DICCIONARIO MÉDICO
Retina
La retina es la capa más interna del globo ocular, un tejido neurosensorial que transforma la luz en señales eléctricas y las envía al encéfalo a través del nervio óptico. No es solo un tejido del ojo: por su origen embrionario, se considera una porción diferenciada del propio sistema nervioso central, situada en la periferia del cuerpo. El nombre procede del latín rete, "red". La tradición atribuye la primera descripción a Herófilo de Calcedonia, en el siglo III antes de Cristo, quien la comparó con una pequeña red por el entramado de vasos sanguíneos que la recorren. Algunos filólogos matizan ese origen tan directo: el propio vocablo latino retina no está documentado hasta la Edad Media, en el siglo XII, cuando el traductor de la Escuela de Toledo lo empleó al verter al latín el Canon de Avicena, tomando el término del árabe, que a su vez traducía un adjetivo griego con el sentido de "que envuelve como una red". Sea cual sea la ruta exacta, la imagen de fondo, la de una red, se ha mantenido intacta durante más de dos mil años. Anatómicamente, la retina tapiza el interior del ojo entre la coroides, de la que la separa el epitelio pigmentario, y el humor vítreo. No debe confundirse con la coroides, que es la capa vascular que la nutre desde fuera, ni con la esclerótica, la envoltura fibrosa y opaca que da forma al globo ocular. Hacia la cuarta semana de gestación, una evaginación bilateral del diencéfalo forma las vesículas ópticas primarias. Al invaginarse sobre sí mismas adoptan forma de copa, la cúpula óptica, cuya pared externa dará lugar al epitelio pigmentario y cuya pared interna se diferenciará en la retina neurosensorial propiamente dicha. El tallo que conecta la cúpula con el encéfalo persiste como nervio óptico. Por eso la retina comparte linaje embriológico, tipo celular y hasta vulnerabilidad a ciertas enfermedades con el tejido cerebral, algo que no ocurre con ninguna otra estructura del ojo. La retina madura se organiza en diez estratos superpuestos. Del más externo al más interno: el epitelio pigmentario, la capa de fotorreceptores, la membrana limitante externa, la capa nuclear externa, la plexiforme externa, la nuclear interna, la plexiforme interna, la capa de células ganglionares, la capa de fibras nerviosas y, por último, la membrana limitante interna. Cada capa nuclear aloja los cuerpos celulares de un tipo de neurona, y cada capa plexiforme, las sinapsis entre neuronas de capas contiguas. Resulta llamativo que la disposición esté, en cierto modo, invertida: la luz debe atravesar primero las capas de fibras nerviosas y de células ganglionares, transparentes pero no del todo neutras ópticamente, antes de alcanzar los fotorreceptores, que quedan pegados al epitelio pigmentario en la cara más alejada de la entrada de luz. Los conos y los bastones que forman esa capa fotorreceptora, así como su distribución en la mácula y la fóvea, se desarrollan en las entradas propias del diccionario dedicadas a esos términos. La retina resuelve su nutrición con dos fuentes de sangre independientes. La arteria central de la retina, rama de la oftálmica, irriga las capas internas, desde la de fibras nerviosas hasta la nuclear interna aproximadamente. Los fotorreceptores y el epitelio pigmentario, en cambio, carecen de vasos propios: dependen por difusión de la coriocapilar, la red de capilares de la coroides situada justo detrás. Un fallo en cualquiera de los dos aportes compromete zonas distintas del tejido, lo que explica por qué ciertas enfermedades vasculares afectan de forma selectiva a una parte de la retina y no a otra. Durante siglos, la retina fue poco más que una membrana con nombre curioso. Eso cambió a finales del siglo XIX. Santiago Ramón y Cajal, aplicando el método de tinción de Golgi, publicó a partir de 1892 en la revista francesa La Cellule una serie de trabajos bajo el título "La rétine des Vertébrés", en los que identificaba, una por una, las neuronas de cada capa retiniana y sus contactos sinápticos. Cajal eligió la retina precisamente porque, a diferencia de otras regiones del sistema nervioso, permitía observar tipos celulares bien diferenciados y sus conexiones con una claridad poco frecuente en otras regiones nerviosas. Ese trabajo resultó decisivo para consolidar la doctrina de la neurona, la idea de que el sistema nervioso está formado por células individuales y no por una red continua, frente a la teoría reticular que defendía Camillo Golgi. Ambos compartieron, no obstante, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1906. Porque se origina, junto con el nervio óptico, de una evaginación del propio encéfalo embrionario, el diencéfalo, y no del tejido que forma el resto del ojo. Comparte con el cerebro el tipo de neuronas, la glía y el modo en que se organiza en capas. No. La coroides es la capa vascular situada justo detrás de la retina, encargada de nutrirla; la retina es el tejido neurosensorial que procesa la luz. Están en contacto directo, pero cumplen funciones distintas. Diez, en la retina funcional. La fóvea es una excepción parcial: por su anatomía especializada, algunas de esas capas se desplazan lateralmente y quedan ausentes en su punto central. Entre 1888 y 1896 publicó una serie de estudios que describieron por primera vez, célula a célula, la anatomía de la retina de los vertebrados, un trabajo que ayudó a establecer la doctrina de la neurona y que contribuyó al Nobel que compartió con Golgi en 1906.Qué es la retina y por qué se llama así
Origen embrionario: una prolongación del cerebro
Organización en capas
Vascularización doble
De Herófilo a Ramón y Cajal
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dice que la retina es parte del sistema nervioso central?
¿Es lo mismo la retina que la coroides?
¿Cuántas capas tiene la retina?
¿Qué aportó Ramón y Cajal al estudio de la retina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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