DICCIONARIO MÉDICO
Ehrlichiosis
La ehrlichiosis es una infección bacteriana transmitida por garrapatas y causada por especies del género Ehrlichia, microorganismos que se multiplican dentro de los glóbulos blancos. En el ser humano la forma más frecuente es la ehrlichiosis monocítica, debida a Ehrlichia chaffeensis y concentrada en Estados Unidos. Durante años el término abarcó también infecciones que hoy se atribuyen a otros géneros bacterianos, entre ellas la anaplasmosis. Es una zoonosis: las bacterias que la producen circulan entre animales y garrapatas, y el ser humano entra en ese ciclo de forma accidental cuando le pica una garrapata infectada. Los agentes pertenecen al género Ehrlichia, bacterias gramnegativas del orden Rickettsiales que solo sobreviven dentro de una célula. Por esa afinidad se la agrupa a menudo con las enfermedades causadas por Rickettsia, aunque se trate de géneros distintos. Del género procede también el nombre, y el género honra al médico alemán Paul Ehrlich. En español conviven varias grafías. MedlinePlus y la revista Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica usan «ehrlichiosis», que conserva la forma latina del género; otras fuentes castellanizan la palabra y escriben «erliquiosis» o «ehrliquiosis». Designan exactamente lo mismo. La enfermedad se conoció primero en los animales. En 1935, Donatien y Lestoquard, del Instituto Pasteur de Argelia, observaron microorganismos parecidos a rickettsias dentro de los monocitos de perros con fiebre y anemia. La primera ehrlichiosis humana reconocida fue la fiebre sennetsu, descrita en Japón en 1954 en un paciente con un cuadro parecido a la mononucleosis infecciosa. En Estados Unidos, el primer caso se identificó en 1986, en un hombre que había estado en Arkansas y en el que se sospechó al principio una fiebre maculosa de las Montañas Rocosas. Las ehrlichias entran en los leucocitos y se multiplican en el interior de una vacuola, donde forman acúmulos llamados mórulas. Cada especie tiene su célula preferida. Ehrlichia chaffeensis infecta monocitos y macrófagos; Ehrlichia ewingii, en cambio, se instala en los neutrófilos. De esa preferencia salen los adjetivos «monocítica» y «granulocítica» que acompañan al nombre de la enfermedad. Ese tropismo por las células de la sangre explica que la infección se acompañe con frecuencia de leucopenia y trombocitopenia, es decir, de un descenso de glóbulos blancos y de plaquetas. Buena parte de la afectación del organismo no parece venir del daño directo que causa la bacteria, sino de la respuesta inflamatoria que desencadena. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emplean hoy el término, en ese país, para las infecciones humanas por tres agentes. La más frecuente, con diferencia, es la ehrlichiosis monocítica humana, causada por Ehrlichia chaffeensis y transmitida por la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum); su agente se reconoció como patógeno humano en 1991. Le sigue la ehrlichiosis por E. ewingii. Esta bacteria se conocía como agente de la ehrlichiosis granulocítica del perro hasta que en 1999 se documentaron las primeras infecciones humanas. Comparte vector con E. chaffeensis, y entre 2013 y 2021 se notificaron en Estados Unidos 234 casos confirmados, la mayoría en Misuri y Arkansas. En 2009 apareció el tercero. Se detectó en cuatro pacientes de Wisconsin y Minnesota una ehrlichia desconocida, emparentada con Ehrlichia muris, que en 2017 se describió como subespecie propia: Ehrlichia muris subsp. eauclairensis. Esta subespecie la transmite Ixodes scapularis, la misma garrapata que interviene en la enfermedad de Lyme. Fuera de este grupo se han comunicado infecciones humanas por E. canis en Venezuela y por E. muris en Rusia. Dos infecciones que se describieron en su día como ehrlichiosis tienen hoy su agente en otros géneros. La antigua ehrlichiosis granulocítica humana, descrita en 1994, es hoy la anaplasmosis granulocítica humana, causada por Anaplasma phagocytophilum. La fiebre sennetsu se atribuye ahora a Neorickettsia sennetsu. Ambos traslados proceden de la reorganización taxonómica del orden Rickettsiales publicada por Dumler y colaboradores en 2001. En veterinaria, la forma más conocida es la ehrlichiosis monocítica canina, causada por Ehrlichia canis y transmitida sobre todo por la garrapata marrón del perro (Rhipicephalus sanguineus). La inmensa mayoría de los casos humanos notificados procede de Norteamérica, y en concreto de los estados del centro-sur y del sureste, donde abunda la garrapata estrella solitaria. Las notificaciones de infección por E. chaffeensis a los CDC pasaron de unas 200 en el año 2000 a más de 1.900 en 2023. Ese aumento sigue de cerca la expansión geográfica del vector. Como la vigilancia es pasiva, se asume que la cifra real es mayor. Predominan en los meses de mayor actividad de las garrapatas, en primavera, verano y comienzo del otoño. Para Europa, una revisión publicada en 2005 en Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica solo reconocía como ehrlichiosis humana autóctona la anaplasmosis granulocítica; la ficha de la Agencia de Salud Pública de Canadá, actualizada en 2024, recoge notificaciones de infección por E. chaffeensis en Europa y en países asiáticos como China, Japón y Corea del Sur. La confusión más frecuente es con la anaplasmosis. Las dos enfermedades se parecen tanto que a menudo se estudian juntas, pero el agente, la célula diana y el vector cambian: Anaplasma phagocytophilum infecta granulocitos y la transmiten garrapatas del género Ixodes, mientras que la ehrlichiosis monocítica depende de Amblyomma americanum. También difiere el mapa. En Estados Unidos la ehrlichiosis monocítica predomina en el sur y el sureste, y la anaplasmosis en el noreste y el norte del Medio Oeste. Frente a las rickettsiosis del grupo de las fiebres manchadas (la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas es el ejemplo clásico en América), la diferencia de fondo es biológica: las rickettsias se multiplican libres en el citoplasma de las células que infectan y las ehrlichias permanecen encerradas en vacuolas dentro de los leucocitos. La borreliosis de Lyme es otra enfermedad por completo, causada por una espiroqueta, aunque su vector coincide con el de E. muris eauclairensis. Las dos formas se usan. «Ehrlichiosis» mantiene la grafía del género bacteriano y es la que emplean MedlinePlus y buena parte de la literatura científica en español. «Erliquiosis», y la variante «ehrliquiosis», castellanizan la grafía; las usan, por ejemplo, el Manual MSD o el Departamento de Salud del Estado de Nueva York en sus textos en español. Ninguna es incorrecta. No exactamente. La ehrlichiosis canina clásica la causa Ehrlichia canis, una especie que rara vez infecta al ser humano. El perro puede, eso sí, infectarse también con E. chaffeensis y con E. ewingii, las especies que producen la enfermedad humana en Estados Unidos. Porque su agente se clasificaba dentro del género Ehrlichia. Hasta 2001 convivían tres nombres para lo que resultó ser el mismo organismo: Ehrlichia phagocytophila, Ehrlichia equi y el llamado agente de la ehrlichiosis granulocítica humana. La revisión de Dumler y colaboradores los unificó y los trasladó al género Anaplasma, y la enfermedad cambió de nombre con ellos. MedlinePlus todavía recoge «ehrlichiosis granulocítica humana» como sinónimo. Sí, en Estados Unidos las notificaciones se han multiplicado por más de nueve desde el año 2000, en paralelo a la expansión de la garrapata estrella solitaria hacia el norte.Qué es la ehrlichiosis
Por qué afecta a los glóbulos blancos
Tipos según el agente causal
Distribución y frecuencia
Diferencias con otras infecciones transmitidas por garrapatas
Preguntas frecuentes
¿Se escribe ehrlichiosis o erliquiosis?
¿La ehrlichiosis del perro es la misma enfermedad?
¿Por qué la anaplasmosis se llamaba ehrlichiosis granulocítica?
¿Hay más casos que antes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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