DICCIONARIO MÉDICO
Angioplastia
La angioplastia es un procedimiento que tiene como objetivo restaurar el calibre de un vaso sanguíneo estrechado u obstruido. En la práctica médica actual se realiza casi siempre por vía endovascular, introduciendo un catéter a través de la piel hasta la zona afectada. Puede aplicarse en arterias de distintos territorios: coronarias, periféricas, renales, carótidas o cerebrales. La angioplastia consiste en ampliar la luz de un vaso sanguíneo que se ha estrechado, generalmente por acumulación de placa de aterosclerosis. El procedimiento más habitual emplea un catéter provisto de un balón inflable en su extremo: al inflarse dentro de la zona de estenosis, el balón comprime la placa contra la pared arterial y recupera parte del diámetro original. Con frecuencia se complementa con la colocación de un stent, una malla metálica que queda desplegada en el interior del vaso para reducir la probabilidad de que vuelva a estrecharse. Procede del griego ἀγγεῖον (angeîon, «vaso sanguíneo») y πλαστική (plastikḗ, «remodelación», del verbo πλάσσειν, «moldear»). Su lectura literal es «remodelación de un vaso». Charles Dotter y Melvin Judkins, radiólogos de la Universidad de Oregón, acuñaron el término en 1964 cuando publicaron la primera dilatación transluminal de una arteria femoral obstruida. El 16 de enero de 1964, Dotter consiguió reabrir una arteria de la pierna en un varón de 82 años al que se había recomendado la amputación. Utilizó catéteres coaxiales de calibre creciente que ensanchaban la luz del vaso desde dentro. El paciente abandonó el hospital caminando. La comunidad quirúrgica estadounidense recibió la técnica con escepticismo, pero el radiólogo alemán Eberhard Zeitler la adoptó en Europa y la difundió a través de encuentros profesionales. Andreas Grüntzig, cardiólogo y radiólogo nacido en Dresde y formado en Zúrich, modificó el concepto de Dotter al diseñar un catéter con un balón en el extremo distal que, al inflarse a presión controlada, dilataba la placa sin necesidad de catéteres de calibre creciente. En 1974 lo aplicó con éxito en arterias femorales. Tres años después, el 16 de septiembre de 1977, realizó la primera angioplastia transluminal percutánea coronaria en un paciente con estenosis de la arteria descendente anterior. Dotter y Grüntzig llegaron a ser propuestos conjuntamente para el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1978, aunque no llegaron a recibirlo. Cuando la angioplastia se dirige a las arterias coronarias, se denomina intervención coronaria percutánea (ICP) o, con la sigla inglesa, PCI. En arterias de las extremidades inferiores, renales o carótidas recibe el nombre genérico de angioplastia transluminal percutánea (ATP). La vía de acceso más frecuente es la arteria femoral, en la ingle, aunque la arteria radial, en la muñeca, se ha convertido en una alternativa cada vez más utilizada para el territorio coronario. La denominación completa del procedimiento, angioplastia transluminal, especifica que la remodelación se ejecuta desde el interior de la luz vascular, sin abrir quirúrgicamente el vaso. El calificativo «percutánea» añade que el acceso al sistema arterial se hace mediante una punción cutánea, sin incisión quirúrgica convencional. Ambos matices son relevantes porque la angioplastia nació como alternativa a la cirugía abierta. La angioplastia restablece el flujo ensanchando el vaso desde dentro. Se diferencia de la cirugía de derivación (bypass), que crea un conducto alternativo por fuera de la obstrucción, y de la endarterectomía, que consiste en abrir la arteria y extraer la placa adherida a su pared. También conviene no confundir la angioplastia con la angiografía, que es un procedimiento diagnóstico de imagen vascular: la angiografía visualiza los vasos, la angioplastia los repara. Del griego ἀγγεῖον (angeîon, «vaso») y πλαστική (plastikḗ, «remodelación»). Dotter y Judkins la introdujeron en 1964 para describir la dilatación de una arteria desde su interior. En sentido literal, significa «moldear un vaso». No exactamente. La angioplastia es la dilatación del vaso con balón. El stent es una estructura metálica que se despliega dentro de la arteria para mantenerla abierta tras la dilatación. En la práctica, ambos pasos se realizan de forma consecutiva en la mayoría de los casos, pero son dos maniobras distintas. Son procedimientos distintos. La angiografía es una prueba diagnóstica que permite visualizar los vasos sanguíneos mediante contraste radiológico. La angioplastia es un procedimiento que los repara. Se realizan con un equipamiento parecido (catéteres, sala de hemodinámica, fluoroscopia), lo que a veces genera confusión, pero su finalidad es distinta. Si desea ampliar información sobre conceptos vinculados a la angioplastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la angioplastia
Dotter, Grüntzig y el desarrollo de la técnica
Variantes según el territorio y la vía de acceso
Diferenciación con otros procedimientos vasculares
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra angioplastia?
¿Es lo mismo angioplastia que colocación de stent?
¿Angioplastia y angiografía son lo mismo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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