DICCIONARIO MÉDICO
Cirugía cardiaca
La cirugía cardíaca es la especialidad quirúrgica dedicada a las intervenciones sobre el corazón y los grandes vasos torácicos. Engloba desde la revascularización coronaria hasta la reparación valvular, la corrección de cardiopatías congénitas y el trasplante cardíaco. Cada año se realizan más de dos millones de intervenciones cardíacas a tórax abierto en el mundo. Se denomina cirugía cardíaca a la rama de la medicina que aborda quirúrgicamente las enfermedades del corazón, del pericardio y de los grandes vasos del tórax, en particular la aorta torácica y las arterias pulmonares. El cirujano cardíaco trabaja habitualmente en coordinación con cardiólogos, anestesiólogos cardiovasculares y perfusionistas. El adjetivo cardíaco procede del griego καρδιακός (kardiakós), derivado de καρδία (kardía, "corazón"). Aunque las primeras intervenciones sobre el pericardio se remontan al siglo XIX (Francisco Romero, en Almería, drenó un derrame pericárdico ya en 1801), la cirugía sobre el músculo cardíaco propiamente dicho no fue viable hasta finales de esa centuria. Ludwig Rehn, en Fráncfort, suturó con éxito una herida del ventrículo derecho el 7 de septiembre de 1896, y ese caso se considera el acta de nacimiento de la especialidad. Durante la primera mitad del siglo XX, los cirujanos operaban a ciegas dentro de las cavidades cardíacas, guiándose por el tacto. Henry Souttar insertó un dedo en la aurícula izquierda para palpar una válvula mitral estenótica en 1925. El salto definitivo llegó con la circulación extracorpórea, desarrollada por John Gibbon en 1953: una máquina que oxigena y bombea la sangre fuera del cuerpo permitió, por primera vez, detener el corazón y trabajar sobre él con el campo quirúrgico seco. A partir de ese momento la disciplina se expandió con rapidez. La vía clásica es la esternotomía media: una incisión longitudinal que divide el esternón y expone por completo el corazón y los grandes vasos. Esta apertura sigue siendo necesaria cuando la intervención exige un campo visual amplio, por ejemplo en la cirugía combinada de varias válvulas o en el trasplante. Desde los años noventa se han consolidado alternativas menos invasivas. La minitoracotomía lateral accede al corazón a través de un espacio intercostal, sin dividir el esternón, lo que reduce el dolor postoperatorio y acorta la convalecencia. En la cirugía robótica (un refinamiento de la minitoracotomía) el cirujano maneja instrumentos articulados mediante una consola, con visión tridimensional amplificada. El tercer gran grupo lo constituyen los procedimientos transcatéter, que acceden al corazón por vía endovascular y no requieren incisión torácica: un ejemplo paradigmático es el implante percutáneo de válvula aórtica. La revascularización coronaria, conocida popularmente como "bypass", continúa siendo la intervención de cirugía cardíaca más frecuente en adultos. Consiste en interponer un conducto vascular sano (una arteria mamaria interna o un segmento de vena safena) que salva la zona obstruida de una arteria coronaria y restablece el flujo al miocardio. Otro campo con peso creciente es la cirugía valvular. Las cuatro válvulas cardíacas pueden sufrir estenosis o insuficiencia, y el cirujano decide, caso por caso, si repara la válvula nativa o la sustituye por una prótesis mecánica o biológica. La valvulopatía mitral y la estenosis aórtica concentran el grueso de esta actividad. Merece mención aparte la cirugía de las cardiopatías congénitas. Estas intervenciones se practican con frecuencia en recién nacidos o lactantes y exigen un conocimiento detallado de la anatomía en desarrollo. Finalmente, el trasplante cardíaco representa la solución para la insuficiencia cardíaca terminal: se extrae el corazón enfermo y se implanta el de un donante fallecido. El primer trasplante humano lo realizó Christiaan Barnard en Ciudad del Cabo en 1967, aunque la supervivencia a largo plazo solo mejoró sustancialmente cuando la ciclosporina se incorporó a la inmunosupresión, a comienzos de los años ochenta. Muchas intervenciones requieren detener el corazón para operar con precisión. La máquina de circulación extracorpórea asume entonces las funciones del corazón y los pulmones: drena la sangre venosa, la oxigena y la devuelve al organismo. El corazón se para con una solución cardiopléjica rica en potasio y se enfría para proteger el tejido miocárdico. No todas las cirugías necesitan ese soporte. En la revascularización coronaria sin bomba, el cirujano opera sobre un corazón que sigue latiendo, estabilizando mecánicamente solo la zona donde cose el injerto. Se evita así la respuesta inflamatoria que desencadena el contacto de la sangre con los circuitos sintéticos de la máquina, un fenómeno que ocasionalmente produce alteraciones cognitivas transitorias en el postoperatorio (lo que algunos textos denominan "síndrome postperfusión"). Del griego καρδία (kardía), que significa "corazón". El adjetivo καρδιακός (kardiakós) pasó al latín como cardiacus y de ahí al español. Hipócrates ya empleaba kardía para referirse al órgano, y la raíz pervive en decenas de compuestos médicos: cardiología, cardiopatía, electrocardiograma, endocardio, pericardio. Depende del contexto. En muchos países hispanohablantes la denominación oficial de la especialidad es "cirugía cardiovascular", que abarca corazón y grandes vasos. En la práctica clínica española se tiende a distinguir entre el cirujano cardíaco, que opera el corazón y la aorta torácica, y el cirujano vascular, que se ocupa de las arterias y venas periféricas. El matiz varía según la tradición formativa de cada país. El 7 de septiembre de 1896, en Fráncfort del Meno. Ludwig Rehn reparó una puñalada en el ventrículo derecho de un joven de 22 años, que sobrevivió. Antes de Rehn, la comunidad quirúrgica consideraba el corazón un órgano intocable; el propio Theodor Billroth había declarado que operar el corazón equivalía a prostituir la cirugía. En la cirugía a corazón abierto se secciona el esternón para exponer el corazón por completo. La cirugía mínimamente invasiva utiliza incisiones intercostales pequeñas, sin dividir el esternón, y puede o no emplear circulación extracorpórea. Los procedimientos transcatéter van aún más allá: acceden al corazón por vía endovascular, sin abrir el tórax. Sí. Históricamente formaban una sola especialidad, la cirugía cardiotorácica, y en muchos sistemas sanitarios todavía comparten formación. El cirujano cardiotorácico se ocupa tanto del corazón como del pulmón, el mediastino y el esófago torácico. En centros de gran volumen la tendencia actual es a la subespecialización, de modo que unos profesionales se concentran en el corazón y otros en el pulmón. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cirugía cardíaca, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cirugía cardíaca
Abordajes y vías de acceso al corazón
Grandes campos de actuación
La circulación extracorpórea y la cirugía sin bomba
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el término "cardíaco"?
¿Es lo mismo cirugía cardíaca que cirugía cardiovascular?
¿Cuándo se realizó la primera operación exitosa sobre el corazón humano?
¿Qué diferencia hay entre cirugía a corazón abierto y cirugía mínimamente invasiva?
¿Existe relación entre la cirugía cardíaca y la cirugía torácica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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