DICCIONARIO MÉDICO
Coma dépassé
El coma dépassé es un galicismo médico que significa literalmente "coma sobrepasado" o "más allá del coma". Fue acuñado en 1959 por los neurólogos franceses Pierre Mollaret y Maurice Goulon para describir un estado de pérdida irreversible de todas las funciones encefálicas en pacientes mantenidos con ventilación mecánica. Es el término precursor del concepto moderno de muerte encefálica. En la clasificación del coma que manejaba la neurología francesa de mediados del siglo XX se distinguían varios grados: el coma vigil (con pérdida incompleta de las funciones de relación), el coma profundo clásico (pérdida total de las funciones de relación pero con funciones vegetativas conservadas) y el coma carus (donde la supervivencia vegetativa estaba seriamente amenazada). Mollaret y Goulon añadieron una categoría nueva, un estado que iba "más allá" de todos los anteriores: el coma dépassé. Etimológicamente, dépassé es el participio pasado del verbo francés dépasser ("sobrepasar", "rebasar"). En castellano se ha traducido como "coma sobrepasado" o "coma irreversible sobrepasado", aunque ninguna de las traducciones ha logrado desplazar al galicismo original en la literatura médica hispanohablante. En julio de 1959, Pierre Mollaret y Maurice Goulon publicaron en la Revue Neurologique un artículo titulado Le coma dépassé (mémoire préliminaire). El trabajo presentaba 23 pacientes con cuadros neurológicos graves que habían sido ventilados artificialmente en el Hospital Claude Bernard de París. Todos mostraban una pérdida completa e irreversible de la función encefálica: arreflexia total, ausencia de respiración espontánea y silencio eléctrico cerebral en el electroencefalograma, pero el corazón seguía latiendo gracias al soporte mecánico. Lo que Mollaret y Goulon observaron no tenía precedente clínico antes de la era de las unidades de cuidados intensivos. Unos meses antes, Wertheimer, Jouvet y Descotes habían descrito en Lyon una situación que llamaron "muerte del sistema nervioso" en pacientes con coma apneico y cerebro eléctricamente silente, pero fue el trabajo de Mollaret y Goulon el que proporcionó la descripción sistemática y el nombre que perduraría en la literatura médica durante una década. Los propios autores reconocieron la dificultad de delimitar lo que llamaron "las últimas fronteras de la vida". Para entender la aparición del coma dépassé hay que retroceder a 1952. Ese año, una epidemia de poliomielitis golpeó Dinamarca con especial virulencia. El 27 de agosto, el anestesista Bjørn Ibsen logró mantener con vida a una niña de doce años con parálisis respiratoria grave mediante ventilación manual con presión positiva a través de una traqueostomía. Aquella intervención, improvisada en plena emergencia, dio origen a la ventilación mecánica moderna y, con ella, a las primeras unidades de terapia intensiva. La nueva tecnología creó una situación médica sin precedentes. Pacientes con destrucción cerebral masiva podían mantener la actividad cardíaca y la circulación durante días o semanas gracias al ventilador. Los hospitales empezaron a acumular enfermos que estaban biológicamente muertos en su encéfalo pero cuyos cuerpos seguían funcionando. El coma dépassé fue la primera formulación científica de ese problema. Nueve años después, en 1968, el Comité Ad Hoc de la Facultad de Medicina de Harvard publicó su informe sobre "coma irreversible", que fijó los criterios de determinación de lo que pasó a llamarse brain death (muerte cerebral) en el mundo anglosajón. A partir de ese momento, el galicismo coma dépassé fue cayendo en desuso en la literatura internacional, reemplazado por "muerte encefálica" o, más recientemente, "muerte por criterios neurológicos" (brain death/death by neurologic criteria, BD/DNC). La distinción que Mollaret y Goulon introdujeron era nítida en su planteamiento: en el coma profundo, por grave que sea, persiste algún grado de actividad encefálica residual (reflejos del tronco, respiración espontánea aunque débil, cierta actividad electroencefalográfica). En el coma dépassé no quedaba nada. La actividad encefálica había cesado por completo y de forma irreversible. Solo la máquina mantenía la apariencia de vida. Hoy diríamos que lo que Mollaret y Goulon describieron no era propiamente un tipo de coma, sino la muerte misma diagnosticada por criterios neurológicos. El término ha quedado como un hito en la historia de la neurología y de la medicina intensiva, pero ya no se utiliza como categoría diagnóstica vigente. Del francés. Dépassé es el participio de dépasser ("sobrepasar"). El nombre completo se traduce como "coma sobrepasado", es decir, un estado que va más allá del coma conocido. Lo acuñaron Mollaret y Goulon en 1959 en la Revue Neurologique, al describir 23 pacientes con cese total de la función encefálica mantenidos con ventilación mecánica en el Hospital Claude Bernard de París. No como categoría clínica vigente. Desde 1968, el concepto que Mollaret y Goulon describieron se denomina muerte encefálica (o muerte cerebral, o muerte por criterios neurológicos). El galicismo pervive en la literatura histórica y en textos de bioética, pero los protocolos actuales emplean la terminología estandarizada internacionalmente. Sí. "Coma irreversible sobrepasado" es la traducción castellana del término francés. En el diccionario existen ambas entradas: coma irreversible sobrepasado recoge la forma en español y remite a esta entrada para el desarrollo conceptual e histórico. Si desea profundizar en conceptos asociados al coma dépassé, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el coma dépassé
Mollaret, Goulon y el Hospital Claude Bernard de París
De la epidemia de poliomielitis al concepto de muerte encefálica
Diferenciación con el coma profundo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión coma dépassé?
¿Se sigue usando el término coma dépassé en medicina?
¿Es lo mismo coma dépassé que coma irreversible sobrepasado?
Referencias
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