DICCIONARIO MÉDICO
Cirugía refractiva
La cirugía refractiva agrupa las técnicas quirúrgicas destinadas a corregir los defectos de refracción del ojo (miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia) con el fin de reducir o eliminar la dependencia de gafas y lentes de contacto. La mayoría de estas intervenciones actúan sobre la córnea, modificando su curvatura mediante láser. El ojo humano funciona como un sistema óptico: la córnea y el cristalino deben enfocar la luz exactamente sobre la retina para producir una imagen nítida. Un error de refracción aparece cuando la longitud axial del globo, la potencia de la córnea o la del cristalino no se ajustan entre sí. En la miopía, el foco cae por delante de la retina; en la hipermetropía, por detrás; en el astigmatismo, la córnea tiene curvaturas desiguales que generan dos focos distintos. La palabra refracción procede del latín refractio (quebrantamiento), derivado de refringere (romper, desviar). En óptica designa el cambio de dirección que experimenta la luz al pasar de un medio a otro de distinta densidad. Aplicada a la cirugía, la denominación refractiva indica que la intervención busca modificar la manera en que el ojo refracta los rayos luminosos. El procedimiento más extendido es el LASIK (laser in situ keratomileusis), descrito inicialmente por el oftalmólogo griego Ioannis Pallikaris en 1990. Consiste en crear un colgajo fino en la superficie corneal, ya sea con un microquerátomo mecánico o con un láser de femtosegundo, y aplicar después un láser excímer sobre el estroma subyacente para remodelar la curvatura. El colgajo se reposiciona sin suturas y la recuperación visual es rápida, habitualmente en menos de 24 horas. Existe otra modalidad, la PRK (photorefractive keratectomy, o queratectomía fotorrefractiva), que prescinde del colgajo y aplica el láser directamente sobre la superficie corneal tras retirar el epitelio. La recuperación es algo más lenta, con molestias durante los primeros días, pero evita las complicaciones asociadas al flap. Las córneas delgadas o con irregularidades de superficie se benefician especialmente de este abordaje. Una tercera opción es la SMILE (small incision lenticule extraction), que talla un lentículo dentro del estroma corneal con láser de femtosegundo y lo extrae a través de una incisión mínima. No requiere crear un colgajo amplio. La técnica ha ganado terreno desde su aprobación por la FDA estadounidense en 2016. Cuando el defecto refractivo es alto o el grosor corneal insuficiente para un abordaje con láser, se recurre al implante de una lente intraocular fáquica (ICL, del inglés implantable collamer lens). Esta lente se coloca entre el iris y el cristalino, sin sustituirlo. El procedimiento es reversible: la lente puede retirarse si las circunstancias lo requieren. En pacientes con presbicia asociada, otra vía es la sustitución del cristalino por una lente intraocular multifocal o de rango extendido, un procedimiento técnicamente idéntico a la cirugía de catarata pero indicado con fines refractivos. Cada solución tiene un perfil de candidato diferente, y la elección depende de la anatomía ocular individual. La queratomileusis fue descrita por el oftalmólogo colombiano José Ignacio Barraquer Moner en la década de 1960, décadas antes de que existiera el láser excímer. Barraquer tallaba manualmente láminas de córnea, las congelaba, las pulía en un torno de precisión y las reimplantaba. El LASIK es, en cierto modo, heredero directo de aquella idea, con el láser sustituyendo al torno y al crioquerátomo. Conviene no confundir la cirugía refractiva con la queratoplastia (trasplante de córnea), cuya indicación es restaurar la transparencia corneal en patologías como el queratocono avanzado o las distrofias corneales, no corregir un defecto refractivo. Viene del latín refractio, que describe el cambio de dirección de la luz al cruzar entre dos medios. La cirugía modifica la superficie corneal (o añade una lente intraocular) para que los rayos converjan justo sobre la retina. Sí, con limitaciones. Las técnicas de monovisión con láser y las lentes multifocales intraoculares ofrecen soluciones para la vista cansada, pero el grado de independencia de las gafas de cerca varía según el paciente. No todas las personas alcanzan el mismo resultado. No. El LASIK es un tipo concreto de cirugía refractiva, probablemente el más conocido, pero la categoría incluye también PRK, SMILE, el implante de lentes fáquicas y la sustitución del cristalino con fines refractivos. Equiparar ambos términos es como confundir el género con una de sus especies. Las queratotomías incisionales datan de los años 1970, con los trabajos de Svyatoslav Fiódorov en Moscú. El láser excímer se aplicó por primera vez a la córnea humana en 1987, y el LASIK tal como se conoce hoy se describió en 1990. Desde entonces, las estimaciones hablan de más de cuarenta millones de procedimientos realizados en todo el mundo. Si desea ampliar información sobre conceptos asociados a la cirugía refractiva, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cirugía refractiva
Técnicas corneales con láser
Técnicas con lente intraocular
Diferenciación con otros procedimientos corneales
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente "refractiva"?
¿Puede corregir la presbicia?
¿Es lo mismo LASIK que cirugía refractiva?
¿Desde cuándo se practica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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