DICCIONARIO MÉDICO

Botón de Oriente

El botón de Oriente es el nombre tradicional con el que se conoce la leishmaniasis cutánea, una infección de la piel producida por protozoos del género Leishmania y transmitida por la picadura de flebótomos hembra. La denominación, acuñada en la medicina europea del siglo XIX, refleja la elevada frecuencia de esta dermatosis en Oriente Próximo y Asia Central.

Qué es el botón de Oriente

Con la expresión «botón de Oriente» la literatura médica designa la forma cutánea de la leishmaniasis, una enfermedad parasitaria causada por varias especies de Leishmania (sobre todo L. major y L. tropica en el Viejo Mundo, L. mexicana y L. braziliensis en el Nuevo). Se trata de una zoonosis transmitida por dípteros del género Phlebotomus en Eurasia y África, y Lutzomyia en América. La Organización Mundial de la Salud calcula entre 600 000 y un millón de casos nuevos cada año, la mayoría concentrados en una decena de países del Mediterráneo oriental, América Latina y Asia Central.

La palabra botón procede del francés antiguo boton (brote, yema vegetal), emparentado con el verbo boter (brotar), y entró en castellano en el siglo XIII para designar cualquier protuberancia redondeada y pequeña. En medicina se aplicó a la lesión cutánea inicial de esta enfermedad porque su aspecto (una pápula indurada, ligeramente elevada) recuerda un botón que asoma en la superficie de la piel. «De Oriente» alude a la franja geográfica donde los médicos coloniales europeos encontraban el cuadro con mayor regularidad: desde las costas del Mediterráneo oriental hasta los altiplanos de Persia y Afganistán.

El parásito y su ciclo biológico

Leishmania es un protozoario intracelular obligado que alterna entre dos formas morfológicas a lo largo de su ciclo. En el intestino del flebótomo adopta la forma promastigote, alargada y flagelada, que se multiplica y migra hacia la probóscide del insecto. Cuando el flebótomo pica a un mamífero, inocula los promastigotes en la dermis, donde son fagocitados por los macrófagos tisulares. Dentro del macrófago, el parásito se transforma en amastigote, una forma redondeada sin flagelo visible, y se reproduce por fisión binaria hasta destruir la célula hospedadora y propagarse a macrófagos vecinos.

Esa proliferación localizada en la dermis es lo que genera la lesión característica del botón de Oriente: primero una pápula o nódulo inflamatorio, después una úlcera de bordes elevados que puede persistir semanas o meses. El reservorio del parásito varía según la especie: roedores salvajes para L. major (ciclo zoonótico rural), el propio ser humano para L. tropica (ciclo antroponótico urbano), y el perro doméstico para L. infantum, la especie endémica en la cuenca mediterránea, incluida la Península Ibérica.

Nombres históricos y distribución geográfica

Pocas enfermedades infecciosas acumulan tantos epónimos geográficos como esta. Cada región donde la leishmaniasis cutánea era frecuente le asignó su propio nombre: botón de Aleppo en Siria, botón de Bagdad en Mesopotamia, botón de Delhi en la India, clavo de Jericó en Palestina, úlcera oriental en la literatura anglosajona (Oriental sore). En América Latina persisten denominaciones populares como úlcera de los chicleros (México y Guatemala, vinculada a los recolectores de chicle que trabajaban en selvas con alta densidad de vectores) o uta en Perú.

El Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina recoge «botón de Oriente» como sinónimo aceptado de leishmaniosis cutánea, junto con «furúnculo oriental» y «botón de Alepo» (grafía ya en desuso). El nombre más extendido en la literatura médica actual es simplemente «leishmaniasis cutánea», pero los epónimos siguen apareciendo en textos de parasitología, dermatología tropical y en la práctica clínica cotidiana de las zonas endémicas.

Diferenciación con la leishmaniasis visceral

La distinción con la leishmaniasis visceral (también llamada kala-azar) es relevante porque ambas son causadas por el mismo género de parásito, pero sus especies, su comportamiento biológico y su repercusión clínica son muy diferentes. En la forma cutánea la infección queda confinada a la piel; el parásito prolifera en los macrófagos dérmicos y genera una lesión localizada que, en la mayoría de los casos, acaba resolviéndose de forma espontánea con una cicatriz residual. La visceral, en cambio, se extiende al bazo, el hígado y la médula ósea, y representa una enfermedad sistémica grave.

Existe también una forma intermedia, la leishmaniasis mucocutánea, producida principalmente por L. braziliensis en regiones tropicales de América del Sur, que puede destruir las mucosas de nariz y paladar. No se denomina «botón de Oriente» en ningún caso, ya que el epónimo se reserva para la forma exclusivamente cutánea del Viejo Mundo.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la expresión «botón de Oriente»?

De la combinación de dos imágenes: botón, que en castellano conserva desde el siglo XIII el sentido de protuberancia pequeña y redondeada (del francés boton, brote vegetal), y de Oriente, que localiza la enfermedad en la franja geográfica donde los médicos europeos la describieron con mayor frecuencia, entre el Mediterráneo oriental y Asia Central. Cada ciudad importante de esa región le puso su propio nombre: Aleppo, Bagdad, Delhi, Jericó.

¿Es lo mismo «botón de Oriente» que «úlcera oriental»?

Sí. Ambos nombres designan la leishmaniasis cutánea. «Úlcera oriental» es la traducción directa de Oriental sore, la denominación más habitual en la literatura médica anglosajona. En el diccionario de la CUN existen entradas separadas para cada uno de estos términos porque las dos formas se buscan de manera independiente, pero la enfermedad a la que se refieren es la misma.

¿Existe el botón de Oriente en España?

En la Península Ibérica la especie endémica es Leishmania infantum, que produce sobre todo leishmaniasis visceral en niños y adultos inmunodeprimidos, aunque también puede causar formas cutáneas. Los casos cutáneos por L. infantum en España no se llaman habitualmente «botón de Oriente» porque el epónimo se acuñó para las formas causadas por L. major y L. tropica, pero clínicamente el resultado es comparable: una lesión ulcerada que tiende a la curación espontánea.

¿Cuántos casos se registran cada año en el mundo?

La OMS estima entre 600 000 y un millón de casos nuevos anuales de leishmaniasis cutánea, aunque reconoce que la cifra real probablemente sea mayor por el subregistro en zonas rurales de países endémicos. Solo unos 200 000 se notifican formalmente.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Leishmaniasis.
  2. Organización Mundial de la Salud. Leishmaniasis: datos y cifras.
  3. Real Academia Nacional de Medicina. Leishmaniosis cutánea. Diccionario de Términos Médicos.
  4. Del Rosal Rabes T, Baquero-Artigao F, García Miguel MJ. Leishmaniasis cutánea. Rev Pediatr Aten Primaria, 2010; 12(46): 263-271.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al botón de Oriente, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Leishmaniasis: enfermedad parasitaria causada por protozoos del género Leishmania.
  • Leishmania: género de protozoos intracelulares responsables de las distintas formas de leishmaniasis.
  • Úlcera oriental: sinónimo de botón de Oriente en la terminología médica anglosajona.
  • Leishmaniasis visceral: forma sistémica de la enfermedad, con afectación de bazo, hígado y médula ósea.
  • Kala-azar: nombre hindú de la leishmaniasis visceral.
  • Parásito: organismo que vive a expensas de otro del que obtiene alimento o protección.
  • Vector: organismo que transmite un agente infeccioso de un hospedador a otro.
  • Macrófago: célula del sistema inmunitario encargada de fagocitar patógenos y restos celulares.
  • Zoonosis: enfermedad infecciosa transmisible de animales vertebrados al ser humano.
  • Endemia: presencia habitual de una enfermedad en una región o población determinada.

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