DICCIONARIO MÉDICO

Electroencefalograma (EEG)

El electroencefalograma (EEG) es el registro gráfico de la actividad eléctrica de la corteza cerebral, obtenido mediante electrodos colocados sobre el cuero cabelludo. Refleja en tiempo real los patrones de activación de las neuronas corticales y se expresa como un conjunto de ondas clasificadas por su frecuencia y amplitud.

Qué es el electroencefalograma

El electroencefalograma es el producto de la electroencefalografía: el documento, el trazado que el neurofisiólogo lee y sobre el que emite su informe. Se diferencia de la técnica (electroencefalografía) y del aparato que lo genera (electroencefalógrafo), aunque en el lenguaje cotidiano los tres términos se usen a menudo de forma intercambiable.

El vocablo fue creado por el psiquiatra alemán Hans Berger, que publicó el primer registro en 1929 con el nombre Elektrenkephalogramm. Su composición sigue el patrón habitual del vocabulario neurofisiológico: ἤλεκτρον (ēlektron, "ámbar", raíz de "electricidad"), ἐγκέφαλος (enképhalos, "encéfalo") y γράμμα (grámma, "lo escrito, lo trazado"). En español se documenta con regularidad desde la década de 1940, cuando la electroencefalografía llegó a los hospitales de habla hispana.

Contenido del trazado electroencefalográfico

Lo que muestra un electroencefalograma no es la actividad de neuronas individuales, sino la suma de los potenciales postsinápticos de millones de células corticales que se activan al unísono. Esa sincronización es lo que permite que la señal, aun siendo del orden de microvoltios, sea registrable desde la superficie del cráneo. Cuando grandes poblaciones neuronales se sincronizan, las ondas son lentas y de gran amplitud; cuando cada grupo dispara por separado (desincronización), las ondas son rápidas y de baja amplitud.

El trazado normal de un adulto despierto y con los ojos cerrados muestra un ritmo de fondo alfa (8-12 Hz), predominante en las regiones occipitales. Al abrir los ojos o al concentrarse, ese ritmo se bloquea y da paso a actividad beta (13-30 Hz), más rápida y de menor voltaje. Durante el sueño, la frecuencia baja progresivamente: ondas theta (4-7 Hz) en las fases de transición, ondas delta (0,5-4 Hz) en el sueño profundo. Estas variaciones son predecibles y constituyen la base sobre la que el neurofisiólogo juzga si un registro es normal o no.

Lectura e interpretación

Interpretar un electroencefalograma requiere formación especializada. El neurofisiólogo evalúa la frecuencia dominante de fondo, su distribución topográfica, la simetría entre ambos hemisferios y la presencia o ausencia de actividad paroxística (descargas bruscas que se separan del ritmo basal). Las puntas y las ondas agudas aisladas son los grafoelémentos que con mayor frecuencia sugieren potencial epileptógeno, aunque su presencia no equivale automáticamente a que el paciente tenga epilepsia.

Un EEG normal no descarta epilepsia. Este es un concepto que conviene subrayar. Un porcentaje relevante de personas con crisis epilépticas confirmadas presenta registros intercríticos (entre crisis) completamente normales. Por eso en muchos casos se recurre a registros prolongados o a la privación de sueño previa al estudio para aumentar la probabilidad de captar anomalías.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra electroencefalograma?

Hans Berger la acuñó en alemán en 1929. Procede del griego ἤλεκτρον ("ámbar", raíz de "electricidad"), ἐγκέφαλος ("encéfalo") y γράμμα ("lo escrito, lo registrado"). Designa específicamente el trazado resultante de la técnica, no la técnica en sí.

¿Es lo mismo un EEG que un escáner cerebral?

No. El EEG registra actividad eléctrica (función). Las técnicas de neuroimagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada muestran la estructura anatómica del cerebro. Son complementarias: una lesión estructural puede producir anomalías eléctricas que el EEG detecta, pero el EEG no "ve" la lesión física; para eso hace falta la imagen.

¿Un EEG normal significa que no hay enfermedad cerebral?

No necesariamente. Hay enfermedades neurológicas que cursan con EEG normal en determinados momentos. El caso más conocido es el de la epilepsia: muchos pacientes con crisis bien documentadas muestran registros intercríticos sin anomalías. El EEG es una herramienta más dentro del conjunto de datos clínicos.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Electroencefalograma.
  2. PortalCLÍNIC. Hospital Clínic de Barcelona. Electroencefalograma.
  3. Real Academia Española. Electroencefalograma. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  4. Fresquet Febrer JL. Hans Berger (1873-1941) y la electroencefalografía. Medicina, Historia y Sociedad.

Consulte también la información clínica completa sobre el electroencefalograma

Si busca información sobre cómo se realiza la prueba, su preparación, indicaciones concretas o interpretación de resultados, puede consultar la ficha completa del electroencefalograma como prueba diagnóstica elaborada por el Servicio de Neurofisiología Clínica de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al electroencefalograma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Electroencefalografía: la técnica neurofisiológica de la que el electroencefalograma es el producto gráfico.
  • Electroencefalógrafo: el aparato que amplifica las señales cerebrales y genera el trazado electroencefalográfico.
  • Electrodo: conductor que capta las señales bioeléctricas del cuero cabelludo y las transmite al electroencefalógrafo.
  • Epilepsia: enfermedad neurológica en cuyo estudio el electroencefalograma desempeña un papel central.
  • Convulsión: manifestación motora de una descarga neuronal anómala que el EEG puede registrar como actividad paroxística.

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