DICCIONARIO MÉDICO
Úlcera
Una úlcera es una lesión de la piel o de una mucosa que pierde sustancia hasta alcanzar la dermis o un plano más profundo, con escasa tendencia a cerrar por sí sola. Puede aparecer en la piel, en el tubo digestivo, en la córnea o en la vejiga, entre otras localizaciones, y su causa varía: circulatoria, mecánica, infecciosa, autoinmune o tumoral. Cuando repara, siempre deja cicatriz. El término procede del latín ulcus, ulceris, "llaga", ya documentado en Isidoro de Sevilla en el siglo VII. En español entró como plural: "úlceras" dio, por reinterpretación, el actual singular "úlcera". El primer diccionario castellano que recoge la voz es el de Nebrija, en 1495, aunque entonces se escribía sin tilde; la grafía acentuada no llega hasta el diccionario de la Academia de 1780. En cinco siglos, el significado apenas ha cambiado. La Real Academia Española conserva, además del sentido médico, una segunda acepción que pocas veces se recuerda: el daño en la parte leñosa de una planta, visible por la exudación de savia corrompida (una acepción que recuerda que "llaga" fue durante siglos un término aplicable a cualquier organismo vivo, no solo al humano). Fuera de la botánica, el uso queda reservado a la medicina. No conviene confundir la úlcera con la herida. La herida es la rotura de la piel, de una mucosa o de la superficie de un órgano producida por un traumatismo, accidental o quirúrgico, y su tendencia natural es cerrar en días o semanas. La úlcera nace muchas veces sin ningún traumatismo previo (basta una isquemia mantenida o una infección que no remite) y su rasgo distintivo es justo el contrario: la resistencia a cicatrizar. Toda herida sigue, en condiciones normales, una secuencia de reparación con cuatro fases que se solapan entre sí: hemostasia, inflamación, proliferación y remodelación del tejido. La mayoría de las heridas agudas recorren esa secuencia sin incidentes y cierran en pocas semanas. La úlcera aparece cuando el proceso se detiene, casi siempre en la fase inflamatoria, y el tejido queda atrapado en un ciclo de destrucción e intento de reparación que no avanza. El resultado es una herida que no progresa. Detrás de ese bloqueo hay siempre algo que mantiene el daño activo: una arteria o una vena que no funcionan bien, una presión que no cede, una infección que no se resuelve, un tejido que ha perdido la sensibilidad protectora o, más raramente, una proliferación celular anómala. Cuál de estas causas está actuando es lo que distingue, en la práctica, un tipo de úlcera de otro. La causa que mantiene abierta una úlcera permite agruparlas en grandes familias. Las de origen vascular son, con diferencia, las más numerosas: entre el 60 y el 80 % de las que aparecen en la pierna se deben a una insuficiencia de las venas, mientras que entre el 10 y el 25 % responden a una arteria insuficiente. Ocupan un lugar aparte las neuropáticas, típicas del pie diabético, en las que la pérdida de sensibilidad permite que un traumatismo repetido pase inadvertido hasta que la lesión ya está formada. Cuando el mecanismo no es circulatorio sino mecánico, y el daño se localiza sobre una prominencia ósea sometida a presión mantenida, se habla de úlcera de decúbito. Otras familias son menos numerosas pero están igual de bien delimitadas: las vasculíticas, asociadas a enfermedades sistémicas como el lupus o determinadas neoplasias de la sangre; las hipertensivas o de Martorell, ligadas a una hipertensión arterial de larga evolución; y las que surgen dentro de una herida crónica que termina malignizándose, conocidas como úlcera de Marjolin. Algunas localizaciones dan lugar a formas con nombre propio y fisiología particular: además de la úlcera de decúbito ya citada, la úlcera de Hunner, en la pared de la vejiga, o la úlcera de Mooren, en la córnea. El diagnóstico diferencial más relevante no es entre tipos de úlcera, sino entre la úlcera y otras lesiones elementales con las que se confunde en el lenguaje corriente. La erosión se limita a la epidermis y no deja cicatriz al reparar. La excoriación tiene un origen mecánico concreto, el rascado o la fricción, y un trazado casi siempre lineal. La fisura es una grieta, no una excavación: le falta la pérdida de volumen que define a la úlcera propiamente dicha. Solo cuando la pérdida de sustancia sobrepasa la dermis, adopta forma de cráter y muestra escasa tendencia a cerrar, el término correcto pasa a ser úlcera. Del latín ulcus, ulceris, "llaga". El vocablo entra en los diccionarios españoles con Nebrija, en 1495, aunque todavía sin tilde. No. La herida cicatriza en días o semanas y suele tener un origen traumático identificable. La úlcera se cronifica, resiste a cerrar y, con frecuencia, no hay ningún traumatismo previo que la explique. Porque fueron descritas por primera vez por un médico concreto, en un lugar y un momento determinados, antes de que se entendiera del todo su mecanismo. Ocurre con la úlcera de Hunner, descrita en la vejiga en 1914, con la úlcera de Mooren, definida como entidad propia en la córnea a mediados del siglo XIX, o con la úlcera de Martorell, ligada a la hipertensión arterial. Nombrar así una entidad recién identificada evitaba, de paso, discusiones sobre una causa que en muchos casos seguía sin resolverse. Con el tiempo, algunos epónimos han cedido terreno a términos descriptivos, como ha ocurrido en parte con la propia úlcera de Hunner, hoy también llamada lesión de Hunner. Otros, como el de Mooren, se mantienen sin apenas competencia terminológica. En cualquier superficie con epitelio: el estómago y el duodeno (úlcera péptica), la córnea, la vejiga, la mucosa oral o el recto. El mecanismo de fondo, una pérdida de tejido que no repara, es el mismo en todas ellas, aunque la causa cambie por completo según la localización. No exactamente. La ulceración es el proceso, la formación progresiva de la lesión; la úlcera es el resultado, la lesión ya constituida. En el uso corriente, sin embargo, ambos términos funcionan casi siempre como sinónimos.Qué es una úlcera
Por qué una herida se cronifica
Clasificación según la causa
Diferenciación con otras lesiones cutáneas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra úlcera?
¿Toda herida abierta es una úlcera?
¿Por qué algunas úlceras llevan nombre de médico?
¿En qué otros órganos, aparte de la piel, puede aparecer una úlcera?
¿Es lo mismo una úlcera que una ulceración?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026