DICCIONARIO MÉDICO
Rayos ultravioleta
Los rayos ultravioleta son la banda del espectro electromagnético situada entre la luz visible y los rayos X, invisible para el ojo humano y con un efecto biológico predominantemente fotoquímico sobre la piel y los tejidos que la absorben. El descubrimiento de esta radiación se remonta a 1801, cuando el físico alemán Johann Wilhelm Ritter la identificó justo más allá del violeta del espectro solar. La entrada dedicada a la luz ultravioleta recoge esa historia y su etimología con detalle; esta ficha se centra en la clasificación y los efectos de la radiación una vez identificada. Por convención, la radiación ultravioleta se divide en tres bandas según la longitud de onda y sus efectos biológicos. La UVA, de 400 a 315 nanómetros, es la de menor energía y la que en mayor proporción alcanza la superficie terrestre. La UVB, de 315 a 280 nanómetros, tiene energía intermedia y es la principal responsable del eritema solar. La UVC, de 280 a 100 nanómetros, es la más energética y la capa de ozono la absorbe casi por completo antes de que llegue al suelo. Los límites exactos varían ligeramente entre organismos normativos, pero esta división en tres bandas es la más extendida en dermatología y en protección radiológica. La radiación UVB desencadena en la piel la síntesis de vitamina D: al incidir sobre la epidermis, convierte el 7-dehidrocolesterol presente en las células cutáneas en previtamina D3, que el calor corporal transforma después en colecalciferol. Es la vía por la que el organismo cubre buena parte de sus necesidades de esta vitamina sin recurrir a la dieta. El mismo mecanismo fotoquímico que hace posible esa síntesis puede dañar el ADN celular cuando la dosis es excesiva. La exposición prolongada y sin protección a la UVA y a la UVB se asocia con fotoenvejecimiento cutáneo y con un aumento del riesgo de cáncer de piel, incluido el melanoma. La melanina actúa como principal defensa natural del organismo frente a este daño, al absorber parte de la radiación antes de que alcance las capas más profundas de la piel. La fototerapia con radiación ultravioleta, en particular con UVB de banda estrecha, es una modalidad terapéutica consolidada en dermatología para determinadas enfermedades de la piel. La UVC, por su capacidad para dañar el material genético de bacterias, virus y otros microorganismos, se emplea con fines germicidas en la desinfección de superficies, aire y agua en el ámbito hospitalario e industrial. En diagnóstico, la luz de Wood aprovecha la fluorescencia que ciertas lesiones cutáneas y microorganismos producen bajo UVA para orientar el diagnóstico dermatológico. La UVC sería la más dañina por su energía, pero la capa de ozono la filtra casi en su totalidad y apenas llega a la superficie terrestre. En la práctica, el riesgo diario procede de la UVA y la UVB solares. No. En dosis moderadas, la radiación UVB es necesaria para sintetizar vitamina D. El problema surge con la sobreexposición, no con la exposición en sí misma. La UVA lo atraviesa con facilidad, motivo por el que la piel puede sufrir fotoenvejecimiento por exposición solar incluso dentro de un vehículo o junto a una ventana. La UVB, en cambio, queda mayormente bloqueada por el vidrio ordinario. El ojo humano no la percibe como color, aunque algunas personas con afaquia, la ausencia del cristalino tras una cirugía de cataratas, pueden distinguir un tinte violáceo, porque el cristalino natural es precisamente lo que filtra buena parte de esta radiación antes de llegar a la retina.Clasificación por bandas
Efectos biológicos
Usos médicos
Preguntas frecuentes
¿Cuál de las tres bandas es la más peligrosa para la piel?
¿Toda exposición a rayos ultravioleta es perjudicial?
¿Atraviesa el cristal la radiación ultravioleta?
¿Se puede ver algo de luz ultravioleta?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026