DICCIONARIO MÉDICO

Úlcera oriental

La úlcera oriental es el nombre con el que la medicina europea bautizó, siglos atrás, a la leishmaniasis cutánea del Viejo Mundo: una lesión de la piel producida por protozoos del género Leishmania y transmitida por la picadura de flebótomos. Bajo ese mismo cuadro conviven nombres tan dispares como botón de Alepo, botón de Delhi o llaga oriental, y también un error que todavía circula: confundirla con la úlcera de Buruli.

Qué es la úlcera oriental

"Oriental" desciende del latín orientalis, derivado de oriens, participio de orior ("nacer" o "levantarse"): el punto por donde amanece, visto desde Europa. El adjetivo ya circulaba en tiempos de Horacio referido al punto cardinal, pero fue el emperador Justiniano quien, en el siglo VI, lo fijó como nombre de los territorios de Asia. Aplicado a esta úlcera, el término no describe ningún rasgo de la lesión. Solo indica de dónde procedían los primeros casos que llegaron a ojos europeos.

En la práctica clínica actual, la úlcera oriental corresponde a la forma cutánea de la leishmaniasis propia del Viejo Mundo: sur de Europa, Oriente Próximo, Asia central y buena parte de África. La producen sobre todo Leishmania tropica, de ciclo urbano y transmisión de persona a persona, aunque también Leishmania major, de reservorio animal, y Leishmania aethiopica en el cuerno de África.

Denominaciones a lo largo de la historia

El primer relato médico detallado que se conserva no es europeo. En el siglo X, Avicena describió la lesión como úlcera de Balj, por la ciudad situada en el actual Afganistán donde la había observado. Casi ocho siglos después, en 1756, el naturalista escocés Alexander Russell examinó en Alepo a un paciente turco con una llaga que apenas dolía y dejaba cicatriz de por vida, y la llamó forúnculo de Alepo: la primera descripción en lengua inglesa. La etiqueta que hoy asociamos al término, botón de Oriente, la acuñó el médico francés Villemin en 1854, casi medio siglo antes de que nadie supiera que un parásito estaba detrás de todo.

Diferenciación con otras úlceras similares

Conviene no confundir la úlcera oriental con la úlcera de Buruli, una infección de origen completamente distinto: la produce la micobacteria Mycobacterium ulcerans, presente en aguas estancadas de África occidental y central, sin que intervenga ningún insecto vector. Ambas dejan una llaga cutánea de curso lento y escasa respuesta dolorosa, y ese parecido superficial explica que a veces se mezclen sus nombres. El agente, el mecanismo de contagio y la distribución geográfica de cada una son, sin embargo, propios.

Tampoco debe confundirse con la leishmaniasis visceral o kala-azar, la forma grave y sistémica que puede producir el mismo género de parásito: mientras la úlcera oriental se limita a la piel, el kala-azar afecta al bazo, el hígado y la médula ósea.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama "oriental" esta úlcera?

El adjetivo no describe la lesión, describe el mapa. "Oriental" viene del latín orientalis, la palabra con la que Roma y después Bizancio designaban las tierras de donde nace el sol. Justiniano la fijó, en el siglo VI, como nombre de Asia frente a Europa, y los primeros médicos que documentaron esta llaga la situaron precisamente allí.

¿Es lo mismo que la úlcera de Buruli?

No. Comparten aspecto (una llaga cutánea de evolución lenta y poco dolor) pero no origen: la oriental la causa un protozoo transmitido por flebótomos, la de Buruli una micobacteria que vive en aguas estancadas de África. Ni el agente ni la distribución geográfica coinciden.

¿Deja cicatriz?

Casi siempre. En Alepo la llamaban Habbet El Sene, "úlcera de medio año", porque ese solía ser su curso antes de cerrar por sí sola dejando una marca permanente.

¿En qué se diferencia de la leishmaniasis visceral?

Ambas las provocan especies del género Leishmania y ambas llegan por la picadura del mismo insecto, pero ahí terminan los parecidos. La úlcera oriental queda confinada a la piel, en el punto de la picadura, y suele resolverse sola con el tiempo. La leishmaniasis visceral, conocida también como kala-azar, se disemina al bazo, el hígado y la médula ósea, con una afectación general mucho más profunda que la de la simple lesión cutánea. Los parásitos que la producen, sobre todo Leishmania donovani e infantum, tampoco coinciden con los que causan la forma cutánea del Viejo Mundo. Se trata, en la práctica, de dos enfermedades distintas que comparten género de parásito y vector, no de dos grados de una misma dolencia.

Referencias

  1. MSD Manuals (versión para profesionales). Leishmaniasis.
  2. MedlinePlus. Leishmaniasis.
  3. NPunto. Leishmaniasis humana. Un problema de salud pública.
  4. El Castellano. Etimología de "oriental".

Entradas relacionadas

  • Leishmania tropica. Especie de protozoo responsable de la forma urbana de la leishmaniasis cutánea del Viejo Mundo.
  • Leishmania major. Especie de ciclo rural y reservorio animal que también produce úlcera oriental.
  • Leishmaniasis. Enfermedad parasitaria con formas cutánea, mucosa y visceral.
  • Kala-azar. Forma visceral y grave de la leishmaniasis, distinta de la afectación cutánea.

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