DICCIONARIO MÉDICO

Cateterismo

El cateterismo es el procedimiento médico que consiste en introducir un catéter en un conducto o cavidad del organismo. Su aplicación abarca territorios muy distintos: el sistema cardiovascular, las vías urinarias, el aparato digestivo y diversas cavidades corporales. Según la región anatómica a la que se acceda, se distinguen modalidades como el cateterismo cardíaco, el cateterismo vascular o el cateterismo ureteral.

Qué es el cateterismo

El cateterismo designa, en sentido estricto, la introducción de un tubo delgado y flexible (el catéter) a través de un orificio natural o de una punción percutánea hasta alcanzar un conducto, un vaso sanguíneo o una cavidad interna. La Real Academia Española lo define como un «procedimiento exploratorio que consiste en introducir un catéter en un conducto o cavidad», si bien la práctica médica contemporánea ha ampliado con creces ese alcance inicial: hoy el cateterismo puede tener finalidad tanto exploratoria como terapéutica.

La palabra procede del griego καθετηρισμός (kathetērismós), derivada del verbo καθίημι (kathíēmi, «hacer descender», «introducir»). El sustantivo καθετήρ (kathetḗr) significaba ya en los escritos de Galeno «instrumento que se introduce», referido sobre todo a la sonda vesical. Celio Aureliano, médico romano del siglo V d. C., recogió el término latino catheterismus en su obra De morbis acutis et chronicis, y en el siglo VII Pablo de Egina lo empleó con el mismo sentido en la tradición bizantina. El francés cathétérisme reaparece documentado hacia 1658, y de ahí pasó al resto de lenguas europeas modernas.

Del sondaje vesical al acceso cardíaco

Durante milenios, cateterizar fue sinónimo de drenar la vejiga. Los egipcios ya utilizaban tubos rígidos de cobre o caña hacia el 3500 a. C. para resolver retenciones urinarias, y griegos y romanos fabricaron sondas de bronce, plata o plomo con ese mismo fin. El instrumental permaneció rígido hasta que en el siglo XIX la vulcanización del caucho permitió fabricar tubos flexibles.

Fue en 1929 cuando el concepto se desplazó hacia otro territorio. Werner Forssmann, un residente de cirugía de veinticinco años en el hospital de Eberswalde, se introdujo a sí mismo un catéter ureteral por la vena antecubital izquierda y lo avanzó hasta la aurícula derecha, comprobándolo con radioscopia. El gesto le costó el despido, pero abrió la puerta a la exploración intracardíaca. André Cournand y Dickinson Richards desarrollaron la técnica en las décadas siguientes en el Bellevue Hospital de Nueva York, y los tres compartieron el Nobel de Fisiología o Medicina en 1956.

Otro salto llegó en 1953, cuando el radiólogo sueco Sven-Ivar Seldinger publicó la técnica de acceso vascular percutáneo con aguja, guía metálica y catéter, que eliminó la necesidad de disección quirúrgica del vaso. Hoy prácticamente todo cateterismo vascular se realiza con variantes de esa misma maniobra.

Territorios anatómicos del cateterismo

El cateterismo se clasifica según la estructura a la que accede el catéter. El cateterismo cardíaco consiste en introducir un catéter por un vaso periférico (habitualmente la arteria femoral o la arteria radial) y avanzarlo hasta las cavidades del corazón; es la modalidad de mayor relevancia clínica y la que concentra el grueso de las búsquedas cuando un paciente escucha la palabra «cateterismo» a secas.

En el cateterismo vascular el catéter permanece en el árbol arterial o venoso sin alcanzar necesariamente las cavidades cardíacas: puede dirigirse a arterias cerebrales, hepáticas, renales o de las extremidades, según la finalidad. La angiografía y la angioplastia son procedimientos que se apoyan en este tipo de acceso.

El cateterismo ureteral introduce un catéter fino en el uréter para acceder a la vía urinaria superior, generalmente bajo visión directa mediante cistoscopia. No debe confundirse con el cateterismo uretral, en el que la sonda recorre la uretra hasta la vejiga (la maniobra más antigua de todas y todavía la más frecuente en el ámbito hospitalario).

Diferenciación entre cateterismo y cateterización

En la práctica médica, cateterismo y cateterización se emplean como sinónimos. Existe un matiz lingüístico menor: el sufijo -ismo designa el procedimiento como entidad médica reconocida (análogo a sondaje), mientras que -ización subraya el acto o proceso de introducir el catéter. En inglés la distinción es más nítida (catheterism apenas se usa; catheterization domina), pero en español ambas formas coexisten sin diferencia real de significado. La canulación, en cambio, se refiere específicamente a la introducción de una cánula, un dispositivo que suele ser más corto, más rígido y de permanencia más breve que el catéter.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra cateterismo?

Del griego καθετηρισμός (kathetērismós), que a su vez deriva de καθετήρ (kathetḗr), «instrumento que se introduce». La raíz combina el prefijo κατά (katá, «hacia abajo») con el verbo ἵημι (híēmi, «lanzar», «enviar»). El concepto de «algo que se deja caer o deslizar hacia el interior» refleja con bastante fidelidad lo que el procedimiento implica.

¿Es lo mismo cateterismo que sondaje?

Depende del contexto. En urología, sondaje vesical y cateterismo vesical son términos intercambiables. Fuera de las vías urinarias, la palabra sondaje se utiliza menos: un cardiólogo nunca habla de «sondaje cardíaco», sino de cateterismo cardíaco. La elección del término varía según la especialidad y la tradición clínica de cada centro.

¿Cateterismo siempre significa que se accede al corazón?

No. El cateterismo cardíaco es solo una de las modalidades, aunque probablemente la más conocida por el público general. Existen cateterismos vasculares periféricos, ureterales, vesicales, de la trompa de Eustaquio, epidurales y de otras muchas localizaciones. El término abarca cualquier maniobra en la que se introduzca un catéter en un conducto o cavidad corporal.

¿Quién realizó el primer cateterismo cardíaco?

Werner Forssmann, en 1929, en el hospital de Eberswalde (Alemania). Tenía veinticinco años, era residente de cirugía y se introdujo él mismo un catéter ureteral hasta la aurícula derecha. Sus superiores consideraron la maniobra temeraria y lo apartaron de la cardiología, pero en 1956 compartió el Nobel con André Cournand y Dickinson Richards, quienes habían perfeccionado la técnica y demostrado su utilidad clínica.

Referencias

  1. Real Academia Española. Cateterismo. Diccionario de la lengua española.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Cateterismo cardíaco. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Cómo hacer el cateterismo uretral en los hombres.
  4. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI). Cateterismo cardíaco.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al cateterismo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Catéter: dispositivo tubular flexible que se introduce en el cuerpo con fines exploratorios o terapéuticos.
  • Cateterismo cardíaco: modalidad en la que el catéter alcanza las cavidades del corazón por vía vascular periférica.
  • Cateterismo vascular: acceso al sistema arterial o venoso mediante catéter, sin alcanzar necesariamente las cavidades cardíacas.
  • Cateterismo ureteral: introducción de un catéter fino en el uréter para explorar la vía urinaria superior.
  • Cateterización: sinónimo procesal de cateterismo, con un matiz lingüístico que subraya el acto de introducir el catéter.
  • Canulación: introducción de una cánula, dispositivo más corto y rígido que el catéter.
  • Angiografía: técnica de imagen que visualiza vasos sanguíneos mediante contraste, a menudo asociada al cateterismo vascular.
  • Sonda: instrumento tubular empleado para explorar conductos, drenar cavidades o administrar sustancias.

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