DICCIONARIO MÉDICO

Leishmaniasis

La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria causada por protozoos del género Leishmania y transmitida por la picadura de un pequeño insecto, el flebótomo. No es una sola dolencia, sino un grupo de cuadros que van desde una úlcera en la piel hasta una afectación grave de los órganos internos. La Organización Mundial de la Salud la incluye entre las enfermedades tropicales desatendidas, y se calcula que provoca en torno a un millón de casos nuevos al año en el mundo. En España existe de forma autóctona, ligada sobre todo al perro.

Qué es la leishmaniasis

Bajo el término leishmaniasis se agrupan las enfermedades producidas por los parásitos del género Leishmania. La palabra combina ese nombre científico con el sufijo griego -íasis, que en medicina designa la enfermedad causada por un agente, casi siempre parasitario, como ocurre en amebiasis o triquinasis. Circula también la variante leishmaniosis, con el sufijo -osis, más habitual en el ámbito veterinario; ambas formas se refieren a lo mismo.

El parásito llega al organismo con la picadura de la hembra del flebótomo y se instala dentro de los macrófagos, las células de defensa. A partir de ahí, que la infección se quede en la piel o se disemine depende de la especie de Leishmania y de la respuesta de cada persona. La biología del parásito se detalla en la entrada del género; aquí interesa la enfermedad que provoca.

Las tres formas de la enfermedad

La leishmaniasis se presenta bajo tres grandes formas clínicas, según hasta dónde llegue el parásito.

En la forma cutánea, la más frecuente, el parásito se limita a la piel, en el punto de la picadura, y deja una lesión que a menudo se conoce por nombres tradicionales como botón de Oriente. La causan, entre otras, Leishmania major y Leishmania tropica en el Viejo Mundo.

Más destructiva es la forma mucocutánea, la espundia americana: el parásito no se conforma con la piel y alcanza las mucosas de la nariz, la boca y la garganta. Su responsable principal es Leishmania braziliensis, propia del continente americano.

La forma visceral, conocida como kala-azar, es la más grave. El parásito se disemina y coloniza el bazo, el hígado y la médula ósea. La provocan Leishmania donovani, con reservorio humano en Asia y África, y Leishmania infantum, con reservorio en el perro en el Mediterráneo y América.

Dónde se da y a cuántas personas afecta

Se trata de una enfermedad de la pobreza y de los climas cálidos, presente en cerca de un centenar de países de cuatro continentes. La Organización Mundial de la Salud la sitúa entre las enfermedades tropicales desatendidas y estima entre 700.000 y un millón de casos nuevos cada año, de los cuales varias decenas de miles corresponden a la forma visceral, la que puede resultar mortal sin atención.

El reparto geográfico cambia según la forma. La cutánea se concentra en su gran mayoría en Sudamérica, la cuenca mediterránea, Oriente Próximo y Asia central. La mucocutánea se agrupa, en más de nueve de cada diez casos, en Bolivia, Brasil, Etiopía y Perú. La visceral predomina en Brasil, el este de África y el subcontinente indio. Alrededor de setenta especies animales, el ser humano entre ellas, pueden servir de fuente del parásito.

España es país endémico. La especie que circula es Leishmania infantum, con el perro como reservorio principal y el flebótomo activo durante los meses cálidos. La mayoría de las infecciones no llegan a dar enfermedad, pero el parásito está presente en buena parte del territorio.

Viejo Mundo y Nuevo Mundo

Una división clásica separa la leishmaniasis del Viejo Mundo de la del Nuevo Mundo, y no es solo geográfica. Cambian las especies de parásito, cambia el insecto (del género Phlebotomus en Europa, Asia y África; del género Lutzomyia en América) y cambian las formas predominantes. La temida leishmaniasis mucocutánea, por ejemplo, es un problema casi exclusivamente americano.

Hay otra distinción que pesa en la salud pública: el origen del contagio. En unas zonas la enfermedad es una zoonosis que parte de animales, sobre todo perros y roedores, y el ser humano se infecta de rebote. En otras, como los focos de L. donovani en la India, es antroponótica: va de persona a persona a través del insecto. De esa diferencia dependen las medidas para frenarla.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra leishmaniasis?

Enfermedad por Leishmania. Une el nombre del género, que homenajea al médico William Leishman, con el sufijo -íasis, que en medicina indica una afección de origen casi siempre parasitario. La variante leishmaniosis significa lo mismo.

¿Se contagia de una persona a otra?

No de forma directa. Hace falta que el flebótomo pique a un huésped infectado y después a otra persona. Salvo situaciones excepcionales, como una transfusión o el paso de la madre al feto, no se transmite por contacto entre personas.

¿Cuál es la forma más grave?

La visceral o kala-azar, porque afecta a órganos internos como el bazo, el hígado y la médula ósea y puede ser mortal si no se trata. Las formas cutáneas, aunque molestas y a veces desfigurantes, no comprometen la vida.

¿Hay leishmaniasis en España?

Sí. Es endémica, causada por Leishmania infantum, con el perro como reservorio. Se dan casos tanto de la forma cutánea como de la visceral, esta última sobre todo en niños pequeños y en personas con las defensas debilitadas.

¿Por qué la llaman enfermedad desatendida?

Porque afecta principalmente a poblaciones pobres de países de renta baja y ha recibido, históricamente, poca inversión en investigación y control en relación con su impacto. La Organización Mundial de la Salud la incluye en esa categoría junto a otras enfermedades tropicales.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud. Leishmaniasis (nota descriptiva).
  2. MedlinePlus en español (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Leishmaniasis.
  3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), DPDx. Leishmaniasis.
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Leishmaniasis.

Entradas relacionadas

Para ampliar sobre el parásito y sus formas, puede consultar:

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026