DICCIONARIO MÉDICO
Traumatismo craneoencefálico
El traumatismo craneoencefálico es la lesión del cráneo, del encéfalo o de ambos, causada por una fuerza externa que altera su estructura o su funcionamiento. Va desde la conmoción leve, que se resuelve en días, hasta el daño cerebral grave con pérdida prolongada de la conciencia. Su abreviatura, TCE, es de uso tan extendido en la práctica clínica como el propio término. El nombre combina dos raíces griegas: kranion, cráneo, y enkephalos, literalmente lo que está dentro de la cabeza, el cerebro. El cráneo cumple una función protectora, envuelve al encéfalo en una caja rígida, pero esa misma rigidez tiene un límite: cuando la energía del impacto lo supera, el hueso puede fracturarse o el propio encéfalo puede desplazarse y golpear contra la superficie interna de la bóveda craneal. De ese desplazamiento nace un mecanismo lesional propio de esta región, el de golpe y contragolpe: el encéfalo se lesiona en el punto del impacto directo, pero también en el punto opuesto, donde rebota contra la pared craneal tras el frenazo brusco del cráneo. Dos lesiones, un solo impacto. Los neurocirujanos Graham Teasdale y Bryan Jennett, del Instituto de Ciencias Neurológicas de la Universidad de Glasgow, publicaron en 1974 en la revista The Lancet un método objetivo para valorar el nivel de conciencia tras un traumatismo craneoencefálico. La escala original puntuaba tres respuestas, ocular, verbal y motora, hasta un máximo de 14 puntos; en 1976 se añadió un matiz a la respuesta motora que elevó el máximo a los 15 puntos que se usan hoy. A partir de esa puntuación, el traumatismo craneoencefálico se clasifica en tres grados de gravedad: leve, entre 13 y 15 puntos; moderado, entre 9 y 12; y grave, con 8 puntos o menos. La escala de Glasgow, pensada en su origen para el TCE, terminó extendiéndose a la valoración del nivel de conciencia en casi cualquier contexto clínico, desde el ictus hasta la intoxicación. La distinción entre lesión primaria y secundaria, un principio general de la patología traumática, adquiere en el cráneo un desarrollo particular. La lesión primaria, la que ocurre en el instante del impacto, incluye la fractura ósea, la contusión cerebral y el desgarro de los axones por el efecto de aceleración y desaceleración brusca. La lesión secundaria se instaura después, por edema cerebral, por hemorragia que crece con las horas o por la falta de oxígeno cuando la presión dentro del cráneo, un espacio que no puede expandirse, supera la presión de la sangre que intenta entrar en él. Es la abreviatura de traumatismo craneoencefálico, la forma más usada en la práctica clínica para referirse a esta lesión. Los neurocirujanos Graham Teasdale y Bryan Jennett, en 1974, en la Universidad de Glasgow. La publicaron en The Lancet bajo el título Assessment of coma and impaired consciousness. La lesión que se produce en el punto opuesto al del impacto, cuando el encéfalo rebota dentro del cráneo tras la desaceleración brusca de la cabeza. Un solo golpe puede así dejar dos focos de daño. No. Un TCE leve puede cursar sin pérdida de conciencia alguna, o con una alteración breve de segundos. La puntuación de la escala de Glasgow, no la pérdida de conciencia en sí, es lo que define la gravedad. Porque la primaria ya está hecha en el momento del impacto, sin margen de actuación posterior. La secundaria, en cambio, se desarrolla en las horas siguientes, y buena parte del pronóstico del TCE grave depende de cómo evolucione esa segunda fase.Qué es un traumatismo craneoencefálico
Clasificación por gravedad: la escala de Glasgow
Lesión primaria y lesión secundaria en el TCE
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente TCE?
¿Quién creó la escala de Glasgow y cuándo?
¿Qué es el mecanismo de golpe y contragolpe?
¿Todo TCE implica pérdida de conciencia?
¿Por qué es tan importante distinguir la lesión primaria de la secundaria?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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