DICCIONARIO MÉDICO
Cólico biliar
El cólico biliar es un cuadro de dolor abdominal agudo e intenso provocado por la obstrucción transitoria de la vía biliar, generalmente debida a un cálculo que se impacta en el conducto cístico o en el colédoco. Representa la manifestación clínica más frecuente de la colelitiasis y es más habitual en mujeres entre los 40 y los 60 años. El término combina cólico (del griego κωλικός, «relativo al colon», y por extensión, «dolor espasmódico visceral») con el adjetivo biliar (del latín bilis), que localiza el origen del dolor en la vía biliar. En la tradición médica española, este mismo cuadro ha recibido durante décadas el nombre de cólico hepático, una denominación que persiste en muchos textos y que se explica en su propia entrada del diccionario. La vesícula biliar almacena la bilis que produce el hígado y la libera hacia el duodeno cuando el alimento, sobre todo si es rico en grasas, llega al intestino delgado. La señal para esa contracción vesicular la proporciona la colecistoquinina, una hormona intestinal. Si un cálculo bloquea la salida de la vesícula, la contracción se vuelve improductiva y genera un dolor visceral intenso. Cuando la vesícula se contrae contra un cálculo enclavado en el cuello vesicular o en el conducto cístico, la presión intraluminal aumenta bruscamente. Las fibras musculares lisas de la pared vesicular entran en espasmo, y las terminaciones nerviosas viscerales transmiten la señal dolorosa a través de los nervios esplácnicos hasta los segmentos torácicos T7-T9. Eso explica la localización habitual del dolor en el epigastrio o el hipocondrio derecho y su irradiación a la región escapular. Si el cálculo se desencaja y la bilis vuelve a fluir, el dolor cede. De ahí el carácter autolimitado de muchos episodios, que pueden durar entre treinta minutos y varias horas. La palabra «cólico», con su connotación de dolor intermitente, resulta engañosa en este caso: clínicamente el dolor biliar es más bien continuo mientras dura la obstrucción, con variaciones de intensidad pero sin los periodos de calma completa del cólico intestinal. La nomenclatura se ha mantenido por tradición. Los cálculos biliares afectan a un 10-15 % de la población adulta en países occidentales, aunque la mayoría permanecen asintomáticos durante toda la vida. Se estima que cada año entre el 1 y el 4 % de los portadores de cálculos experimentan un primer episodio de cólico biliar. La regla mnemotécnica clásica de las cuatro «F» (del inglés female, fat, forty, fertile) resume los factores de riesgo más reconocidos, pero simplifica en exceso un fenómeno multifactorial en el que también intervienen la genética, la dieta, las fluctuaciones hormonales y ciertas etnias con prevalencia elevada de colelitiasis. Cuando el dolor biliar se prolonga más allá de seis horas, se acompaña de fiebre o la palpación abdominal revela defensa muscular, la sospecha se desplaza hacia una colecistitis aguda, que implica inflamación mantenida de la pared vesicular. El cólico biliar simple, en cambio, cursa sin fiebre y sin signos de irritación peritoneal. La presencia de ictericia orientaría hacia una obstrucción del colédoco (coledocolitiasis), que puede complicarse con colangitis o pancreatitis biliar. También conviene separar el cólico biliar del dolor dispéptico inespecífico que algunos pacientes con cálculos atribuyen a la vesícula. No toda molestia digestiva en un portador de litiasis es un cólico biliar; la asociación entre cálculos asintomáticos y dispepsia funcional sigue siendo objeto de debate. De la unión de cólico (del griego κωλικός, dolor visceral espasmódico) y biliar (del latín bilis). La expresión localiza el dolor en la vía biliar, distinguiéndolo de otros cólicos abdominales. Sí, designan el mismo cuadro clínico. «Cólico hepático» es la denominación tradicional en español, acuñada cuando se atribuía el dolor al hígado. La terminología actual prefiere «cólico biliar» porque identifica con más precisión el origen del problema en la vía biliar y no en el parénquima hepático propiamente dicho. No. La mayoría de los portadores de cálculos biliares nunca experimentan un episodio de cólico. Se calcula que aproximadamente entre el 70 y el 80 % de las colelitiasis permanecen silentes a lo largo de toda la vida del paciente. El cólico biliar es un episodio de dolor transitorio, sin inflamación persistente ni fiebre. La colecistitis aguda implica una inflamación mantenida de la vesícula, habitualmente con fiebre, sensibilidad abdominal prolongada y, en muchos casos, necesidad de intervención. Consulte también la información clínica completa sobre la litiasis biliar Si busca información sobre el manejo clínico de los cálculos biliares y sus complicaciones, puede consultar la ficha completa de litiasis biliar elaborada por el Departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al cólico biliar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cólico biliar
Fisiopatología de la obstrucción litiásica
Epidemiología y factores de riesgo
Diferenciación con otras entidades
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión cólico biliar?
¿Es lo mismo cólico biliar que cólico hepático?
¿Todas las personas con piedras en la vesícula tendrán un cólico biliar?
¿Qué lo diferencia de la colecistitis?
Referencias
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