DICCIONARIO MÉDICO
Apendicitis
La apendicitis es la inflamación del apéndice vermiforme, una prolongación tubular del ciego. Constituye la causa más frecuente de abdomen agudo quirúrgico y afecta preferentemente a personas entre los 10 y los 30 años, con una incidencia anual próxima a 100 casos por cada 100 000 habitantes. El término se forma con el latín appendix, appendicis ("prolongación que cuelga de otra estructura") y el sufijo griego -ῖτις (-itis, "inflamación"). Su primera aparición documentada en francés data de 1866; en español, el CORDE registra el uso más antiguo en una novela de Vicente Blasco Ibáñez publicada en 1902, lo que da una idea de la rapidez con que el concepto se difundió por la literatura general una vez acuñado en el ámbito médico. Hasta la segunda mitad del siglo XIX, los cuadros de dolor abdominal agudo en la fosa ilíaca derecha se agrupaban bajo denominaciones vagas como "tiflitis" o "peritiflitis", que atribuían la inflamación al ciego sin identificar al apéndice como foco. Fue el patólogo de Harvard Reginald Heber Fitz quien, en 1886, publicó el trabajo que estableció la apendicitis como entidad clínica diferenciada y recomendó su resolución quirúrgica temprana. Tres años después, Charles McBurney describió el punto de máxima sensibilidad abdominal que lleva su nombre y publicó la primera serie de casos operados con éxito. La luz del apéndice es diminuta (entre 1 y 3 mm), y eso lo convierte en una estructura especialmente vulnerable a la obstrucción. La causa más frecuente en adultos es el fecalito, una concreción de materia fecal endurecida que bloquea la luz proximal. En niños y adolescentes predomina la hiperplasia del tejido linfoide submucoso, a menudo reactiva a infecciones virales del tracto digestivo. Otras causas menos habituales son los cuerpos extraños ingeridos, los parásitos intestinales y, con menor frecuencia, los tumores primarios del apéndice (carcinoides, adenocarcinomas) o las metástasis de tumores colónicos o mamarios. No todos los casos de apendicitis se explican por una obstrucción mecánica: en algunos, la inflamación parece iniciarse por ulceración mucosa de origen viral o bacteriano, sin que se identifique un obstáculo intraluminal. Una vez obstruida la luz, la secreción mucosa continúa y el contenido intraluminal se acumula. La presión intraluminal crece, comprime primero el drenaje venoso y linfático de la pared apendicular y, si el proceso no se detiene, compromete después el aporte arterial. La isquemia resultante favorece la proliferación bacteriana (inicialmente aerobia, luego mixta con anaerobios como Bacteroides) y la infiltración de neutrófilos a través de la pared. Sin resolución, la pared sufre necrosis transmural y acaba perforándose. Si el epiplón y las asas intestinales adyacentes consiguen tabicar la perforación, se forma un absceso localizado (plastrón apendicular). Si no, el contenido infectado se vierte a la cavidad peritoneal libre y produce una peritonitis difusa, situación que comporta un riesgo vital. La clasificación habitual distingue tres formas. La apendicitis aguda es, con diferencia, la más frecuente y la que concentra la urgencia quirúrgica: su progresión patológica (de la fase catarral a la perforación) puede completarse en menos de 36 horas. La apendicitis crónica, durante mucho tiempo cuestionada por una parte considerable de la comunidad quirúrgica, se define por la presencia de inflamación sostenida o fibrosis apendicular con dolor prolongado en la fosa ilíaca derecha. La apendicitis recurrente designa episodios agudos intermitentes que remiten de forma espontánea antes de completar la progresión hacia la perforación, y cuya confirmación suele requerir la demostración histológica de cambios inflamatorios tras la apendicectomía electiva. El riesgo acumulado a lo largo de la vida se sitúa en torno al 7-8 % de la población general. La franja de mayor incidencia comprende la segunda y tercera décadas (entre los 10 y los 30 años), sin predominio claro de un sexo sobre otro en las series más amplias. La distribución geográfica no es uniforme: la apendicitis es notablemente menos frecuente en regiones de África subsahariana y en comunidades con dietas ricas en fibra, una observación epidemiológica que se ha relacionado con diferencias en el tránsito intestinal y en la composición de la microbiota colónica, si bien los mecanismos causales exactos no se han establecido. Un error frecuente en el contexto de urgencias es confundir la apendicitis con la apendagitis epiploica, la inflamación de los apéndices epiploicos del colon. Las dos entidades producen dolor abdominal focal, pero su pronóstico y manejo son radicalmente distintos. La apendagitis epiploica es un proceso autolimitado que se resuelve en pocos días con analgesia; la apendicitis aguda, en cambio, requiere valoración quirúrgica. La tomografía computarizada permite diferenciarlas con buena fiabilidad. Del latín appendix ("prolongación") y el sufijo griego -itis ("inflamación"). El término fue acuñado por Reginald Fitz en 1886 para designar con precisión la inflamación del apéndice vermiforme, que hasta entonces se confundía con procesos inflamatorios genéricos del ciego. La forma aguda, que es la más frecuente, sí lo es. La progresión desde la inflamación inicial hasta la perforación puede completarse en pocas horas, lo que obliga a una valoración rápida. Las formas crónicas y recurrentes, mucho menos frecuentes, siguen un curso más lento y permiten una evaluación programada. No. "Apendicitis" es el término general para la inflamación del apéndice; "apendicitis aguda" designa la forma más habitual, con progresión rápida y necesidad de valoración urgente. Existen también formas crónicas y recurrentes, menos frecuentes y durante años debatidas. Ninguna medida preventiva ha demostrado eficacia. Se ha sugerido que las dietas ricas en fibra podrían reducir el riesgo al favorecer un tránsito intestinal más rápido, pero la evidencia disponible no permite confirmar una relación causal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la apendicitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la apendicitis
Mecanismo de la obstrucción apendicular
Secuencia inflamatoria y progresión patológica
Formas clínicas reconocidas
Epidemiología
Diferenciación con la apendagitis epiploica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra apendicitis?
¿La apendicitis es siempre una urgencia?
¿Es lo mismo apendicitis que apendicitis aguda?
¿Puede prevenirse la apendicitis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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