DICCIONARIO MÉDICO

Escala de coma de Glasgow

La escala de coma de Glasgow (en inglés, Glasgow Coma Scale, GCS) es un sistema de puntuación neurológica que cuantifica el nivel de consciencia de un paciente mediante la valoración de tres respuestas: apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora. La puntuación total oscila entre 3 (ausencia completa de respuesta) y 15 (paciente plenamente consciente y orientado), y se emplea como referencia universal para clasificar la gravedad de los traumatismos craneoencefálicos, aunque su uso se ha extendido a cualquier causa de alteración de la consciencia.

Qué es la escala de coma de Glasgow

Se trata de una herramienta de valoración clínica que nació con una finalidad muy concreta: sustituir las descripciones subjetivas del nivel de consciencia ("estuporoso", "semicomatoso", "somnoliento") por un registro numérico reproducible. Antes de su aparición, dos médicos que evaluaban al mismo paciente podían emplear términos distintos para describir un mismo estado, lo que dificultaba el seguimiento y las decisiones clínicas.

El nombre remite a la ciudad escocesa de Glasgow, sede del Institute of Neurological Sciences donde los neurocirujanos Graham Teasdale y Bryan Jennett desarrollaron la escala en 1974. Su publicación apareció en The Lancet bajo el título "Assessment of coma and impaired consciousness: a practical scale". Jennett había reunido durante los años sesenta una amplia base de datos de pacientes con traumatismo craneoencefálico atendidos en Glasgow, Rotterdam y Los Ángeles, y a partir de ese material ambos investigadores identificaron las tres respuestas que mejor discriminaban los distintos grados de alteración de la consciencia.

En 1977 añadieron los valores numéricos a cada componente, configurando la escala tal como se utiliza hoy. La versión revisada de 2014, denominada GCS-P, incorpora la reactividad pupilar como variable complementaria, sin modificar la estructura original de tres ejes.

Componentes y puntuación

La GCS evalúa tres ejes funcionales. Cada uno recibe una puntuación independiente que se suma para obtener el total. En la práctica actual se recomienda comunicar siempre los tres componentes por separado (por ejemplo, O4 V4 M5 = 13), porque una misma cifra global puede corresponder a perfiles clínicos muy diferentes.

Apertura ocular (O, de 1 a 4 puntos). Se valora si el paciente abre los ojos de forma espontánea (4), en respuesta a la voz (3), al aplicar un estímulo doloroso (2) o si no los abre en ninguna circunstancia (1). La apertura espontánea indica que el sistema reticular activador del tronco encefálico, responsable de la vigilia, conserva su función.

Respuesta verbal (V, de 1 a 5 puntos). Se puntúa con 5 si el paciente mantiene una conversación orientada en tiempo, espacio y persona. La puntuación desciende a 4 cuando hay conversación pero el paciente está desorientado, a 3 si emite palabras sueltas inapropiadas, a 2 si solo produce sonidos incomprensibles y a 1 cuando no hay emisión verbal alguna. En pacientes intubados, este componente no puede evaluarse y se anota como "V-NT" (not testable), lo que obliga a interpretar la GCS solo con los otros dos ejes.

Respuesta motora (M, de 1 a 6 puntos). Es el componente con mayor valor pronóstico. La máxima puntuación (6) se otorga cuando el paciente obedece órdenes; 5 indica que localiza el estímulo doloroso e intenta retirarlo con precisión; 4 corresponde a una retirada inespecífica ante el dolor. Una puntuación de 3 indica flexión anormal (decorticación), 2 corresponde a extensión (descerebración) y 1 a la ausencia total de respuesta motora.

Clasificación de la gravedad

La puntuación total se agrupa en tres franjas que orientan las decisiones clínicas iniciales:

GCS 13-15: leve. El paciente está consciente o presenta una depresión de consciencia mínima. La duración del coma, si lo hubo, suele ser inferior a veinte minutos.

GCS 9-12: moderado. La alteración de consciencia es evidente y puede prolongarse más allá de las seis horas tras el ingreso. Requiere vigilancia estrecha y, con frecuencia, pruebas de neuroimagen seriadas.

GCS 3-8: grave. El paciente no es capaz de abrir los ojos ni de emitir respuestas verbales organizadas. Una puntuación igual o inferior a 8 se considera indicación de protección de la vía aérea mediante intubación, y obliga a monitorizar la presión intracraneal.

Adaptación pediátrica

Los niños que todavía no han adquirido el lenguaje verbal no pueden evaluarse con el componente V estándar. Para los menores de dos años se utiliza una versión modificada, a veces referida como escala de coma pediátrica de Glasgow o escala de Simpson y Reilly, que sustituye las categorías verbales por respuestas propias de la edad: balbuceo, llanto consolable, llanto irritable o ausencia de sonidos. La estructura de tres ejes y el rango de 3 a 15 se mantienen. Resulta una adaptación que funciona bien en la práctica, aunque la interpretación requiere experiencia en la exploración neurológica del lactante.

Limitaciones de la escala

La GCS no fue diseñada para pacientes sedados, sometidos a relajación neuromuscular o con lesiones faciales que impidan la apertura ocular. En estos casos, uno o varios componentes quedan sin evaluar, lo que reduce la información disponible. La respuesta motora es la más resistente a estas interferencias y, cuando es la única evaluable, conserva por sí sola un valor pronóstico considerable.

Otra limitación frecuente es el uso de la cifra global sin desglosar los componentes. Un paciente con O4 V1 M5 (total 10) y otro con O2 V4 M4 (total 10) tienen el mismo número, pero cuadros clínicos distintos. La recomendación vigente del propio Teasdale insiste en comunicar siempre los tres valores por separado.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre de esta escala?

De la ciudad escocesa de Glasgow. Graham Teasdale y Bryan Jennett, neurocirujanos del Institute of Neurological Sciences de la Universidad de Glasgow, publicaron la escala en The Lancet en 1974. Jennett había nacido en Twickenham (Inglaterra) y Teasdale en Spennymoor (condado de Durham), pero ambos desarrollaron toda su carrera investigadora en Glasgow.

¿Una puntuación de 15 significa que el paciente está completamente bien?

Significa que el paciente abre los ojos espontáneamente, está orientado y obedece órdenes. Eso descarta un nivel de consciencia deprimido, pero no excluye otras lesiones neurológicas (una fractura craneal, un hematoma epidural incipiente o un déficit focal pueden coexistir con una GCS de 15). La escala mide consciencia, no la totalidad de la función cerebral.

¿Se usa solo en traumatismos?

No. La escala se diseñó inicialmente para el traumatismo craneoencefálico, pero su uso se ha extendido a cualquier situación con alteración de la consciencia: ictus, encefalopatía metabólica, intoxicaciones, estados postoperatorios, infecciones del sistema nervioso central. En unidades de cuidados intensivos se aplica de forma rutinaria.

¿Qué diferencia hay entre la escala de Glasgow y la escala de Glasgow-Pittsburgh?

La escala de Glasgow-Pittsburgh (o GCS-P) es una ampliación propuesta por el propio Teasdale en 2018. Añade a la GCS clásica un componente de reactividad pupilar que se resta de la puntuación total, generando un rango de 1 a 15 en vez de 3 a 15. Su objetivo es mejorar la capacidad pronóstica de la escala original sin complicar en exceso su aplicación en urgencias.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Daño cerebral traumático. MedlinePlus en español.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Traumatismo encefalocraneano: escala de coma de Glasgow.
  3. Muñana-Rodríguez, J. E.; Ramírez-Elías, A. Escala de coma de Glasgow: origen, análisis y uso apropiado. Enfermería Universitaria, 2014; 11(1): 24-35.
  4. Glasgow Coma Scale. The Glasgow Structured Approach to Assessment of the Glasgow Coma Scale. University of Glasgow.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la escala de coma de Glasgow, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Coma: estado de inconsciencia profunda sin respuesta voluntaria a estímulos externos.
  • Traumatismo craneoencefálico: lesión del cráneo y su contenido producida por un impacto mecánico.
  • Consciencia: capacidad del individuo de percibirse a sí mismo y al entorno.
  • Estupor: nivel de depresión de la consciencia en el que el paciente solo responde ante estímulos intensos y repetidos.
  • Letargia: estado de somnolencia profunda con lentitud cognitiva.
  • Coma dépassé: término histórico para lo que hoy se conoce como muerte encefálica.
  • Escala de Hunt y Hess: clasificación de la gravedad de la hemorragia subaracnoidea.
  • Escala: instrumento de medición que ordena y cuantifica variables clínicas.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026