DICCIONARIO MÉDICO
Vasopresor
Un vasopresor es una sustancia o fármaco que eleva la presión arterial, principalmente mediante la contracción de los vasos sanguíneos. El término agrupa moléculas de distinta familia química (catecolaminas, análogos de la vasopresina) unidas por un mismo efecto clínico: se emplean en cuadros de hipotensión grave que no responden a otras medidas, como el shock séptico o el shock hipovolémico. El nombre une dos raíces latinas: vas (vaso, conducto) y presor, del participio de premere ("apretar"), la misma raíz de la que procede "presión". Un vasopresor es, literalmente, aquello que ejerce presión sobre los vasos. El término no figura recogido en el diccionario de la RAE, algo habitual en el vocabulario técnico de la farmacología clínica, pero su uso es universal en las unidades de cuidados intensivos y en los servicios de urgencias. Con ese mismo sentido circula también la expresión "agente antihipotensivo", menos frecuente en la práctica diaria. Conviene precisar que vasopresor no designa una familia farmacológica en sentido estricto, como sí lo hacen los betabloqueantes o los diuréticos. Es una categoría funcional: reúne sustancias de estructura muy distinta (una hormona peptídica, varias aminas simpaticomiméticas) bajo el criterio de qué efecto producen, no de qué son. La presión arterial depende, en términos simplificados, del volumen de sangre que el corazón bombea y de la resistencia que ofrecen los vasos a ese flujo. La mayoría de los vasopresores actúan sobre el segundo factor: estimulan los receptores alfa-1 adrenérgicos del músculo liso de las arteriolas, lo que provoca su contracción y aumenta la resistencia vascular periférica. La vasopresina y sus análogos siguen una vía distinta, la de los receptores V1a, pero llegan al mismo resultado por una ruta bioquímica diferente. Algunos vasopresores no se limitan a contraer vasos. La adrenalina y, en menor medida, la dopamina activan también receptores beta-1 del corazón y aumentan la frecuencia y la fuerza de sus contracciones. Esa acción añadida sobre el corazón es lo que en la práctica clínica separa a un vasopresor puro de un fármaco con efecto mixto, vasopresor e inotrópico a la vez. El grupo más numeroso es el de las catecolaminas: noradrenalina, adrenalina, dopamina y fenilefrina. La noradrenalina es, en la práctica clínica actual, el vasopresor de referencia en la mayoría de los cuadros de shock por su efecto predominantemente vascular y su perfil de seguridad más favorable frente a otros agentes del grupo. Al margen de las catecolaminas está la vasopresina, empleada como fármaco de segunda línea cuando el efecto de las catecolaminas resulta insuficiente. Actúa por un mecanismo distinto al adrenérgico, lo que explica que a veces se combine con ellas en lugar de sustituirlas. No son sinónimos, aunque se usan a menudo de forma intercambiable. Un vasoconstrictor es cualquier agente capaz de provocar vasoconstricción, ya sea endógeno o farmacológico, con fin terapéutico o no. Vasopresor es más estrecho: describe específicamente el uso clínico de un fármaco para elevar la presión arterial en un paciente hipotenso. Todo vasopresor es, por tanto, un vasoconstrictor con un propósito concreto, pero no todo vasoconstrictor se emplea como vasopresor. Con el inotrópico la frontera es distinta: este actúa sobre la fuerza de contracción del corazón, no sobre el calibre de los vasos. La dobutamina, el inotrópico más usado en la práctica clínica, ni siquiera contrae los vasos; los relaja. "Vasoactivo" es el término más amplio de los cuatro, y engloba tanto a vasopresores como a inotrópicos y a vasodilatadores bajo un mismo paraguas: cualquier fármaco que modifique el tono vascular o el rendimiento cardíaco. Del latín vas (vaso) y presor, derivado de premere ("apretar"), la misma raíz que da "presión" y "opresión". El nombre describe con precisión el mecanismo predominante: la contracción del vaso sanguíneo. No. Vasoconstrictor es el concepto amplio: cualquier sustancia que contraiga los vasos. Vasopresor es la aplicación clínica de ese concepto, reservada a los fármacos que se administran con la intención concreta de elevar una presión arterial peligrosamente baja. Tampoco. El vasopresor actúa sobre los vasos; el inotrópico, sobre la fuerza de contracción del corazón. Algunos fármacos, como la adrenalina o la dopamina a dosis altas, combinan ambos efectos, lo que ha llevado a acuñar el término "inodilatador" o, en sentido inverso, a hablar de soporte "inotrópico-vasopresor" cuando se necesitan los dos a la vez. Fundamentalmente en estados de shock en los que la presión arterial no se recupera pese a haber corregido la causa inicial y reposición del volumen circulante. El shock séptico es el escenario más frecuente, seguido del shock cardiogénico y de ciertas formas de shock hipovolémico refractario. Sí, aunque durante décadas el campo estuvo dominado casi en exclusiva por esas dos familias. La angiotensina II sintética se ha incorporado más recientemente como fármaco de rescate en el shock distributivo que no responde a los vasopresores convencionales. Actúa por una vía completamente distinta: el receptor AT1 del sistema renina-angiotensina-aldosterona, en lugar de los receptores adrenérgicos o V1. Esa diferencia de mecanismo permite combinarla con las catecolaminas en lugar de sustituirlas, y reduce la exposición a dosis elevadas de estas últimas. Su eficacia para restaurar la presión arterial en el shock refractario quedó respaldada por el ensayo clínico ATHOS-3. Sigue considerándose, no obstante, una opción de segunda línea, reservada a los casos que no responden al tratamiento convencional.Qué es un vasopresor
Cómo actúan los vasopresores
Principales grupos
Diferencia con vasoconstrictor, inotrópico y vasoactivo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "vasopresor"?
¿Es lo mismo un vasopresor que un vasoconstrictor?
¿Un vasopresor y un inotrópico son lo mismo?
¿En qué situaciones se recurre a un vasopresor?
¿Hay vasopresores más allá de las catecolaminas y la vasopresina?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026