DICCIONARIO MÉDICO

Retrovirus

Un retrovirus es un virus cuyo material genético es ARN pero que, para multiplicarse, lo convierte primero en ADN y esa copia se integra en el cromosoma de la célula que infecta. La conversión invierte el sentido habitual en que viaja la información genética, de ADN a ARN, y de ahí procede el nombre de la familia. Bajo esa misma etiqueta conviven organismos tan distintos como el virus de la inmunodeficiencia humana y miles de fragmentos fósiles que llevamos incorporados en nuestro propio genoma desde hace millones de años.

Qué es un retrovirus

Los retrovirus forman la familia Retroviridae, virus con envoltura y forma esférica, de unos 80 a 100 nanómetros de diámetro. Su genoma no es una única molécula de ARN, sino dos copias idénticas de cadena sencilla y sentido positivo empaquetadas en la misma partícula, lo que los convierte en los únicos virus con un genoma funcionalmente diploide. Por su forma de multiplicarse, la Clasificación de Baltimore los sitúa en el grupo VI, aparte del resto de virus ARN.

El nombre no nace, como suele explicarse de forma simplificada, de unir sin más el latín retro ("hacia atrás") con virus. El registro etimológico de Etymonline documenta la palabra por primera vez como retravirus en 1974, formada sobre RE(VERSE) TRA(NSCRIPTASE) más la vocal de enlace y virus; la forma "retrovirus", ya asentada, aparece en 1977. Con el tiempo el público y buena parte de la literatura médica reinterpretaron el prefijo como el más intuitivo "retro-", lo cual describe igual de bien el fenómeno aunque no sea, en sentido estricto, cómo se acuñó la palabra.

Cómo se replica

La organización del genoma se resume en tres regiones: gag, que codifica las proteínas estructurales de la cápside; pol, que codifica las enzimas virales; y env, que codifica las glucoproteínas de la envoltura. Entre las enzimas de pol está la transcriptasa inversa, la que copia el ARN viral en ADN nada más entrar en la célula. Una segunda enzima, la integrasa, inserta esa copia de ADN en un cromosoma del hospedador, donde queda instalada de forma permanente en forma de provirus. A partir de ahí, la maquinaria de la propia célula lee el provirus como si fuera un gen más. El ensamblaje de las nuevas partículas ocurre en la membrana plasmática, de la que el virus sale por gemación, sin destruir a la célula en el acto.

Clasificación

La taxonomía vigente del Comité Internacional de Taxonomía de Virus divide la familia Retroviridae en dos subfamilias. Orthoretrovirinae agrupa seis géneros: Alpharetrovirus, Betaretrovirus, Gammaretrovirus, Deltaretrovirus, Epsilonretrovirus y Lentivirus, este último el que aloja al VIH. Spumaretrovirinae reúne cinco géneros nombrados según su huésped (Bovispumavirus, Equispumavirus, Felispumavirus, Prosimiispumavirus y Simiispumavirus), los llamados virus espumosos, sin enfermedad humana conocida asociada. Todavía es frecuente encontrar, sobre todo en textos clínicos más antiguos, una clasificación previa y más simple en tres grupos funcionales: oncovirus, lentivirus y espumavirus. Sirve para hacerse una idea rápida del comportamiento del virus, pero ya no es la nomenclatura oficial.

Historia del descubrimiento

El primer retrovirus se identificó mucho antes de saber que lo era. En 1911, Peyton Rous aisló en el Instituto Rockefeller un agente filtrable capaz de transmitir un sarcoma entre gallinas: el virus del sarcoma de Rous, el primer virus oncogénico jamás descrito. El hallazgo tardó décadas en encajar del todo; Rous recibió el Nobel en 1966, cuando ya casi se había retirado del tema.

La pieza que faltaba llegó en 1970. Howard Temin y David Baltimore, compañeros de estudios en Swarthmore, describieron de forma independiente una enzima capaz de copiar ARN en ADN dentro de células infectadas por el virus de Rous y por otros virus tumorales similares. Aquello contradecía el llamado dogma central de la biología molecular, formulado por Francis Crick en 1958, según el cual la información genética fluye siempre de ADN a ARN y nunca al revés. La enzima recibió el nombre de transcriptasa inversa, y con ella nació también el nombre del grupo de virus que la poseen. Temin y Baltimore compartieron el Nobel de 1975 con Renato Dulbecco.

Los retrovirus en el ser humano

De los retrovirus que infectan al ser humano de forma activa, dos concentran casi todo el interés clínico: el virus de la inmunodeficiencia humana, un lentivirus, y el HTLV-I, un deltaretrovirus responsable de la leucemia o linfoma T del adulto. Son los descendientes directos, en cierto sentido, del linaje que abrió Rous: virus capaces de alterar de forma duradera el destino de la célula que infectan, sea transformándola en tumoral o agotando progresivamente al sistema inmunitario.

Hay, sin embargo, muchísimos más retrovirus en cada persona de los que cualquier análisis clínico busca jamás. Alrededor de un 8% del genoma humano está formado por retrovirus endógenos, restos de infecciones que afectaron a nuestros antepasados hace millones de años y que quedaron fijados en la línea germinal. La inmensa mayoría ha acumulado mutaciones que los han dejado inactivos; se heredan de padres a hijos como cualquier otro gen, no como una infección.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre retrovirus?

De la transcriptasa inversa, la enzima que invierte el flujo habitual de la información genética. La forma escrita más antigua documentada, "retravirus" (1974), lo deja bastante claro: es un acrónimo de reverse transcriptase, no una simple combinación de retro y virus, aunque hoy se explique casi siempre así.

¿Todos los retrovirus provocan cáncer o sida?

No. De los pocos retrovirus exógenos que infectan al ser humano, solo una minoría se asocia a enfermedad grave. Y la mayoría de los retrovirus que lleva cada persona ni siquiera son exógenos: son endógenos, están integrados en el genoma desde generaciones atrás y permanecen silenciados.

¿Qué diferencia a un retrovirus del resto de los virus de ARN?

La transcriptasa inversa. El resto de virus ARN se replica sin pasar nunca por una fase de ADN; el retrovirus sí, y esa copia de ADN se integra de forma estable en el cromosoma de la célula infectada, algo que ningún otro grupo de virus ARN hace de manera rutinaria.

¿Qué relación tienen los retrovirus con el VIH?

El VIH es un retrovirus, en concreto un lentivirus. Comparte con el resto de la familia la estructura básica del genoma y el ciclo de replicación descrito arriba, aunque su biología concreta (el tropismo por los linfocitos CD4, la variabilidad genética) se desarrolla en su propia entrada del diccionario.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre los virus.
  2. International Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV). Family: Retroviridae.
  3. Kanzawa J, et al. Retroviruses in Humans. National Library of Medicine (PMC). Retroviruses in humans and their clinical and evolutionary significance.
  4. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. VIH/sida.

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