DICCIONARIO MÉDICO

Acarbosa

La acarbosa es un antidiabético oral que actúa inhibiendo de forma competitiva las alfa-glucosidasas del intestino delgado. Al retrasar la digestión de los hidratos de carbono complejos, reduce los picos de glucemia que se producen tras las comidas. Se emplea en el control de la diabetes mellitus tipo 2 y, en algunos países, en la prediabetes.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la acarbosa

Químicamente, la acarbosa es un pseudotetrasacárido de origen microbiano. Se obtiene a partir de cepas de Actinoplanes utahensis, una bacteria del suelo que Schmidt y colaboradores describieron como productora de esta sustancia en 1977. Dos años después, Caspary demostró que la molécula inhibía las alfa-glucosidasas en la mucosa intestinal humana, y Frommer propuso su aplicación en la diabetes tipo 2. La comercialización comenzó en 1990.

Su estructura se parece lo suficiente a los oligosacáridos naturales como para ocupar el sitio activo de las enzimas alfa-glucosidasas (maltasas, sacarasas, glucoamilasas, dextrinasas), pero sin ser hidrolizada. Esa ocupación es reversible: pasado un tiempo, la enzima queda libre y retoma su función. El efecto neto no es impedir la absorción de los carbohidratos, sino retrasarla, de modo que la glucosa derivada de la digestión llega a la sangre de forma más lenta y gradual.

Mecanismo en el borde en cepillo intestinal

Cuando una persona ingiere almidón, la amilasa salival y la amilasa pancreática lo fragmentan en oligosacáridos y disacáridos como la maltosa. Esos fragmentos todavía no pueden absorberse: necesitan ser hidrolizados a monosacáridos por las alfa-glucosidasas del borde en cepillo de las vellosidades intestinales. La acarbosa se interpone en ese último paso. También ejerce un efecto inhibitorio, aunque menor, sobre la alfa-amilasa pancreática.

Los carbohidratos no digeridos en el intestino delgado proximal avanzan hacia tramos más distales, donde acaban siendo hidrolizados y absorbidos con retraso (o fermentados por la flora colónica, lo que explica la flatulencia y las molestias abdominales frecuentes al inicio del uso). Esas molestias tienden a atenuarse con el tiempo a medida que la microbiota se adapta. La reducción de la hemoglobina glucosilada que se consigue con acarbosa en monoterapia es modesta (entre 0,5 y 0,8 puntos porcentuales), pero su utilidad radica en aplanar los picos posprandiales, un objetivo que complementa bien el de otros antidiabéticos.

Acarbosa y prevención de la diabetes tipo 2

El estudio STOP-NIDDM (2002, 1.429 participantes con intolerancia a la glucosa distribuidos en 9 países) demostró que la acarbosa reducía en un 25 % el riesgo de progresión a diabetes tipo 2 frente al placebo a lo largo de tres años de seguimiento. También se observó una reducción del 49 % en el riesgo de eventos cardiovasculares, un hallazgo que generó interés pero que no ha sido replicado con la misma magnitud en estudios posteriores. El ensayo ACE (2017, más de 6.500 pacientes coronarios con intolerancia a la glucosa) no confirmó un beneficio cardiovascular significativo, aunque sí una menor incidencia de diabetes de nueva aparición.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la acarbosa produce gases y molestias abdominales?

Los carbohidratos que no se digieren en el intestino delgado llegan al colon, donde las bacterias los fermentan y producen gas (hidrógeno, metano, dióxido de carbono). Es un efecto predecible que depende de la cantidad de hidratos de carbono ingeridos y de la adaptación de la microbiota. Con el uso continuado, la tolerancia mejora en la mayoría de los pacientes.

¿Puede la acarbosa provocar hipoglucemia por sí sola?

No. La acarbosa no estimula la secreción de insulina ni modifica su acción periférica, de modo que por sí sola no produce hipoglucemia. Si aparece un episodio hipoglucémico mientras se toma acarbosa junto con sulfonilureas o insulina, hay un matiz relevante: los disacáridos como la sacarosa (azúcar de mesa) no se absorben bien mientras dure el efecto del inhibidor, de modo que la corrección debe hacerse con glucosa pura, no con azúcar común.

¿Es lo mismo la acarbosa que el miglitol?

Ambos pertenecen al grupo de los inhibidores de la alfa-glucosidasa y comparten el mecanismo general, pero son moléculas distintas. La acarbosa es un pseudotetrasacárido de origen microbiano; el miglitol es un derivado de la desoxinojirimicina, un iminoazúcar sintético. El miglitol se absorbe casi por completo en el intestino, mientras que la biodisponibilidad sistémica de la acarbosa apenas alcanza el 2 % como molécula intacta.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Acarbosa.
  2. MedlinePlus en español. Inhibidores de la alfa-glucosidasa.
  3. Sociedad Española de Diabetes / Grupo de Diabetes SAMFyC. Inhibidores de las alfa-glucosidasas.
  4. Merino Torres JF. Acarbosa y diabetes mellitus: implicaciones prácticas. An Med Interna. 2001;18(5).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la acarbosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Diabetes mellitus: grupo de trastornos metabólicos caracterizados por hiperglucemia crónica.
  • Glucemia: concentración de glucosa en la sangre.
  • Insulina: hormona pancreática que regula la entrada de glucosa en las células.
  • Hiperglucemia: elevación de la concentración de glucosa en sangre por encima de los valores normales.
  • Amilasa: enzima que hidroliza el almidón en fragmentos de menor tamaño molecular.
  • Hemoglobina glicosilada: forma de hemoglobina que refleja la glucemia media de las semanas previas.
  • Antidiabético oral: sustancia administrada por vía oral para reducir la glucemia en pacientes con diabetes.

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