DICCIONARIO MÉDICO
Vasopresina
La vasopresina es un péptido de nueve aminoácidos sintetizado en el hipotálamo y liberado a la sangre por la neurohipófisis. Actúa sobre el riñón promoviendo la reabsorción de agua (de ahí su otro nombre, hormona antidiurética o ADH) y sobre los vasos sanguíneos provocando vasoconstricción. Su estructura la comparte con la oxitocina, con la que difiere solo en dos aminoácidos. El nombre combina el latín vas (vaso, conducto) con pressina, del verbo premere ("apretar"). Literalmente: la sustancia que aprieta los vasos. Es un nombre que captura solo una parte de lo que la molécula hace, porque su acción sobre el riñón resulta más constante en condiciones fisiológicas normales que la vasoconstricción propiamente dicha. Su segunda denominación, hormona antidiurética, procede del griego ἀντί (antí, "contra") y diuresis (del griego διούρησις, "producción de orina"): la hormona que frena la diuresis. Un nefrólogo tiende a decir ADH; un fisiólogo cardiovascular, vasopresina. Las siglas AVP (arginine vasopressin) hacen referencia a la arginina que ocupa la posición 8 de la cadena peptídica y distinguen esta forma humana de la lisina-vasopresina del cerdo. En 1954, el bioquímico estadounidense Vincent du Vigneaud logró sintetizar la oxitocina en el laboratorio, y poco después hizo lo propio con la vasopresina. Fue la primera vez que se reproducía artificialmente una hormona peptídica. El Nobel de Química de 1955 reconoció ese trabajo. Hasta aquel momento se daba por hecho que las moléculas peptídicas eran demasiado complejas para fabricarlas fuera de un organismo vivo. Las neuronas magnocelulares de los núcleos supraóptico y paraventricular del hipotálamo sintetizan la vasopresina como parte de un precursor mayor (prepro-vasopresina) que, tras un procesamiento proteolítico, genera también la neurofisina II y un glucopéptido llamado copeptina. Los tres fragmentos viajan empaquetados en gránulos secretores por los axones de esas neuronas hasta la neurohipófisis, donde quedan almacenados. Dos señales principales disparan la liberación. La primera es un incremento de la osmolalidad plasmática: cuando los solutos se concentran en la sangre (por deshidratación, ingesta excesiva de sal o pérdidas de agua), los osmorreceptores hipotalámicos lo detectan y ordenan liberar vasopresina para que el riñón retenga agua. La segunda es una caída del volumen sanguíneo o de la presión arterial, registrada por barorreceptores aórticos y carotídeos. A esto se suma un tercer mecanismo: la angiotensina II estimula directamente la secreción de vasopresina, de modo que el sistema renina-angiotensina-aldosterona y la vasopresina trabajan en paralelo cuando el organismo necesita restaurar el volumen circulante. Merece la pena señalar que el umbral osmótico para la liberación de vasopresina se sitúa alrededor de 280 mOsm/kg. Con cifras por debajo de ese valor, la secreción se suprime prácticamente por completo y el riñón produce una orina muy diluida. Ese umbral no es fijo; el embarazo, por ejemplo, lo desplaza hacia abajo varios mOsm/kg. En los vasos sanguíneos, la vasopresina se une al receptor V1a del músculo liso arteriolar y provoca contracción directa. Es una acción potente a concentraciones altas (las que se alcanzan durante una hemorragia grave o un shock séptico), pero en condiciones normales la molécula circula a niveles demasiado bajos para producir una vasoconstricción apreciable. El efecto presor del nombre solo se manifiesta cuando las cosas van realmente mal. Existe también un receptor V1b (o V3), localizado sobre todo en la adenohipófisis, que participa en la regulación de la secreción de ACTH. Su papel es menor comparado con el de los otros dos, pero explica por qué la vasopresina interviene de forma marginal en la respuesta al estrés adrenal. En el riñón, la clave es el receptor V2. Al activarse, desencadena la inserción de acuaporinas-2 en la membrana luminal de las células del túbulo colector. Esos canales permiten que el agua pase desde la orina en formación hacia el intersticio medular renal y, de ahí, a la sangre. Sin vasopresina operativa, esa vía se cierra: la orina sale diluida y en volúmenes que pueden superar los diez litros diarios, como ocurre en la diabetes insípida. Del latín vas (vaso) y pressina, de premere ("apretar"): la sustancia que aprieta los vasos. El nombre subraya el efecto cardiovascular de la molécula, mientras que su sinónimo "hormona antidiurética" (ADH) pone el acento en la función renal. Ambos nombres coexisten en la literatura y no hay consenso sobre cuál debería prevalecer. Son las dos únicas hormonas peptídicas almacenadas en la neurohipófisis. Sus secuencias de nueve aminoácidos difieren solo en las posiciones 3 y 8. Esa similitud estructural no se traduce, sin embargo, en funciones compartidas: la oxitocina interviene en la contracción uterina durante el parto y en la eyección de leche, terrenos que no son los de la vasopresina. Se pierde la capacidad de concentrar la orina. El cuadro se conoce como diabetes insípida central y se manifiesta con producción de volúmenes muy elevados de orina diluida (poliuria) y sed intensa (polidipsia). Cuando el problema no está en la producción sino en la respuesta del riñón al péptido, se habla de resistencia a la vasopresina (antes llamada diabetes insípida nefrogénica). Las consecuencias clínicas son similares, pero el mecanismo y el abordaje difieren. Sí. La vasopresina es inestable en la sangre extraída, se degrada rápido y se une a plaquetas, lo que dificulta su medición. La copeptina se libera en proporción equimolar, es mucho más estable y se mide con mayor fiabilidad. En la práctica clínica actual, la copeptina ha desplazado a la determinación directa de vasopresina en la mayoría de los laboratorios que necesitan evaluar la función de este eje hormonal. Si desea ampliar información sobre la vasopresina y los conceptos que la rodean, puede consultar:Qué es la vasopresina
Producción hipotalámica y control de la liberación
Receptores V1 y V2
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "vasopresina"?
¿Qué parentesco tiene con la oxitocina?
¿Qué ocurre cuando falta vasopresina?
¿La copeptina puede sustituir a la vasopresina como marcador analítico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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