DICCIONARIO MÉDICO
Agranulocitosis
La agranulocitosis es una forma extrema de neutropenia en la que el recuento absoluto de neutrófilos en sangre desciende por debajo de 500 células/µL. A ese nivel, la capacidad del organismo para defenderse de infecciones bacterianas y fúngicas queda gravemente comprometida, y el cuadro constituye una urgencia hematológica. El nombre se compone de tres elementos griegos y latinos: el prefijo ἀ- (a-, privativo, "sin"), granulum (latín, "gránulo pequeño", raíz del término granulocito) y el sufijo -ωσις (-ōsis, "estado" o "condición"). Literalmente: "estado de ausencia de células granuladas". Fue el internista alemán Werner Schultz quien, en 1922, describió un cuadro que denominó Angina agranulocytica, caracterizado por fiebre, ulceraciones en la garganta y desaparición casi total de los granulocitos en sangre periférica. La descripción de Schultz estableció la agranulocitosis como entidad clínica diferenciada y su nombre se ha mantenido desde entonces. Conviene precisar el umbral. El recuento normal de neutrófilos en un adulto se sitúa entre 1 500 y 7 500 células/µL. La neutropenia se define como un recuento inferior a 1 500/µL; cuando cae por debajo de 500/µL se habla de neutropenia grave, y es a ese nivel donde la mayoría de los autores sitúan la agranulocitosis. Algunos textos reservan el término para cifras inferiores a 100/µL, que representan ya la práctica abolición de la defensa granulocítica. La agranulocitosis puede producirse por dos vías principales. En la primera, la médula ósea deja de fabricar precursores granulocíticos en cantidad suficiente. El daño puede ser directo, predecible y proporcional a la dosis de un agente externo (radiación ionizante, ciertos compuestos químicos), o bien mediado por mecanismos de toxicidad celular que afectan selectivamente a la línea mieloide. En la segunda vía, la producción medular es normal o incluso está aumentada, pero los neutrófilos se destruyen en la circulación a un ritmo que la médula no puede compensar. El mecanismo habitual es inmunológico: se generan anticuerpos dirigidos contra antígenos de la superficie del neutrófilo, lo que acelera su eliminación por el sistema reticuloendotelial. Este tipo de agranulocitosis es impredecible, no depende de la dosis del agente causal y puede aparecer tras una exposición breve. La reacción adversa a medicamentos es, con diferencia, la causa más frecuente de agranulocitosis adquirida en la actualidad. Le siguen las enfermedades autoinmunes (lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide) y algunas infecciones virales que suprimen transitoriamente la granulopoyesis. Existen también formas congénitas poco frecuentes, como la neutropenia congénita grave, descrita por el pediatra sueco Rolf Kostmann en 1956 en familias del norte de Suecia, y la neutropenia cíclica, en la que el recuento de neutrófilos oscila con una periodicidad de unas tres semanas. La incidencia de agranulocitosis inducida por medicamentos se estima entre 1 y 5 casos por millón de habitantes y año en los países europeos, aunque la cifra varía según las poblaciones estudiadas y los criterios empleados. Es más frecuente en mujeres que en hombres y su incidencia aumenta con la edad, probablemente porque el uso de medicamentos también lo hace. Varios términos del vocabulario hematológico designan descensos de células blancas, y conviene no confundirlos. La leucopenia es el concepto más amplio: indica cualquier descenso del recuento total de leucocitos por debajo de 4 000/µL, sea cual sea la línea celular afectada. La granulocitopenia se refiere específicamente a la disminución de granulocitos (neutrófilos, eosinófilos y basófilos), aunque en la práctica suele ser equivalente a la neutropenia porque los neutrófilos representan más del 90 % de los granulocitos circulantes. La agranulocitosis sería el escalón más grave dentro de este continuo. Si al descenso de granulocitos se suman una anemia y una trombocitopenia, el cuadro recibe el nombre de pancitopenia, lo que apunta a un fallo de la producción medular global y obliga a descartar entidades como la anemia aplásica o la infiltración de la médula por células neoplásicas. Del griego ἀ- ("sin"), del latín granulum ("gránulo") y del griego κύτος ("célula") con el sufijo -ωσις ("estado"). Werner Schultz describió la entidad en 1922 bajo el nombre de Angina agranulocytica, asociándola a lesiones graves de la orofaringe. No exactamente. La neutropenia abarca cualquier descenso de neutrófilos por debajo de 1 500/µL. La agranulocitosis es su forma más grave, con recuentos por debajo de 500/µL (o de 100/µL según la definición más restrictiva). Toda agranulocitosis es una neutropenia, pero no toda neutropenia alcanza el grado de agranulocitosis. Sí, aunque las formas congénitas son raras. La más conocida es la neutropenia congénita grave (síndrome de Kostmann), descrita en 1956, causada por mutaciones en genes que regulan la maduración de los precursores mieloides. Se diagnostica habitualmente en los primeros meses de vida por la aparición de infecciones graves y repetidas. Mediante el hemograma con fórmula leucocitaria. El recuento absoluto de neutrófilos se obtiene multiplicando el porcentaje de neutrófilos por el recuento total de leucocitos. Un resultado por debajo de 500/µL confirma la agranulocitosis. Si desea profundizar en conceptos asociados a la agranulocitosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la agranulocitosis
Mecanismos de producción
Epidemiología
Diferenciación con otros descensos de leucocitos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término agranulocitosis?
¿Es lo mismo agranulocitosis que neutropenia?
¿La agranulocitosis puede ser hereditaria?
¿Cómo se detecta en un análisis de sangre?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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