DICCIONARIO MÉDICO
Vector
En medicina, vector nombra dos realidades completamente distintas que solo comparten la raíz latina: el organismo que transmite un agente infeccioso de un huésped a otro, y el vehículo molecular que introduce material genético en una célula. La Real Academia Española recoge ambos sentidos, junto con el uso general y el matemático, bajo la misma entrada. Vector procede del latín vector, vectoris, derivado del verbo vehere, llevar o transportar. Esa idea de acarreo es el hilo que conecta usos que, a primera vista, no tienen nada que ver entre sí. En física y en matemáticas, un vector es una magnitud que, además de su valor numérico, necesita una dirección y un sentido para quedar definida: la velocidad o la fuerza son vectores porque no basta con decir cuánto valen, hay que decir también hacia dónde apuntan. Esa acepción se apoya en la misma imagen de transporte, la de un segmento que traslada un punto de un lugar a otro del espacio. El vector eléctrico del corazón que se estudia en electrocardiografía es un ejemplo directo de ese sentido físico aplicado a la medicina. De ahí en adelante, medicina y biología tomaron el término prestado dos veces, con significados que no se solapan en absoluto. Aquí vector designa al ser vivo, casi siempre un artrópodo, que transporta un agente infeccioso de un animal o una persona infectados a otro huésped sano. El mosquito, la garrapata, la pulga y la mosca de la arena son los ejemplos más conocidos, aunque también hay plantas y hongos capaces de actuar como vectores de algunos patógenos vegetales. No todos los vectores se comportan igual. Un vector biológico, como el mosquito Anopheles en el paludismo, permite que el patógeno se multiplique o complete parte de su ciclo dentro de su organismo antes de inocularlo al siguiente huésped. Un vector mecánico, como una mosca doméstica, se limita a transportar el patógeno pegado a su cuerpo, sin que este se replique ni cambie durante el trayecto. La diferencia no es un matiz académico: condiciona cuánto tiempo permanece infeccioso el vector y qué medidas de control resultan eficaces. Conviene no confundir vector con reservorio. El reservorio es el hospedador en el que el agente infeccioso se mantiene de forma natural entre brotes, con frecuencia sin enfermar; el vector es quien lo lleva de ese reservorio hasta el siguiente huésped. En el dengue, por ejemplo, el ser humano funciona como reservorio y el mosquito Aedes, como vector. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades transmitidas por vectores causan más de 700.000 muertes al año y representan más del 17 % de todas las enfermedades infecciosas del planeta. En biología molecular, vector significa algo distinto por completo: la molécula, casi siempre de ADN, que se utiliza para introducir un fragmento genético ajeno dentro de una célula. Aquí no hay transmisión de una enfermedad, sino transporte deliberado de información genética con un fin experimental o terapéutico. Los vectores se dividen, en primer lugar, según su origen. Los víricos aprovechan la maquinaria natural de un virus modificado para que ya no cause enfermedad, pero conserve su capacidad de entrar en la célula: retrovirus y adenovirus son las familias más utilizadas con este fin. Los no víricos prescinden del virus y recurren a plásmidos, liposomas o nanopartículas para lograr lo mismo por otras vías. Se dividen, además, según su propósito. Un vector de clonación sirve para multiplicar y aislar un fragmento de ADN en el laboratorio, sin más ambición que obtener copias suficientes para estudiarlo. Un vector de expresión va un paso más allá: lleva también las instrucciones necesarias para que la célula fabrique la proteína que ese ADN codifica. Y un vector de terapia génica persigue un objetivo clínico, corregir o compensar un gen defectuoso dentro del organismo de un paciente. Los tres comparten la misma lógica de transporte, aunque solo el último tiene una finalidad asistencial directa. Solo la palabra y la idea que la sostiene, la de transportar algo de un lugar a otro. El primero lleva un patógeno entre huéspedes; el segundo, material genético hasta el interior de una célula. Son conceptos independientes que la biomedicina heredó por separado del mismo verbo latino. No. El reservorio alberga al agente infeccioso de forma estable en la naturaleza. El vector lo transporta desde ese reservorio hasta un nuevo huésped, sin ser necesariamente su morada permanente. No, aunque son mayoría. Mosquitos, garrapatas, pulgas y flebótomos concentran la mayoría de las enfermedades transmitidas por vectores, pero algunas plantas y hongos también actúan como vectores de patógenos vegetales. Más de 700.000, según la Organización Mundial de la Salud, que sitúa a estas enfermedades por encima del 17 % del total de enfermedades infecciosas registradas en el mundo.Un origen común, tres caminos distintos
El vector en epidemiología
El vector como vehículo genético
Preguntas frecuentes
¿Qué tienen en común el vector de una enfermedad y el vector de una terapia génica?
¿Es lo mismo un vector que un reservorio?
¿Todo vector epidemiológico es un artrópodo?
¿Cuántas muertes provocan al año las enfermedades transmitidas por vectores?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026