DICCIONARIO MÉDICO
Neutropenia
La neutropenia es la disminución de la cifra absoluta de neutrófilos en la sangre periférica por debajo de 1 500 por microlitro (1,5 × 10⁹/L). Los neutrófilos constituyen la primera línea de defensa frente a bacterias y hongos, así que su déficit se traduce en un riesgo de infección que crece a medida que baja la cifra. No es una enfermedad en sí misma. Es un hallazgo de laboratorio, detectado en el hemograma a partir de la cifra absoluta de neutrófilos, que se calcula multiplicando el recuento total de leucocitos por el porcentaje de neutrófilos de la fórmula leucocitaria. El nombre combina "neutrófilo" (del latín neuter, "ni uno ni otro", porque los gránulos de esta célula no se tiñen preferentemente con colorantes ácidos ni básicos) y el sufijo griego πενία (penía), "pobreza" o "carencia". Literalmente, "carencia de neutrófilos". La palabra pertenece a una familia léxica amplia: leucopenia se documenta desde 1898, neutropenia desde 1931 y pancitopenia desde 1941, todas construidas sobre el mismo sufijo para nombrar el déficit de un elemento sanguíneo concreto. La gravedad se estratifica en tres grados según la cifra absoluta de neutrófilos, y cada escalón implica un salto en el riesgo infeccioso más que un simple descenso proporcional. Neutropenia leve (entre 1 000 y 1 500/µL). El riesgo de infección apenas se aparta de la normalidad. Buena parte de estos hallazgos son transitorios; en personas de ascendencia africana o de Oriente Medio, además, es frecuente una cifra basal más baja sin que ello implique patología: es la llamada neutropenia étnica benigna, una variante constitucional y no un trastorno. Neutropenia moderada (entre 500 y 1 000/µL): el riesgo de infección bacteriana y fúngica aumenta de forma apreciable. Neutropenia grave (por debajo de 500/µL): el riesgo se dispara. Por debajo de 500/µL, algunos autores sitúan el umbral de la agranulocitosis, aunque otros exigen cifras inferiores a 200 o 100/µL; la frontera es más conceptual que numérica. La duración añade un factor pronóstico propio: una neutropenia grave que se prolonga más de una semana no es equivalente, en riesgo, a otra de la misma intensidad pero pasajera. Tres vías fisiopatológicas distintas conducen al mismo hallazgo de laboratorio. La producción insuficiente en la médula ósea es el mecanismo más habitual en las formas graves y persistentes. Los citotóxicos de la quimioterapia dañan las células precursoras mieloides y generan neutropenias predecibles, con un nadir que suele situarse entre el día 7 y el 14 tras el ciclo. Al margen de la quimioterapia, un grupo de fármacos (metamizol, antitiroideos como carbimazol y metimazol, clozapina, sulfasalazina, ticlopidina) puede suprimir la granulopoyesis por mecanismo inmune o tóxico idiosincrático. También reducen la producción la infiltración medular por células tumorales, la aplasia medular y los síndromes mielodisplásicos. Un segundo mecanismo es la destrucción acelerada o el secuestro periférico. Anticuerpos contra antígenos de superficie del neutrófilo lo destruyen prematuramente, sobre todo en el bazo; un bazo hiperactivo secuestra neutrófilos en exceso; infecciones víricas como el VIH, la hepatitis o el virus de Epstein-Barr pueden causar neutropenias transitorias por destrucción directa. Nada de esto compromete la producción medular: el problema está en la periferia. Las formas congénitas, mucho menos frecuentes, tienen relevancia sobre todo pediátrica. La neutropenia congénita grave (antes llamada síndrome de Kostmann) suele deberse a mutaciones en el gen ELANE, aunque la mutación original descrita por Kostmann afectaba al gen HAX1. La neutropenia cíclica oscila con una periodicidad de unos 21 días. Y hay neutropenia asociada a síndromes genéticos más amplios, como el de Shwachman-Diamond. Leucopenia designa el descenso del recuento total de leucocitos, todos los tipos juntos. La mayoría de las leucopenias clínicamente relevantes son neutropenias, porque los neutrófilos son mayoritarios; pero puede haber leucopenia sin neutropenia (si lo que baja son los linfocitos) y neutropenia sin leucopenia, si otras series compensan el déficit. Su forma más extrema es la agranulocitosis, con riesgo vital inminente. Toda agranulocitosis es una neutropenia; no toda neutropenia llega a ese extremo. La granulocitopenia es un término más amplio: abarca el descenso de cualquiera de los tres granulocitos (neutrófilos, eosinófilos, basófilos). En la práctica clínica se usa a menudo como sinónimo de neutropenia, sencillamente porque el neutrófilo es el granulocito mayoritario y el que marca el pronóstico infeccioso. La linfocitopenia tiene un perfil de riesgo distinto. Predispone a infecciones oportunistas (tuberculosis, micosis, infecciones víricas) más que a las infecciones bacterianas piógenas típicas de la neutropenia. De "neutrófilo" (del latín neuter, "ni uno ni otro") y el sufijo griego πενία (penía), "carencia". Se documenta en la literatura médica desde 1931. No exactamente. "Defensas bajas" es una expresión coloquial que puede referirse a un déficit de neutrófilos, de linfocitos, de inmunoglobulinas o de cualquier otro componente del sistema inmunitario. La neutropenia compromete de forma específica la defensa frente a bacterias y hongos; un déficit de linfocitos T afecta sobre todo a la defensa frente a virus. Porque la mayoría de los citotóxicos actúan sobre células que se dividen con rapidez, y los precursores medulares de los neutrófilos están entre las más activas del organismo en ese sentido. El recuento suele tocar su punto más bajo entre una y dos semanas después del ciclo, con recuperación gradual posterior. No siempre. Existen formas idiopáticas en las que, tras un estudio completo, no se identifica ningún mecanismo subyacente. La neutropenia étnica benigna, presente en aproximadamente un tercio de la población de ascendencia africana, es la variante idiopática mejor caracterizada y no requiere que se busque una causa. La duración. Se considera aguda cuando dura días; crónica, cuando se mantiene más de tres meses. Las formas congénitas y las idiopáticas son casi siempre crónicas; las inducidas por quimioterapia o por infección son, en general, agudas y autolimitadas.Qué es la neutropenia
Clasificación por gravedad
Mecanismos que reducen los neutrófilos
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "neutropenia"?
¿Es lo mismo neutropenia que tener "las defensas bajas"?
¿Por qué la quimioterapia produce neutropenia?
¿Toda neutropenia tiene una causa identificable?
¿Qué diferencia hay entre neutropenia aguda y crónica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026