado por encima del que le correspondería según su estado neurológico. La escala de Hunt y Hess guarda correlación estrecha con la escala de coma de Glasgow, aunque se diseñó específicamente para la HSA y no para el traumatismo craneoencefálico. Otra clasificación de uso habitual es la de la Federación Mundial de Sociedades de Neurocirugía (WFNS), que combina la puntuación de Glasgow con la presencia o ausencia de déficit motor focal y resulta más reproducible entre observadores. La escala de Fisher se ocupa de algo distinto: clasifica la cantidad de sangre visible en la tomografía computarizada y sirve para estimar el riesgo de vasoespasmo. En la práctica, las tres se usan de forma complementaria. Sirve para dos cosas: estimar el pronóstico del paciente y ayudar a decidir el momento de la intervención. Los grados I a III suelen considerarse de buena situación clínica, y la exclusión precoz del aneurisma (quirúrgica o endovascular) está indicada con carácter urgente. En los grados IV y V la decisión es más compleja y se individualiza. No. Miden cosas distintas. Hunt y Hess clasifica el estado clínico del paciente; Fisher clasifica la cantidad y distribución de la sangre en la tomografía. Un paciente puede estar en grado I de Hunt y Hess (asintomático) y tener un Fisher alto (mucha sangre en la TC). Son complementarias. Sí, y ocurre con frecuencia. Un paciente que ingresa en grado II puede empeorar a grado IV si sufre un resangrado o un vasoespasmo grave. La escala refleja el estado en un momento concreto, no un diagnóstico fijo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la escala de Hunt y Hess, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la escala de Hunt y Hess
Los cinco grados clínicos
Relación con otras escalas de la hemorragia subaracnoidea
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve exactamente la escala de Hunt y Hess?
¿Es lo mismo la escala de Hunt y Hess que la de Fisher?
¿Se puede cambiar de grado durante la hospitalización?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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