DICCIONARIO MÉDICO

Fiebre reumática

La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria, no supurativa y recurrente que aparece como complicación tardía de una infección faríngea por Streptococcus pyogenes (estreptococo betahemolítico del grupo A). La respuesta inmunitaria desencadenada por la bacteria puede afectar al corazón, las articulaciones, el sistema nervioso central y la piel, con especial gravedad cuando produce lesiones valvulares cardíacas permanentes.

Qué es la fiebre reumática

El término proviene del latín rheumaticus, derivado a su vez del griego rheumatikós (ῥευματικός), que significa «relativo al flujo» o «propenso a los flujos», en referencia a la antigua noción de que las enfermedades articulares se debían a humores que «fluían» hacia las articulaciones. Se la calificó de reumática porque el dolor articular migratorio fue uno de los rasgos que primero llamaron la atención de los clínicos, aunque con el tiempo el daño cardíaco demostró ser la consecuencia de mayor trascendencia.

Se trata de una complicación que aparece entre dos y cuatro semanas después de una faringitis estreptocócica o una escarlatina no tratadas adecuadamente. Solo la infección faríngea pone en marcha el proceso reumático; las infecciones cutáneas por el mismo germen no lo desencadenan, un dato que sigue sin tener una explicación completa.

Mecanismo inmunológico y proteína M

La bacteria no invade directamente los tejidos afectados. Lo que ocurre es un fenómeno de mimetismo molecular: ciertos componentes de la pared del estreptococo, en particular la proteína M, comparten secuencias de aminoácidos con proteínas del tejido cardíaco, el cartílago articular y estructuras del sistema nervioso central. El sistema inmunitario, al fabricar anticuerpos contra la bacteria, genera una reacción cruzada que daña los propios tejidos del paciente.

No todas las cepas de Streptococcus pyogenes poseen la misma capacidad de provocar esta respuesta. Las llamadas cepas reumatógenas expresan variantes concretas de la proteína M (serotipos 1, 3, 5, 6, 18 y 24, entre otros) y son las que con mayor frecuencia se asocian a brotes de fiebre reumática. Existe también una predisposición genética individual que explica por qué solo un porcentaje de las personas con faringitis estreptocócica no tratada desarrollan la enfermedad.

Relevancia histórica y epidemiológica

En 1944, el cardiólogo estadounidense T. Duckett Jones propuso un conjunto de criterios para sistematizar el reconocimiento clínico de la fiebre reumática, diferenciando manifestaciones mayores y menores. Esos criterios, revisados periódicamente por la American Heart Association (la última revisión significativa data de 2015), siguen siendo la herramienta de referencia para orientar el proceso diagnóstico en todo el mundo.

La incidencia ha caído drásticamente en los países industrializados gracias a la mejora de las condiciones sanitarias y al uso extendido de antibióticos para la faringitis estreptocócica. Aun así, en regiones de Asia meridional, el África subsahariana, el Pacífico y entre poblaciones indígenas de Australia y Nueva Zelanda, la enfermedad sigue constituyendo un problema de salud pública de primer orden. La Organización Mundial de la Salud estimó que más de 15 millones de personas en el mundo padecen cardiopatía reumática crónica, con unas 230 000 muertes anuales atribuibles a sus complicaciones.

Conviene no confundir esta entidad con la artritis reumatoide. La fiebre reumática es una enfermedad reactiva a una infección concreta, afecta sobre todo a niños y adolescentes de entre 5 y 15 años y produce una artritis migratoria que se resuelve sin dejar secuelas articulares permanentes. La valvulopatía cardíaca, sin embargo, puede progresar y cronificarse.

Afectación cardíaca: la pancarditis reumática

El corazón es el órgano en el que la fiebre reumática deja las secuelas de mayor gravedad. La inflamación puede comprometer las tres capas cardíacas de manera simultánea (lo que se denomina pancarditis), aunque el daño más relevante a largo plazo se concentra en el endocardio valvular. Las válvulas mitral y aórtica son las que con mayor frecuencia resultan afectadas, y las lesiones pueden progresar con los años hasta producir estenosis, insuficiencia o ambas.

Cada recurrencia de la fiebre reumática incrementa el riesgo de daño valvular acumulativo. De ahí la importancia que la medicina preventiva otorga a la profilaxis antibiótica prolongada en pacientes que han sufrido un primer episodio: el objetivo no es solo curar la infección aguda, sino evitar reinfecciones que agraven la cardiopatía.

Preguntas frecuentes

De dónde viene el calificativo «reumática»

Del griego rheûma (ῥεῦμα), «flujo» o «corriente». La medicina antigua interpretaba el dolor articular como resultado de humores que fluían hacia las articulaciones, y esa concepción pervivió en el vocabulario médico mucho después de que se abandonara la teoría humoral. Cuando en el siglo XIX se individualizó esta enfermedad, el dolor articular migratorio era su rasgo más visible, y el nombre se mantuvo.

Solo afecta a niños

El grupo de mayor riesgo se sitúa entre los 5 y los 15 años. Los episodios iniciales en adultos por encima de 30 años son poco habituales, pero las recurrencias pueden seguir apareciendo en adolescentes y adultos jóvenes que no reciben profilaxis adecuada.

La artritis de la fiebre reumática deja daño permanente en las articulaciones

No. La artritis reumática es migratoria (pasa de una articulación grande a otra en cuestión de días) y se resuelve sin secuelas articulares. El daño permanente se localiza en las válvulas del corazón, no en las articulaciones.

Qué relación tiene con la corea de Sydenham

La corea de Sydenham es una de las manifestaciones mayores de la fiebre reumática. Consiste en movimientos involuntarios, rápidos e irregulares que afectan sobre todo a la cara y las extremidades, y aparece semanas o meses después de la infección estreptocócica. Puede presentarse como manifestación aislada, sin que concurra artritis ni carditis evidente en ese momento.

Referencias

  1. MedlinePlus. Fiebre reumática. Enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Fiebre reumática.
  3. Comité Asesor de Vacunas de la AEP. Fiebre reumática.
  4. Carapetis JR, Beaton A, Cunningham MW, et al. Acute rheumatic fever and rheumatic heart disease. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:15084.

Entradas relacionadas

  • Estreptococo: género bacteriano al que pertenece Streptococcus pyogenes, agente desencadenante de la fiebre reumática.
  • Endocarditis: inflamación del endocardio que puede producirse como parte de la afectación cardíaca reumática.
  • Valvulopatía: enfermedad de las válvulas cardíacas, principal secuela crónica de la cardiopatía reumática.
  • Corea: movimiento involuntario que en su forma de corea de Sydenham constituye una manifestación mayor de la fiebre reumática.
  • Escarlatina: infección estreptocócica que, al igual que la faringitis, puede preceder al desarrollo de fiebre reumática.

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