DICCIONARIO MÉDICO

Endocarditis verrucosa

La endocarditis verrucosa es un término anatomopatológico que describe la presencia de pequeñas excrecencias (verrugas) de fibrina y plaquetas sobre la superficie de las válvulas cardíacas. No es una enfermedad en sí misma, sino un patrón morfológico compartido por varias entidades: la endocarditis reumática, la endocarditis lúpica (de Libman-Sacks) y la endocarditis trombótica no bacteriana.

Qué es la endocarditis verrucosa

El adjetivo "verrucoso" procede del latín verruca ("verruga") y describe con bastante precisión lo que el patólogo observa al examinar la válvula afectada: formaciones de 1 a 3 milímetros, rojizas, de aspecto vítreo, firmemente adheridas al endocardio valvular. En la endocarditis reumática, estas verrugas se disponen a lo largo del borde de cierre de los velos, a veces alineadas como las cuentas de un rosario; en la lúpica, pueden aparecer también en la cara ventricular y extenderse más allá del borde libre.

Histológicamente, las verrugas están compuestas por una red de fibrina y agregados plaquetarios depositados sobre un endotelio dañado. Bajo ellas puede hallarse un infiltrado inflamatorio variable: células mononucleares y edema intersticial en la endocarditis reumática, complejos inmunitarios y necrosis fibrinoide en la lúpica. En ninguna de estas formas hay colonización por microorganismos. Las vegetaciones son estériles, lo que las separa del grupo de las endocarditis infecciosas.

Etiologías que comparten el patrón verrucoso

Tres entidades producen vegetaciones verrucosas, pero cada una lo hace por un mecanismo distinto y en un contexto clínico diferente.

En la fiebre reumática, la lesión endocárdica es consecuencia de una respuesta autoinmune desencadenada por una infección previa por estreptococos del grupo A. Las verrugas se localizan preferentemente en la válvula mitral y aparecen durante la fase aguda de la carditis reumática, junto a los cuerpos de Aschoff en el miocardio. En países con alta prevalencia de fiebre reumática, esta sigue siendo la causa más habitual de endocarditis verrucosa.

La endocarditis del lupus eritematoso sistémico fue descrita en 1924 por Emanuel Libman y Benjamin Sacks, quienes identificaron vegetaciones estériles en las válvulas de pacientes con lupus. Estas vegetaciones son de ecodensidad heterogénea, no tienen movimiento independiente del velo y se adhieren a la cara ventricular de la válvula mitral con particular frecuencia. La endocarditis de Libman-Sacks es el epónimo habitual para esta forma.

Por último, la endocarditis trombótica no bacteriana (también llamada endocarditis marántica) produce vegetaciones de fibrina y plaquetas en pacientes con neoplasias avanzadas, coagulación intravascular diseminada u otros estados de hipercoagulabilidad. Las verrugas se sitúan en la línea de cierre valvular y carecen de infiltrado inflamatorio significativo.

Diferencia con la endocarditis ulcerosa

Los términos "verrucosa" y "ulcerosa" se refieren a patrones morfológicos opuestos. La forma verrucosa añade material sobre la superficie del velo sin destruirlo; la endocarditis ulcerosa excava el tejido valvular, lo perfora y puede provocar insuficiencia valvular aguda. El contexto etiológico también difiere: la verrucosa es propia de procesos autoinmunes o tromboembólicos estériles, mientras que la ulcerosa es casi exclusiva de la endocarditis infecciosa aguda por gérmenes virulentos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "verrucosa"?

Del latín verruca, que significa "verruga". En anatomía patológica se aplica a cualquier lesión que adopta el aspecto de pequeñas excrecencias sobreelevadas en una superficie. Las verrugas valvulares de la endocarditis reumática fueron las primeras en recibir esta denominación.

¿La endocarditis verrucosa es siempre benigna?

Depende de la causa. Las vegetaciones reumáticas pueden producir fibrosis y deformación valvular a largo plazo, con desarrollo de valvulopatía crónica. Las del lupus rara vez producen disfunción hemodinámica relevante, pero pueden servir de asiento para una endocarditis infecciosa secundaria. Las de la forma marántica pueden generar embolias sistémicas.

¿Cómo se diferencia de la endocarditis infecciosa en las pruebas de imagen?

Las vegetaciones verrucosas suelen ser más pequeñas, inmóviles (se mueven solidarias con el velo) y de ecogenicidad heterogénea. Las de la endocarditis infecciosa tienden a ser más grandes, con movimiento independiente oscilante, y de ecogenicidad homogénea.

Referencias

  1. Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile. Anatomía patológica especial: endocarditis.
  2. Zuluaga DA, Arango JL. Endocarditis de Libman-Sacks. Revista Colombiana de Cardiología, 2015.
  3. Fundación Española del Corazón (FEC/SEC). Endocarditis infecciosa.
  4. Manual MSD, versión para público general. Endocarditis infecciosa.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la endocarditis verrucosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Endocarditis reumática: afectación del endocardio en el contexto de la fiebre reumática, con formación de verrugas en los velos valvulares.
  • Endocarditis lúpica: afectación valvular del lupus eritematoso sistémico con vegetaciones estériles.
  • Endocarditis de Libman-Sacks: epónimo de la endocarditis del lupus eritematoso sistémico.
  • Endocarditis trombótica no bacteriana: depósito de trombos estériles sobre las válvulas, asociado a neoplasias y estados de hipercoagulabilidad.
  • Endocarditis marántica: sinónimo de la endocarditis trombótica no bacteriana.
  • Endocarditis ulcerosa: forma aguda destructiva de la endocarditis infecciosa, con patrón morfológico opuesto al verrucoso.
  • Fiebre reumática: enfermedad inflamatoria sistémica posestreptocócica cuya carditis produce endocarditis verrucosa.
  • Lupus: enfermedad autoinmune sistémica con manifestaciones cutáneas, articulares, renales y cardíacas.

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